
Debido a su importancia, es vital elegir un aceite de oliva que sea de buena calidad, que aporte a nuestros platos el sabor y la frescura suficientes, para que los ensalcen y hagan de nuestra cocina un lugar maravilloso. Por ello, conviene seguir una serie de consejos antes de elegir qué aceite de oliva compramos. En primer lugar, es importante escoger aceite de oliva etiquetado como Virgen Extra. Esta variedad es, sin duda, la de mayor calidad y, aunque con mayor precio, sus beneficios hacen que valga la pena y no suponga un inconveniente. Igual que sucede con el vino, en el mundo del aceite existen diferentes sabores, texturas y olores, dependiendo de la variedad de la aceituna. Conviene hacer pruebas y elegir el aceite que más se adecúe a nuestros gustos y a los platos que queremos preparar, por ejemplo, debemos tener cuenta que la variedad Picual no será igual que la Arbequina, o que sus sabores y olores serán muy diferentes de los de la variedad Royal.
Antes de continuar, conviene hacer una pequeña pausa para destacar uno de los aceites más refinados y populares del mercado actual, el aceite de oliva virgen extra Arbequina. Esta variedad se caracteriza por ser suave y aromática, con un sabor que contiene matices de manzana verde, plátano, tomate y almendra. Ideal para postres y helados, o para carnes y pescados blancos, su aroma afrutado, su bajo amargor y picor hacen de este aceite un elemento esencial para dar el toque perfecto a tus platos, sin gastar mucho dinero ni esfuerzo. Una vez elegida la variedad que se adapta mejor a lo que estamos buscando, debemos recurrir a establecimientos de confianza que sepan cómo mantener la calidad de estos productos. La mejor opción es acudir a una oleoteca, donde personal especializado le asesorará sobre qué productos le convienen más y cómo usarlos, e incluso podrá catar algunos de ellos para confirmar su compra. Por tanto, es importante huir de las marcas blancas y las de grandes envasados, si lo que queremos es un aceite especial y de calidad, que se disfrute en nuestros platos y sirva para algo más que para cumplir con su cometido. El problema con estos establecimientos es que al manejar grandes cantidades de aceite, de distintos orígenes y variedades, no pueden controlar la excelencia en la producción, y se llevan una serie de procesos “físicos” en la envasadora que lo hacen todo menos natural y original.
Debemos buscar botellas de aceite que no hayan estado expuestas a iluminación directa, ya que es probable que el aceite en su interior haya perdido la mayor parte de su sabor y aroma. Lo mejor que podemos hacer es buscar aceite de oliva virgen extra envasado en botellas de vidrio oscuro o latas opacas, lo cual evitará que se oxide fácilmente y pierda sus mejores propiedades. Cuando encontremos una botella con el aceite de su interior de un color anaranjado, significará que se ha oxidado su clorofila, que es lo que le da el color verde. Aunque puede que no esté malo, indica que el proceso de oxidación está más avanzado de lo deseable.
Además de delicioso, el aceite de oliva posee una serie de propiedades que hacen que sea beneficioso para la salud. Además de lo ya mencionado sobre el colesterol, este tipo de aceite fortalece el sistema inmunológico, combate la diabetes, y ayuda a perder peso, con un consumo moderado y una dieta equilibrada. Si además de sanos, queremos estar guapos/as, el aceite de oliva sigue siendo nuestra mejor opción, ya que sus propiedades lo convierten en uno de los hidratantes naturales para la piel más efectivos, y un alimento fenomenal para el pelo, haciendo que aumente su crecimiento y fortaleciéndolo, sobre todo en esos casos en los que el pelo se presenta sin vida y dañado. Queda demostrado que cualquier persona que guste del buen comer debería incluir el aceite de oliva en su cocina, y disfrutar de los maravillosos sabores y aromas que han embaucado los sentidos de millones de personas de todo el mundo durante cientos de años.





