J. RUBIO/ P. BERBELL. Majadahonda controlará más de cerca la gestión de la contrata de la residencia municipal de mayores “Valle de la Oliva”, según acordaron este martes en el pleno del Ayuntamiento los grupos municipales de la Oposición con el voto en contra del Grupo Popular. Y éste, a cambio, mejorará la instalación invirtiendo 1 millón de euros en su reforma. La concejala María José Montón (PP) fue la encargada de defender la posición del Ayuntamiento y aseguró que las quejas no son ciertas: “en 2016 no se ha producido ni una» mientras que sí admitió que en 2015 “se produjeron 6”. Además, la edil “popular” recordó que la Concejalía recibe informes “trimestrales, semestrales y anuales” de la concesionaria: “somos exigentes con la gestión y ésta se cumple de acuerdo a las necesidades” pero ante los requerimientos de los grupos para que entregara dichos dossieres al recibirlos, sin necesidad de que se los pidan, Montón respondió: “ustedes no tienen interés en el funcionamiento de la residencia y yo no voy a trabajar para darle el trabajo hecho a la Oposición”. Algo de esto reconoció la concejala Irene Salcedo cuando admitió que “por falta de tiempo no hemos podido disponer de dichos informes” y elogió la disposición de la edil popular a proporcionarlos. Controversias aparte, la moción finalmente consiguió salir adelante con 14 votos a favor (Ciudadanos, PSOE, Somos, IU y Centristas) y 11 votos en contra (PP).
“Poner una queja en el propio servicio cuando se tiene una persona dependiente en uno de estos centros es muy complicado porque los mismos a los que denuncias los atienden luego” por lo que “la ciudadanía opta por la denuncia pública pero se la transmiten a los grupos municipales” para que sean estos quienes la formulen. Así argumentaba Irene Salcedo (Somos Majadahonda) su exposición en el pleno del Ayuntamiento de una moción destinada a conocer el estado de la residencia municipal de ancianos “Valle de la Oliva”, que la nueva contratante “heredó” tras la suspensión del contrato de la anterior beneficiaria. Mercedes Pedreira (Centristas) indicaba a su vez que “a veces estas personas no están capacitadas para denunciar” debido a su senilidad. Y así las cosas, ¿cuales son entonces las quejas y denuncias si los ancianos o los familiares no las señalan? ¿Cual es el coste público de estos servicios o cuanto pagan los usuarios? ¿hay criterios objetivos para evaluar la calidad de la gestión? ¿Cuantas reformas lleva ya esta residencia? Y algo más: ¿son ciertas las denuncias o pueden ser acreditadas? De nada de ello se habló en el debate municipal.







los mismos errores que hace algunos años. Estos no aprenden. Cliquen en mi nombre.