Majadahonda no es Pensilvania (II): “España ha llegado al límite y necesita cambios muy profundos”

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JESÚS FDEZ–VILLAVERDE. El problema de la burbuja de 2008 no fue que nos dedicásemos a construir casas en la mitad de Teruel, sino el que nos olvidáramos de que España había llegado al límite de sus instituciones y de su modelo de crecimiento económico y de que era necesario cambiar España de una manera muy profunda. Pero era muy difícil en el 2002/2003 ir al público, al electorado, o a los políticos y decirles: “tenemos que sentar las bases de nuestro crecimiento en el largo plazo”. Con lo cual en 2012 nos encontramos en una situación en la que teníamos que hacer: primero salir de la crisis coyuntural y, segundo, intentar sentar las bases del crecimiento a medio plazo. Y esto, además, en una situación en la que el mundo ha cambiado de manera muy profunda. Lo que ha cambiado en el mundo es China, de repente tenemos 1.300 millones de personas que se han incorporado a la economía mundial, y también India de una manera más limitada. Y esto está haciendo que por completo el mundo esté cambiando. Y está cambiando a una velocidad y de una manera tan profunda que es muy difícil no intentar sentarse y decir: ¿qué va a hacer España en este mundo que va a cambiar de una manera tan radical?.

J: F. Villaverde

¿Cómo estamos nosotros en esta situación de crisis coyuntural, pero también de agotamiento de nuestro modelo productivo en el largo plazo? Algunas ventajas tenemos:
-Somos un país donde hay una democracia que, más o menos, funciona.
-Estamos integrados en la comunidad internacional, lo cual para la gente de mi generación es muy obvio, pero no lo era para la España de los años 50.
-Somos un país que todavía es relativamente próspero. Es verdad que tenemos un 25% de desempleo, que estamos en una crisis, pero no es un país en el que la gente se muera de hambre en la calle y tenemos ciertas empresas punteras a nivel internacional (esto es algo a lo que voy a volver más tarde). Uno camina por EE.UU. y ve el BBVA y el Banco de Santander y en China no hay nada que les guste más a los chinos que Zara; lo primero que preguntan los chinos al salir de Barajas cuando llegan a España es por Zara. Es decir, que somos capaces de hacer las cosas bien.

A la vez, tenemos problemas:
-Somos un país con muy poca capacidad de influencia, porque somos un país pequeño, con 44 millones de habitantes, frente a los 1.300 millones de China o, incluso, con los 310 millones de EE.UU. Esto es particularmente importante en este momento porque España requiere, nos guste o no, de la ayuda internacional. Dependemos de la buena voluntad de nuestros socios europeos.
-Somos un país que tiene problemas muy serios y parece que todavía no nos hemos convencido de que tenemos que afrontarlos.

Esta es una lista no exhaustiva, pero sí bastante completa, de los problemas que tenemos:
1. Tenemos una estructura institucional que no funciona. Es un poco fuerte decirlo y quizás me hace ser un poco radical (algo que no va con mi personalidad, pues soy una persona muy conservadora, en el sentido tradicional del término, siempre un poco reacia a los cambios y a la idea de no seguir la tradición), pero creo que realmente en estos momentos estamos en una situación en la que hay que cambiar nuestra estructura institucional.
2. Tenemos un creciente dualismo de nuestra estructura económica. Era a lo que me refería antes con Zara: tenemos unas grandes empresas punteras, pero tenemos muchísimas empresas de baja productividad.
3. Tenemos un agudo envejecimiento demográfico, que es extraordinariamente grave (volveré a esto más adelante).
4. Tenemos un fortísimo problema de endeudamiento privado.

5. Tenemos un altísimo déficit público, alrededor del 5% estructural. En 2012 cerramos alrededor del 8% en medio de una recesión.
6. Tenemos lo que voy a llamar “una generación perdida”: 750.000 españoles que ni estudian ni trabajan ni hacen nada con su vida, excepto ver la televisión.
7. Y (personalmente creo que es lo más grave) un alto segmento de la población no ha interiorizado lo grave de nuestra situación y seguimos sin tener un gran consenso nacional acerca del profundo conjunto de reformas que necesitamos para solucionar los problemas de España. Voy a entrar en discusión de cada uno de estos temas en un poco más de detalle. Próximo capítulo: “El abismal problema de falta de liderazgo en España”.

*Catedrático de Economía en la Universidad de Pensilvania desde 2007 y miembro de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA), del Nacional Bureau of Economic Research (NBER), del «grupo de los cien» y del consejo editorial de varias e importantes publicaciones nacionales e internacionales. Es Licenciado en Derecho y en Ciencias Económicas y Empresariales por ICADE (E-3, promoción de 1996) y Doctor en Economía por la Universidad de Minnesota (EE. UU.). Conferencia pronunciada en 2012.

Una respuesta para "Majadahonda no es Pensilvania (II): “España ha llegado al límite y necesita cambios muy profundos”"

  1. Avatar
    Josu   23 septiembre, 2019 at 5:54 pm

    Y mientras tanto, los políticos nos vuelven a mandar a elecciones

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