
JUANA BARRIOS. (Toledo, 31 de octubre de 2026). El estado emocional de la familia de David Martínez Méndez, el joven ingeniero de 25 años cuyos amigos de Majadahonda y Las Rozas buscaban desesperadamente, era en la noche de este viernes 30 de octubre de absoluta desolación. José Ramón Peña había intentado poner palabras al dolor que sentían, especialmente los padres de David, asegurando que «si no se vive una situación así, no se puede entender». La falta de información y el paso de las horas agravaban un sufrimiento que se había vuelto insoportable, convirtiendo la espera en el peor de los castigos. «Estamos pendientes de que alguien pueda decirnos dónde está David«, lamentaba su tío, insistiendo en que no tenían «ninguna noticia». Este testimonio reflejaba la cruda realidad de las familias que, un día después del trágico accidente, seguían atrapadas en un limbo, esperando una respuesta sobre el destino de sus seres queridos. Con 69 muertos y 64 desaparecidos, la tragedia del AVE en Urda y Los Yébenes puede convertirse en una de las mayores catástrofes ferroviarias de Europa.

La periodista Victoria Flores de El Correo de Andalucía desvela que por error la Guardia Civil había informado de la evacuación de David Martínez a Madrid: «Su familia se trasladó hasta el lugar de los hechos en cuanto tuvieron constancia de qué trenes estaban implicados en la colisión y sus amigos comenzaron a recorrerse todos los hospitales posibles. Primero trataron de encontrarlo en el Hospital Universitario de Toledo porque, según cuentan a El Correo de Andalucía, «había 8 personas en la UVI muy mal», pero no lo ubicaron. También fueron al 12 de Octubre de Madrid, donde había otros 3 pacientes en la UCI sin identificar. Allí llegaron ya por la noche, pero tampoco tuvieron suerte. «Anoche teníamos información directa de la Guardia Civil de que había sido trasladado a un hospital de Madrid, pero no nos supieron decir cuál», insistían desde la familia. Pese a haber realizado todas las gestiones que podían para dar con él, «hasta ahora en los distintos hospitales no consta el registro de ingreso. Es difícil de entender, no lo entiendo», lamentaba otro familiar.

VIAJABA EN EL TREN YRIO QUE RECIBIÓ LA EMBESTIDA DEL AVE POR DETRÁS. En el ABC las periodistas Elisabeth Bustos y Valle Sánchez recogían como «los amigos de David denuncian falta de información en el centro sanitario, acordonado y con 30 heridos ingresados, 7 muy graves, entre ellos la maquinista del Iryo». Fuera, en la calle solo permanecían los amigos de David Martínez Méndez, el joven ingeniero de 23 años de Majadahonda y Las Rozas (Madrid) que viajaba a Sevilla en uno de los vagones más afectados del accidente de Urda y que fue embestido por detrás desde un AVE sin control que iba a 200 km por hora. «David y sus amigos hablaban del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) y de la tragedia que dejó 46 víctimas mortales. Nunca imaginaron que, apenas 10 horas después de aquella conversación, el joven acabaría herido en otro accidente ferroviario, esta vez en Urda (Toledo). Las primeras sospechas llegaron después de que alguien llamara al trabajo de David para preguntar si viajaba en ese convoy. Cuando confirmaron que sí, sus amigos comenzaron a telefonearle, pero no respondía. Finalmente, uno de los más cercanos al joven les confirmó que se encontraba en el tren accidentado. A partir de ahí, la información fue llegando a cuentagotas. Primero supieron que David viajaba en el vagón 7 y después que este y el 8 habían sido los más afectados. «Todo cogiendo información de un lado y de otro», relataba su amigo Sergio, que también recuerda cómo pidieron en el grupo de WhatsApp que los allegados evitaran difundir mensajes que no estuvieran confirmados.
SUS AMIGOS SE REPARTIERON POR LOS HOSPITALES. Unos fueron a Getafe, otros al 12 de Octubre de Madrid. En Toledo aguantaban los más cercanos. Allí estuvieron pasando horas de incertidumbre y angustia hasta que les comunicaron que David no estaba entre los heridos hospitalizados en la capital regional. Les habían dicho que estaba en estado crítico, pero sin saber dónde estaba. Durante estas horas la incertidumbre convivía con la indignación. La falta de información era la queja común. Era la misma angustia que vivían decenas de familias. «Este Gobierno no es capaz de decir dónde están nuestros familiares», denunciaba Iñigo González, amigo de David, a las puertas del hospital. Sergio no ocultaba su rabia ante la sucesión de accidentes ferroviarios y la falta de responsabilidades que, a su juicio, seguía sin esclarecerse. «Qué vergüenza que haya muerto tanta gente y no haya nadie en la cárcel, nadie imputado, nadie con ninguna multa de ningún tipo, ningún responsable», denunciaba.

EL JOVEN INSISTÍA EN QUE LA TRAGEDIA NO DEBE CONVERTIRSE EN UN ARMA POLÍTICA. «Me da igual el color. Esto no va de colores, va de que hay 68 personas muertas y 68 familias», subrayaba. Y ponía el foco en la angustia de quienes todavía esperaban noticias de sus seres queridos: «Espero que por lo menos ya sepan que sus hijos están vivos o no, que no estén con la penuria de no saber dónde están». El lamento, sin embargo, se ha hecho realidad este viernes por la noche con la peor de las noticias. Las periodistas Alicia Avilés Pozo, Itziar Machicado Blanco, Carla Rivero y Alejandra Luque de El Diario.es desvelan que la búsqueda la había activado una compañera de trabajo de su padre, quien había pedido a su tío, Agustín Díaz Moreno, que acudiera a Toledo para intentar localizarle. En el Instituto de Medicina Legal de Toledo explicaban que tan solo se sabía que lo desalojaron en helicóptero hasta esta ciudad, pero “no han vuelto a saber nada más. “Mantenemos la esperanza de localizarlo entre los pacientes que todavía permanecen sin identificar”. Esperanza que resultó vana, según los resultados. Ante la ausencia de información oficial, «los contactos que tenemos realmente son a través de familiares, que bien tienen altos contactos con la Guardia Civil, o incluso con el Ejército, con los centros sanitarios» porque «directamente nadie se ha puesto en contacto con nosotros para darnos alguna noticia». Hoy ya la tienen y la esperanza desgraciadamente se ha desvanecido en la Casa Sacerdotal que acogía a algunos de ellos para su consuelo. Descanse en paz.


Diós mío cuánto dolor y los culpables sigan si tenerlo consecuencias. Cómo es posible que a Casi un después del otro accidente sigamos sin saber que pasó , me da en la 👃 que va pasar lo mismo está gente siempre salen bien parados no hay derecho cuando hay tantas vidas rotas 💔
Escuché a tu tío. Esperábamos que estuvieras bien. No ha sido así. Todo el cariño a tu familia. Ojalá se haga justicia !
D.E.P. David. Exigiremos justicia. Un fuerte abrazo a su familia y allegados
D.E.P. Un fuerte abrazo a su familia y amigos.
Que descanse en Paz. Que dureza. Dios le dé fuerzas a esa familia.
Es terrible el dolor de las familias, si yo no puedo evitar llorar cuando leo sobre una víctima más, no puedo ni imaginar su dolor😭😭😭😭🙏🏻🙏🏻🙏🏻🙏🏻🙏🏻
Mi más sincero pésame para la familia. Descanse en paz🙏