Alfonso Reina deja dos hijos (Alfonso y Víctor) y viuda (Marta, su mujer, de quien mostraba siempre su inquietud por su más mínimo percance en su estado de salud), así como 4 nietos: Daniel, Alejandro, Adriana y Leo. Alfonso Reina (hijo) los puso por teléfono con MJD Magazin para que definieran a su abuelo con una sola palabra y a los niños les salieron estas: «¡amable!», «¡bueno!», «¡trabajador!» y «¡guapo!»

MANU RAMOS. (Majadahonda, 1 de abril de 2026). Alfonso Reina falleció este lunes 30 de marzo de 2026 víctima de un cáncer de pulmón y con su muerte se ha conocido uno de sus secretos mejor guardados: su edad. Nacido el 15 octubre 1956, este político de raza que poseía don de gentes y no estaba exento de cierta coquetería en sus relaciones personales –de ahí que guardara celosamente su fecha de nacimiento– tenía 69 años y no pudo cumplir los 70. Fumador quizás en exceso, deja dos hijos (Alfonso y Víctor) y viuda (Marta, su mujer, de quien mostraba siempre su inquietud por su más mínimo percance en su estado de salud), así como 4 nietos: Daniel, Alejandro, Adriana y Leo. Alfonso Reina (hijo) puso al teléfono de MJD Magazin a los chicos para que definieran a su abuelo con una sola palabra y a los niños les salieron estas: «¡amable!», «¡bueno!», «¡trabajador!» y «¡guapo!». Y su propio hijo, que fue también político y candidato a la alcaldía de Alcorcón también por Ciudadanos, lo dibuja como una persona «siempre dispuesta a ayudar a los demás, que entendió la política como una vocación de servicio, y que se puso a disposición de todas las personas que se lo requerían, independientemente de sus ideologías». Y añade: «Entiendo la consternación que ha causado en Majadahonda su fallecimiento porque sin haber anunciado nada han sido multitud de personas las que se han acercado por el tanatorio o nos han dado el pésame. Majadahonda estuvo siempre muy cercana a mi padre, tanto por mi tio Fernando como por los numerosos negocios a los que le llevaba la contabilidad o eran sus amigos, desde la costurería hasta el más modesto bar o el gran restaurante, todos los conocían».

A. Reina y A. Rodríguez

El «tío Fernando» no es otro que el popular empresario de Majadahonda, Fernando Romero, que lleva la dirección de «Electrodomésticos Romero», la tienda comercial más conocida entre la Gran Vía y la Plaza de Colón, quien rememora su parentesco y lo recuerda así: «su mujer es prima de la mía y yo conocí a Alfonso Reina desde hacía un montón de años, por lo menos 30, llevaba la fiscalidad de nuestra empresa y era una persona muy servicial, muy dedicada a los amigos, buscando siempre soluciones para la empresa y muy buena persona”. En el resto de los partidos políticos la conmoción por la noticia ha sido parecida. El hoy diputado autonómico, Angel Alonso (PP), que fue concejal en Majadahonda, lo ha calificado así: «Un admirado adversario, solvente y serio. Un convencido demócrata, que hizo del consenso y el diálogo su manera ejemplar de servir a Majadahonda, a la que dio lo mejor de sí. Y sobre todo, una gran persona que trascendía la esfera política. Todo mi cariño a familiares y amigos». Y Antonio Rodríguez, actual concejal del PP que fue responsable de Seguridad y Transportes y antes fue edil de Ciudadanos resume su consternación con breves palabras: «yo hablé con él en enero y ya estaba bastante malito, ¡qué pena!»

Carlos Bonet, Angel Alonso y Federico Martínez: las únicas despedidas de Alfonso Reina por parte de otros partidos fueron de dirigentes del PP y de «Vecinos por Majadahonda»

El presidente de «Vecinos por Majadahonda» (VpMJ) y portavoz municipal, Carlos Bonet, también ha hecho públicas sus condolencias: «Desde VpMJ le damos a la familia nuestro pésame por la pérdida de un ser querido y gran persona. Personalmente le conocía desde hace muchos años y coincidíamos en muchos temas relacionados con la política local». El concejal y portavoz adjunto de «Vecinos por Majadahonda», Federico Martínez, también recordó como «lo conocí como periodista local en 2015 cuando llegó a Majadahonda para liderar «Ciudadanos» y siempre me pareció una persona muy dotada para la política: hábil negociador, buena relación con la prensa, zalamero en el mejor sentido de la palabra, como lo era Adolfo Suárez, que era su referente y a quien tuve el honor de conocer también en las distancias cortas. Como entonces «juez de políticos», fueron muchas conversaciones y muchas horas para conocerlo bien y una pena que Ciudadanos no pudiera gobernar Majadahonda cuando tenía los votos y los apoyos para hacerlo alcalde, que no lo fue por imposiciones de su propio partido en Madrid. Quizás «Vecinos por Majadahonda» naciera de aquella frustración de su electorado y sea ahora el partido que mejor representa aquellas ideas con las que Alfonso Reina logró 8.000 votos en Majadahonda, aunque esta vez libre de aquellas ataduras que malograron la sana y necesaria alternancia política cuando los electores así la solicitan».

Pablo Vidal y Miguel Sanchiz, secretario general y presidente del Colectivo de Prensa y Medios de Majadahonda (CPM) con Alfonso Reina y Ana Elliott (Ciudadanos) durante una entrevista para la campaña electoral de 2019

Por último, Pablo Vidal, abogado y secretario general del Colectivo de Prensa y Medios de Majadahonda (CPM), que fue militante de Ciudadanos, lo recuerda así: ¡Ha muerto Alfonso Reina, ha muerto un amigo!. Cuando uno ha vivido ya unos cuantos años ha tenido que ver cómo parte de la gente que nos rodea y ha ido configurando de uno u otro modo nuestra vida nos dejan. Entonces surgen los tópicos… ¡Era una gran persona! ¡Era un buen hombre! ¡Era un muy buen amigo! Intentaré huir de ellos. No creo ser la persona más indicada para hablar de Alfonso, no le conocí tanto ni viví con él situaciones tan intensas como para emitir un juicio meditado y basado en conocimiento y experiencias, pero no quiero dejar de decir en alto esta reflexión sobre cómo yo le he vivido. Conocí a Alfonso cuando, dirigiendo la emisora Radio 3W y el Majadahonda Magazin, planteamos transmitir el primer debate municipal de Majadahonda en el 2015. Entonces conocí a Alfonso como conocí a muchos miembros de los diferentes partidos que se presentaban en el municipio. En el caso de Alfonso vi en él dos cosas que me llamaron la atención, era un animal político (perdón por el tópico de los que dije que huiría) y parecía y transmitía una ilusión que yo la verdad había perdido. Cuando en septiembre de ese 2015 decidí dar el paso y comenzar mi militancia en Ciudadanos, empecé igualmente a convivir en los diferentes eventos y actividades con Alfonso y, durante estos últimos 11 años, de alguna manera, empecé a absorber parte de esa ilusión y a ver más de cerca al político, pero también a la persona. La política muchas veces te desilusiona, yo me desilusioné del proyecto ciudadano, pero seguían estando las personas. En el caso de Alfonso, seguía estando ese Político con mayúsculas, pero también esa Persona con mayúsculas que era capaz de transmitir ilusión y que, incluso cuando tenía que hacer algo con lo que tú no estabas de acuerdo, veías en él que intentaba ser fiel a sus principios, a su familia y a su partido».

La familia: Alfonso Reina con Marta, su mujer, su hijo homónimo y su pariente Fernando Romero, que recuerdan al político fallecido

«Hubo momentos en los que incluso me sentí traicionado, como pudo sentirse traicionado él mismo, pero siempre le veías razonar, asumir y acatar. Y así lo hizo hasta el momento en que creo que sus principios, su familia y el partido no fueron capaces de convivir en el mismo plano y ahí conocí a la persona que sacrificó partido e incluso ideales por su familia pero que siempre mantuvo ilusión, esperanza y un gesto amigo. Muchos le fallaron y al final, con la enfermedad, hasta las fuerzas le fallaron, pero su familia estuvo ahí y él pudo estar para su familia hasta el último momento y también estuvo para todos dándonos un ejemplo de coherencia y siempre, siempre, esa sonrisa amiga. Descansa en paz, Alfonso. ¡Descansa en paz, amigo!», concluye Pablo Vidal.

Majadahonda Magazin