La población de Majadahonda ha vuelto a aumentar. Según el Instituto Nacional de Estadística, esta pequeña ciudad madrileña alcanzó en enero del año pasado los 73.625 habitantes (270 personas más que en 2024). El ayuntamiento de la localidad considera que la proximidad a la capital, los espacios verdes, los servicios que ofrece y la seguridad que la caracterizan frente a otros municipios de la comunidad están detrás de este auge.
La ciudad, por lo tanto, sigue creciendo, del mismo modo en que lo hace su tejido empresarial. Lola Moreno, la alcaldesa, atribuye el éxito de los negocios locales a que Majadahonda «ofrece oportunidades y una de las fiscalidades más bajas de todo el país para todos aquellos que quieran desarrollar una actividad económica».
Sin embargo, pagar menos impuestos no es el único factor que favorece a las empresas de Majadahonda. La inmensa mayoría de sus pymes han dado un paso adelante en su proceso de digitalización. Para mejorar la experiencia de compra de sus clientes, muchos establecimientos han decidido aceptar pagos con tarjeta en comercios fácilmente. De este modo, las transacciones económicas se agilizan y los consumidores no tienen que permanecer tanto tiempo esperando en la cola.
La tarjeta es ahora la forma de pago por excelencia
Igual que el número de ciudadanos en el municipio ha aumentado, la cifra de empresas en Majadahonda también lo ha hecho. El ayuntamiento insiste en que ahora permanecen activas un 4 % más que en 2023. De las más de 6.600 empresas que siguen funcionando, la mayoría se dedica al comercio, al transporte y a la hostelería; a la educación, a la sanidad y a los servicios sociales, y a las actividades inmobiliarias.
Sectores que han impulsado el pago con tarjeta en Majadahonda
Si tenemos en cuenta que, según el nuevo Observatorio Europa Cashless de SumUp, entre los sectores donde más se ha notado el auge de los pagos sin efectivo, figuran las farmacias y las clínicas dentales (sanidad); las tiendas de arte, las floristerías y las librerías (comercio); los talleres de reparación de automóviles (transporte), y los hoteles y los restaurantes de comida rápida (hostelería), resulta lógico que el uso de la tarjeta bancaria se haya consolidado como el principal método de pago cashless en Majadahonda.
Si las empresas que predominan en esta pequeña ciudad madrileña pertenecen, precisamente, a los sectores donde —según la fintech SumUp— más ha aumentado el pago sin efectivo, no es de extrañar que en Majadahonda los pagos con tarjeta hayan subido tan notablemente.
Se trata de un aumento que, en general, se replica en toda España. Por ejemplo: a nivel nacional, en las clínicas dentales, en las tiendas de antigüedades y en los restaurantes y las cafeterías, el crecimiento del cashless se ha mantenido en todos los casos por encima del 38 %.
Pequeñas ciudades a la altura de grandes capitales
Aunque Madrid y Barcelona ocupan el segundo y el tercer puesto en el ranking de ciudades europeas con más aumento del cashless, localidades mucho menos pobladas, como Majadahonda, tampoco se han quedado atrás en el uso de dispositivos compatibles con formas de pago sin efectivo (datáfonos, TPV…).
Al respecto, Valerio Corsetti (Jefe de Ventas de SumUp en España) recalca que «el crecimiento de los pagos digitales en España […] ya no se limita a las grandes ciudades, sino que se extiende con rapidez a comunidades y provincias». También alude a la frecuencia, cada vez mayor, de utilizar la tarjeta para los pequeños consumos del día a día.
Por esa razón, por la bajada del ticket medio cashless y por el aumento demográfico, los pagos con tarjeta en comercios donde el gasto suele ser pequeño han subido. Los carritos ambulantes (food trucks), las peluquerías, los cines y los restaurantes de comida rápida y a domicilio son algunos establecimientos en los que, según el Observatorio Europa Cashless de SumUp, la ausencia de efectivo es más que evidente a la hora de pagar.
Pedidos online que se recogen en tienda
En Majadahonda, hay empresas como las que acabamos de mencionar por doquier. Algunas de ellas han mejorado la experiencia de compra de sus clientes con el servicio Click & Collect, que permite seleccionar productos del catálogo digital —quizás no disponibles en tienda física— y recogerlos gratuitamente en el local. De este modo, el cliente se ahorra los gastos de envío y, en ciertos establecimientos, la cola; no hace falta que espere para recoger su pedido: tiene pase preferente.
Evidentemente, el Click & Collect de las empresas de Majadahonda no sería posible sin la tarjeta bancaria, uno de los métodos cashless que han situado a España como el segundo país de Europa donde los pagos sin efectivo más han aumentado, y a Majadahonda como una de las ciudades madrileñas donde el ticket medio cashless (el precio mínimo que el consumidor está dispuesto a pagar sin efectivo) es de los más bajos en Europa.
De todo lo anterior se deduce que, como buenos madrileños, los majariegos no tienen problema en utilizar su tarjeta bancaria para hacer frente a gastos de apenas 23 euros, si ello significa una experiencia de compra cómoda y rápida.



