
Manuel Caballero, economista y vecino: «Me gustaría que Majadahonda mantuviera las zonas verdes y, por supuesto, la seguridad ciudadana. Debería de mejorar las zonas deportivas. Es una vergüenza que el Ayuntamiento no haya solucionado ya el tema de la piscina cubierta municipal –después de tanto tiempo– o que no haya realizado más instalaciones deportivas gratuitas para el uso de todos»
MIGUEL SANCHIZ. (Majadahonda, 8 de febrero de 2026). Gente Maja que se Moja: “Vecinos”. Esta sección de «Vecinos» nace dentro de otra clásica como es «Gente Maja que se Moja» con una intención sencilla y, a la vez, profundamente necesaria: mirar hacia quienes tenemos más cerca. En Majadahonda convivimos miles de personas que compartimos calles, plazas, comercios, rutinas y silencios. Sin embargo, la vida moderna —rápida, fragmentada, casi siempre orientada a lo extraordinario— deja fuera a quienes sostienen la ciudad desde lo cotidiano: nuestros vecinos.
Esta nueva sección quiere darles voz precisamente por eso: porque no suelen tenerla. No son personajes públicos, no encabezan titulares, no buscan focos ni reconocimientos. Pero son quienes saludan en el portal, quienes esperan el autobús a nuestro lado, quienes llenan los parques con sus hijos, quienes mantienen vivos los barrios con su presencia diaria.
Los vecinos son la trama invisible que hace posible la vida en comunidad. En «Vecinos» no buscamos hazañas, sino humanidad. Queremos escuchar historias pequeñas que, al contarse, revelan algo grande: que Majadahonda no es solo un lugar, sino una red de vidas que se cruzan y se influyen. Cada entrevista será un gesto de reconocimiento hacia esa normalidad que, cuando se mira con atención, deja de ser corriente para convertirse en significativa. Con esta ampliación, «Gente Maja que se Moja» abre una ventana a la ciudad real, la que late en cada esquina. Porque todos tenemos una historia que merece ser escuchada, y a veces la más valiosa es la que nunca se cuenta. Retratos breves de vecinos de Majadahonda: personas corrientes cuya importancia está en vivir aquí, compartir nuestras calles y formar parte silenciosa de la ciudad. Historias sencillas que revelan la riqueza humana de lo cotidiano. Y este domingo nuestro vecino se llama Manuel Caballero y es economista.
¿Qué significa para ti vivir en Majadahonda y qué lugar de la ciudad sientes más tuyo? –Para mí vivir en Majadahonda es vivir en un lugar bonito, con buen ambiente y que además tiene a mano casi todos los servicios que puedes necesitar. Destacaría el Monte del Pilar por ser un sitio donde me gusta caminar. ¿Qué parte de tu vida cotidiana te define mejor y por qué? –Actualmente mi trabajo pues es lo que llena gran parte de mi jornada de lunes a viernes. Afortunadamente disfruto con lo que hago. ¿Qué aprendizaje, experiencia o gesto sencillo te ha marcado y te acompaña hoy? –El primer aprendizaje que me viene a la cabeza es el aprendizaje de niño, en mi familia, de la sensibilidad acerca de la situación de los demás. ¿Qué valoras más en la convivencia con tus vecinos y qué crees que aportas tú a esa convivencia? –Entre los vecinos de Majadahonda predomina – en general- una relación de respeto y cordialidad. Si pudieras dejar un mensaje a la ciudad —a quien te cruce, te lea o te recuerde—, ¿cuál sería? –Destacaría la importancia de cuidar el ambiente de la ciudad entre todos y transmitirlo a las nuevas generaciones.
¿Qué recuerdo de tu infancia o juventud aparece cuando piensas en “hogar”? –Las sobremesas de los fines de semana en que hablábamos de muchas cosas y aprendías de los mayores y de tus hermanos. Así, esa forma de ver la vida y los valores positivos iban calando en nosotros. ¿Qué te gustaría que Majadahonda conservara siempre y qué crees que debería mejorar? –Me gustaría que mantuviera las zonas verdes y, por supuesto, la seguridad ciudadana. Debería de mejorar las zonas deportivas. Es una vergüenza que el Ayuntamiento no haya solucionado ya el tema de la piscina cubierta municipal –después de tanto tiempo– o que no haya realizado más instalaciones deportivas gratuitas para el uso de todos. ¿Qué persona —familiar, amigo, maestro, vecino— ha influido más en tu manera de ser? –Varias personas han influido en mi manera de ser, pero si tuviera que destacar a alguien sería a mi madre y a mi tía Ana María. ¿Qué pequeño gesto cotidiano te reconcilia con el día cuando parece torcerse? –Pensar en lo realmente importante. ¿Qué te sigue sorprendiendo de la gente, incluso después de tantos años de vida? –Que el ser humano no aprenda de las experiencias del pasado, incluso del pasado reciente.







Querido Miguel, no dejas de sorprenderme. Has abierto una Sección extraordinaria y necesaria para todos los que creemos en la acción de vivir juntos, de persistir pese a los errores, en la fe inquebrantable de que lo Común puede ser cuidado y renovado.
Un pueblo no pertenece quien lo gobierna, sino a quienes lo viven y su belleza no está en la uniformidad sino en la armonía de sus diferencias.
Enhorabuena y gracias a M. Caballero