por Redacción | Mar 9, 2015 | Hemeroteca
«El único sitio donde puedo jugar a la pelota con mi hijo pequeño: un trozo de cesped lleno de heces y orín de perro. Total: 850 mil euros. Ni una sombra, ni una fuente, ni un lavabo, ni un kiosko, dos bancos al sol, pipís y cacas por doquier. ¡850.000 euros! Gracias...