Lavinia Mateos es «del Opus, legionaria de Cristo, cinco hijos y residente en Majadahonda. Hasta aquí todo normal (lo del ‘shopping’, los hijos y la opción religiosa). Lo que choca es que legalmente están en paro los dos. No perciben ingresos. Y su marido, Javier Ruiz Mateos, duerme en el módulo de respeto de la prisión de Navalcarnero, en Madrid, donde entró con su hermano Álvaro –no voluntariamente– para cumplir una condena de dos años y nueve meses por un delito contra la Hacienda Pública y otro de alzamiento de bienes. Ella, sin embargo, sigue viviendo en su chalet de Aravaca y lleva semanalmente a sus retoños al Club de Hípica de Somosaguas. Todos los hijos varones del clan Ruiz-Mateos tienen embargados todos sus bienes conocidos y retirado el pasaporte. ¿De dónde sale entonces el dinero en esta familia?” La pregunta se la hace la periodista Ana Sánchez Juárez en El Confidencial, en n reportaje que titula: “Así es la lujosa vida de los hijos de Ruiz-Mateos (a pesar de no tener ingresos)”.
“Son las 12.30 de la mañana. Estamos en el Centro Comercial Zielo, en Pozuelo de Alarcón (Madrid), rodeado de las urbanizaciones más vips de la capital. Una mujer elegantemente vestida entra en varias tiendas de firmas de ropa y sale con varias bolsas. El paisaje habitual de este centro de ‘shopping’ marcado por el alto ‘standing’ de sus clientes. La escena pasaría desapercibida si no es porque esta mujer es la periodista Lavinia Mateos, conocida más que por su actividad profesional por haberse casado en 2011 con Javier Ruiz-Mateos, el hijo financiero de Nueva Rumasa”, escribe Ana Sánchez Juárez.









Lavinia eres muy guapa