SONIA BLUE. Los escépticos del cambio climático no niegan que este se produzca sino que tan colosal evolución planetaria sea solo por la mano del hombre. Sus argumentos se agrupan en la web Skeptical Science aunque otros afirman que, siendo ciertos sus argumentos, apoyan esta gigantesca y errónea creencia porque está trayendo algo bueno: la sustitución de los muy contaminantes combustibles fósiles por la energía eléctrica para los coches e industrias. Mientras no se invente una nueva energía limpia (se mencionan el agua o el hidrógeno) o salga a la luz alguna patente no contaminante que haya estado oculta por intereses de la industria automovilística, las protestas seguirán.

Los tres debates (científico, mediático y político) siguen ahí y en los dos últimos el protagonismo ha sido esta semana para Paula, estudiante de 17 años de un colegio de Majadahonda, que comenzó hace tres semanas a ver vídeos y a leer sobre el cambio climático, «al hilo de la lucha estudiantil iniciada por la sueca Greta Thunberg que ha prendido protestas masivas en toda Europa», dice el diario ABC. Y añade: «Desde hace tres semanas, Paula es vegetariana, ha reducido su consumo y pese a la oposición de sus padres (y a que nadie en su instituto la ha acompañado), ella ha acudido al «Fridays For Future», como se ha bautizado la oleada de protestas estudiantiles contra el cambio climático, que se ha celebrado en Madrid».
El diario madrileño se ha fijado en ella porque «la joven ha sido uno de los miles de jóvenes —4.500 según datos de la Policía— que se han congregado este viernes para pedir a los políticos que tomen medidas efectivas para frenar un calentamiento global con cuyas consecuencias van a tener que lidiar ellos. Según los organizadores, se han juntado unas 50.000 personas en la protesta de la capital, que solo ha sido una del medio centenar de convocatorias que estaban previstas en España, y que a nivel internacional suman más de 1.600 ciudades de 105 países. «Nadie está concienciado en mi instituto», confiesa Paula, mientras a su alrededor seguían sonando cánticos como «si se cargan el planeta, a la huelga general» o «ni un grado más, ni una especie menos». «Quiero un futuro y salir a la calle sin morir en una ola de calor», cuenta Renata, de 15 años, que reconoce que en su instituto también se habla poco de estas protestas y del cambio climático. Pero «no hay un planeta b», repiten los asistentes».






A José Luis Barragán le gustó tu Tweet
Estoy más que de acuerdo por luchar para mejorar el cambio climático, de tal guisa que propongo las dos primeras medidas a rajatabla: SUPRIMIR LOS BOTELLONES Y, A ESOS INFANTES, PROHIBIRLES EL TABACO, TODO LO QUE HUELA A HUMO Y QUE LAS JERINGUILLAS NO PULULEN POR LOS SUELOS. ¿Estáis de acuerdo juventud?. Pues ya podéis empezar.
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Virginia Martin Artiaga ha compartido la publicación de Majadahonda Magazin.
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Animo Paula, A ver si se consigue que los estudiantes de Majadahonda se incorporen a este movimiento a nivel local
No veo ninguna respuesta de la juventud sobre mi propuesta de mejorar el cambio climático que he propuesto. A ver, jóvenes si os decantáis o no. Sed ecuánimes y no vayáis arrastrados por los que sacan buena tajada por sacaros a la calle. Tened personalidad propia y no d ejaros arrastrar.
Una estudiante de Majadahonda protagoniza la manifestación contra el cambio climático