El intento de asesinato ocurrió en Sevilla la Nueva, el marido, empresario marroquí, tenía negocios también en Villanueva de la Cañada y los sicarios fueron contratados en Quijorna

MANU RAMOS. (Majadahonda, 23 de marzo de 2026). La Guardia Civil ha esclarecido un crimen que tuvo lugar hace mes y medio en Sevilla la Nueva, la pequeña localidad del Oeste de Madrid, y que ha estremecido a toda la comarca. Y aunque la nota policial es escueta porque «las diligencias están declaradas secretas», la prensa ha averiguado parte de lo que ocurrió. La víctima resultó con quemaduras graves y permanece ingresada en un centro hospitalario de la Comunidad de Madrid desde el 2 de febrero, cuando se produjo una agresión a una mujer de 30 años en una vivienda porque la joven fue rociada con líquido inflamable y posteriormente le prendieron fuego, resultando con quemaduras graves en el 50% de su cuerpo. Los periodistas Aitor Santos Moya de ABC y Luis F. Durán de El Mundo titulan: «Detenido el marido de la mujer atacada con líquido abrasivo en Sevilla la Nueva: habría contratado a dos sicarios para matarla» y «Los arrestados podrían haber sido contratados para perpetrar la salvaje agresión por el marido de la víctima, quien también ha resultado detenido».

Aitor Santos, periodista especializado en sucesos, Diario ABC (Vocento)

ABC (Aitor Santos Moya). Un mes y medio después del brutal ataque a una mujer de 30 años en Sevilla la Nueva, a la que rociaron con un líquido inflamable provocándole quemaduras en el 40 por ciento de su cuerpo, la Guardia Civil ha detenido a los presuntos autores en Móstoles. Fue el pasado miércoles cuando los agentes abordaron a 2 sujetos, ambos de origen extranjero, en una calle del centro de la localidad (dentro de la demarcación de la Policía Nacional). Aunque desde la Comandancia de Madrid informan a ABC de que las diligencias están declaradas secretas, lo cierto es que los arrestados podrían haber sido contratados para perpetrar la salvaje agresión por el marido de la víctima, quien también fue apresado el mismo miércoles. El día de los hechos, la mujer regresaba con su hijo más pequeño, de unos 6 meses, después de llevar a los otros dos mayores al colegio. Eran alrededor de las 10 de la mañana, cuando dos individuos la estaban esperando en la puerta de su propio domicilio. Sin margen para defenderse, le prendieron fuego tras llenarla de combustible, por lo que a duras penas pudo alcanzar la cocina y telefonear a su suegro, quien a su vez dio la voz de alarma al 112.

Este hombre alertaba en su llamada de una agresión en un piso del número 14 de la calle de la Constitución, unido a un pequeño fuego en la cocina (ocasionado por las propias llamas causadas a la mujer), por lo que no tardaron en desplazarse la Guardia Civil, el Summa 112 y los bomberos de la Comunidad de Madrid. A su llegada, los bomberos comprobaron que ya no había fuego en la citada estancia, aunque sí había existido un pequeño incendio, mientras que los sanitarios encontraron a la víctima con quemaduras de segundo y tercer grado concentradas en la zona superior, además de diversas fracturas en la mandíbula y los brazos. Ante los problemas respiratorios que presentaba, los sanitarios se vieron obligados a intubarla para evitar que entrara en parada cardiorrespiratoria, y la trasladaron al Hospital de La Paz, donde entró con pronóstico muy grave y actualmente permanece ingresada. El bebé que llevaba en un carrito resultó ileso. Primeros indicios: En paralelo, los agentes de la Guardia Civil comenzaron las pesquisas para esclarecer la motivación del ataque e identificar a los autores. Unos indicios que en un primer momento no apuntaban a un caso de violencia de género, ya que su marido, un emprendedor marroquí con empresas de compraventa de terrenos y vehículos, cafeterías, restaurantes y salones de belleza en Sevilla la Nueva y Villanueva de la Cañada, se encontraba en ese momento trabajando. Sin embargo, la virulencia de la agresión era tal, que ya entonces todo hacía indicar que quien estaba detrás o bien conocía a la mujer o tenía el encargo por parte de un tercero de actuar con ese grado de violencia.

Luis Fernando Durán (El Mundo)

EL MUNDO (Luis F. Durán). La investigación sobre la brutal agresión sufrida por una mujer marroquí de 30 años en la localidad madrileña de Sevilla la Nueva ha dado un giro radical. La Guardia Civil ha detenido a tres personas por su presunta implicación en los hechos, entre ellos el marido de la víctima, acusado de haber contratado a dos sicarios para acabar con su vida. El ataque se produjo el pasado 2 de febrero, cuando la mujer fue sorprendida entrando en el interior de su vivienda mientras sostenía a su bebé en brazos. Según las pesquisas, los agresores la rociaron con un líquido inflamable y posteriormente le prendieron fuego, causándole quemaduras graves en el 50% de su cuerpo. Las detenciones se llevaron a cabo el pasado miércoles en las localidades de Móstoles y Quijorna. Entre los arrestados se encuentran los presuntos autores materiales de la agresión, que está siendo investigada como un delito de homicidio en grado de tentativa. Sin embargo, el avance de la investigación ha revelado un posible trasfondo aún más grave. Según fuentes del caso, el marido de la víctima, Ibrahim, habría sido quien encargó el ataque. Presuntamente, contrató a dos sicarios con un doble objetivo: amedrentar a la mujer y, en última instancia, acabar con su vida. El marido detenido es propietario de una peluquería y otros negocios en Sevilla La Nueva y pueblos cercanos. La Guardia Civil mantiene abiertas las diligencias para esclarecer todos los detalles del caso, mientras los detenidos ya han pasado a disposición de la autoridad judicial competente.

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