«La cita para la entrevista tiene lugar en una bolera de un centro comercial de Majadahonda, toda una declaración de intenciones. No es un escenario casual ni una excentricidad calculada: es la forma más honesta que tiene Ultraligera de presentarse»

MARIANA BENITO. (Majadahonda, 5 de marzo de 2026). «Ultraligera, la banda que lo reventó sin ayuda de nadie: «Estamos a favor de experimentar con la ayahuasca y el LSD». El grupo madrileño saca nuevo single, ‘Lapsus’, tras llenar 7 Rivieras con su primer álbum». Con estos titulares y textos de la periodista Ana del Barrio e imágenes del fotógrafo Javier Barbancho, la banda «Ultraligera» ha posado y concedido su última declaración en una bolera de Majadahonda (Madrid). «La cita para la entrevista tiene lugar en una bolera de un centro comercial de Majadahonda, toda una declaración de intenciones. No es un escenario casual ni una excentricidad calculada: es la forma más honesta que tiene Ultraligera de presentarse.

Mariana Benito

MIENTRAS LAS BOLAS RUEDAN POR LA PISTA Y EL ESTRUENDO DE LOS BOLOS ACOMPAÑA LA CONVERSACIÓN, esta banda madrileña de rock alternativo deja claro que no está aquí para encajar en el molde prefabricado de la industria, sino que prefiere construir el suyo. En plena promoción de su nuevo single «Lapsus«, Gisme, Coque, Martín y Santas reivindican la libertad creativa y defienden la autenticidad por encima de todo. «Para nosotros esta banda y este disco es ese espacio donde volver a jugar, volver a ser creativo y volver a encontrarte con aquello que te divierte», explica Gisme. Ultraligera pasó de ser un grupo completamente desconocido a llenar 7 salas Riviera y agotar las entradas en pocas horas, todo un récord para una banda que sólo tenía un disco de debut, «Pelo de Foca«. VIBRANTES CONCIERTOS: «Sin duda, el potente directo es uno de sus puntos fuertes, con Gisme convertido en todo un animal escénico que se sube a los postes y se contonea encima del escenario, mientras Coque le da el contrapunto con la guitarra a todo trapo, Martín se deja la piel con la batería y Santas hace rugir el bajo. La energía que desprenden en los conciertos es tan arrolladora que incluso Gisme ha puesto en riesgo su integridad física. «Ha habido momentos en los que yo he visto peligrar mi vida. Me da por subirme a pivotes muy altos y no calculaba cuánto rato estaba trepando y tenía que volver rápido para romper el solo. Y pensaba que si me caía, la muerte estaba aseguradísima porque me encontraba a 20 metros de altura. Llegué a temer los conciertos porque había un riesgo de muerte», confiesa.

«Igual que el cura es el primero que tiene crisis de fe y duda de Dios, muchas veces es el músico el primero que acaba dudando de su música. Lo importante es que sea auténtico»

ALCANZAR TANTO ÉXITO DE GOLPE NO HA SIDO UN PROCESO FÁCIL DE DIGERIR PARA ULTRALIGERA: «Igual que el cura es el primero que tiene crisis de fe y duda de Dios, muchas veces es el músico el primero que acaba dudando de su música. Lo importante es que sea auténtico», indica. La forma de componer este segundo LP ha sido distinta, ya que cuando sacaron Pelo de Foca, eran totalmente inexpertos y sólo les escuchaban sus amigos y, de repente, empezaron a ver cómo se llenaban las salas. «Aquello genera un vértigo. Yo tenía cierta presión por sacar otro otro disco. Era una presión interna porque me estaban pasando muchas cosas a nivel letrístico y la banda estaba viviendo un montón de cuestiones que queríamos sacar», relata el cantante de Ultraligera. PELEADOS CON LA INDUSTRIA: Pasar de componer canciones para sus amigos a llegar a un gran público sí que ha generado en ellos una mayor dosis de responsabilidad, pero se muestran orgullosos de haber triunfado por sí mismos. «Lo hemos reventado sin ayuda de nadie. Estamos peleados con la industria y nos han puesto muchas complicaciones por el camino. Hemos visto la parte más oscura porque en sus ojos se ve la codicia del dinero. Somos una banda independiente», declaran. Ultraligera no busca la perfección sino todo lo contrario: el caos, el riesgo y el error en este mundo en el que todo está milimétricamente programado. De ahí que su nuevo single se llame Lapsus, que significa una equivocación cometida por un descuido.

«Hay que preguntarse por qué unas sustancias que se venden en las farmacias son legales y otras son ilegales y están penadas, por qué el alcohol es totalmente legal y la marihuana es ilegal», plantea Coque

LA LEGALIZACIÓN DE LAS DROGAS ILEGALES.  ¿De qué trata «lapsus»? –Es un disco con unas letras que se comprometen más con cuestiones que nuestra generación está dejando de lado, pero que son importantes. Por ejemplo, la pertenencia a una tribu o las sustancias. También hay una apertura a todo aquello que se aloja en el inconsciente y que no controlamos. Si hay algo que tienen claro los cuatro miembros del grupo es que no quieren dejar de hacer cosas por la dictadura de lo políticamente correcto. «La tarea de una banda de rock no es caer bien. Lo primero que te penalizan en esta sociedad es que no seas agradable. Lo que tiene que hacer una banda de rock es provocar, pero no con provocaciones de plástico por una pose, sino con una transgresión culta que venga de lo intelectual», sostienen. Y, por eso, en su último disco abren el melón de las drogas y piden que se genere un debate en torno a ellas. «Hay que preguntarse por qué unas sustancias que se venden en las farmacias son legales y otras son ilegales y están penadas, por qué el alcohol es totalmente legal y la marihuana es ilegal», plantea Coque. «Nosotros nos declaramos totalmente a favor de la experimentación con psicotrópicos. Seguimos con los mismos antidepresivos y con las mismas drogas legales que hace 30 años, porque se ha penado todo aquello que salga del control de las farmacéuticas que ganan mucho dinero», añade Gisme. ¿De qué psicotrópicos hablamos? –A mí me parece que la ayahuasca y el LSD son el futuro de la sociedad y una de las pocas maneras de saber lo que le está pasando a uno por dentro, junto con la meditación. ¿Cómo es un viaje de ayahuasca? –Depende de cómo uno se prepare, pero se nota como una expansión de consciencia muy grande y una cercanía al juego de niño, a la creatividad, a una especie de fuente de la que mana agua limpia todo el rato. ¿Y el LSD? –Estuvo ligado al último despertar cultural y artístico, que fue en los años 60 con el espíritu californiano. A partir de ahí se ha vivido de las rentas porque el rock and roll como lo conocemos nació ahí. Para ellos, Ultraligera es mucho más que una banda: es un proyecto de vida basado en la fortaleza de una amistad insobornable, que no está dispuesta a venderse, finaliza la entrevista.

Majadahonda Magazin