JORGE RUBIO. Majadahonda es la protagonista de algunos sucesos curiosos de nuestro pasado más cercano. Una de estas pequeñas historias olvidadas por la gran mayoría de los vecinos de la ciudad es la de la casa que corona el Cerro de la Radio. Este edificio, ahora abandonado y en ruinas y que comparte emplazamiento con el “monolito ultra”, tuvo desde sus orígenes una estrecha relación con la radio y la comunicación, ya que fue construido para la estación receptora de Radio Argentina. El estallido de la Guerra Civil puso fin a esta iniciativa transoceánica, aunque posteriormente las instalaciones fuesen reparadas y reutilizadas por Telefónica. Con la llegada de los avances tecnológicos, las infraestructuras quedaron obsoletas y se abandonaron. La progresiva falta de cuidado ha dejado esta casa y zonas aledañas en su estado actual, que puede ser apreciado fácilmente por cualquier curioso que se acerque hasta allí y pose su vista en ella. Pero esta historia no acaba aquí, ya que a pesar de que el edificio ha pasado a ser propiedad estatal, la sombra de los herederos del terreno planea sobre el alto del Cerro de la Radio.
Una disputa que según el BOE está zanjada, ya que según las cláusulas del contrato firmado en su día con los empresarios argentinos, la parcela del Cerro de la Radio pasó a ser propiedad estatal según el acuerdo firmado entre las partes. Este expediente fue resuelto en 2005 tras una denuncia interpuesta por Pilar de la Torre Campo a la que se gratificó con el “premio por denuncia” que recoge el artículo 48 de la Ley del Patrimonio de las Administraciones Públicas. Un premio que se otorga a aquellos que “promuevan la investigación, denunciando la existencia de bienes y derechos que presumiblemente sean de titularidad pública” a los que “se les abonará como premio e indemnización de todos los gastos el diez por ciento del importe por el que hayan sido tasados en la forma prevista en esta ley”, detalla el BOE. El litigio, aunque zanjado, todavía colea y el expediente del caso de los herederos argentinos aún circula por el Ayuntamiento de Majadahonda.

En esta zona de Majadahonda se procedió a construir la estación receptora, para lo cual la empresa argentina adquirió tres fincas cuya superficie conjunta era de 36.792 m2. La documentación sobre estas adquisiciones todavía se encuentra disponible en el Registro de la Propiedad de Majadahonda, en el que se detallan las fincas compradas a nombre de Radiar. Los datos de estas parcelas son los siguientes: Finca nº 2.836, de 10.832 m2, al sitio denominado del Cristo. Adquirida mediante escritura de compraventa de 15 de mayo de 1929. Finca nº 3.047, de 9.104 m2, al sitio Camino del Cristo o Corralero. Adquirida mediante escritura de compraventa de 6 de julio de 1928. Finca nº 3.052, de 5.134 m2, al sitio de la Ermita del Cristo. Adquirida mediante escritura de compraventa de 14 de diciembre de 1928.

Pese a los éxitos de la empresa Radiar S.A con sus instalaciones majariegas, la aventura empresarial de estos argentinos quedó truncada con el estallido de la Guerra Civil en julio de 1936. Majadahonda se convirtió en un frente activo de la contienda armada y las instalaciones fueron abandonadas. La importancia estratégica de la zona hizo que se convirtiese en un objetivo por parte de ambos bandos durante la contienda y que la llevó a ser testigo de cruentos enfrentamientos que marcarían de forma decisiva este lugar. La guerra destrozó estas instalaciones, aunque todavía no caerían en el olvido.




Es una pena que el Ayuntamiento de Majadahonda permita que se convierta en un vertedero, da una imagen nefasta.
La gente es muy cerda y muy vaga que por no ir al punto limpio o llamar al servicio de recogida del ayto va tirando sus mierdas en cualquier trozo de tierra que les pilla de camino
¿Cuántos alcaldes han pasado por Majadahonda?.
Pues ahora es el momento,
de desmontar el monumento.
Como es posible que «las autoridades» no hayan hecho nada más que convertir el entorno en un basurero descontrolado.
Mejor oigan Onda Majadahonda por internet clicando sobre mi nombre.
Limpiar y conservar!!!
Y rodearlo de una limpia y agradable zona verde.