«Cuando uno mira alrededor durante una de esas partidas, se da cuenta de algo extraordinario: quizá haya allí concentrados más de 7.000 años de vida. 7.000 años de experiencias, de trabajo, de ilusiones cumplidas y de sueños que se quedaron por el camino; años de alegrías, de desengaños, de esfuerzo y de cariño»

MIGUEL SANCHIZ. (Majadahonda, 17 de marzo de 2026). El Centro de Mayores Reina Sofía de Majadahonda: un tesoro para nuestros mayores. Quienes tenemos la suerte de vivir en Majadahonda sabemos que nuestro municipio cuenta con muchos servicios de calidad. Pero hay uno que, para miles de vecinos, tiene un valor muy especial: el Centro de Mayores Reina Sofía. Para los mayores de nuestra ciudad es mucho más que un edificio municipal; es un punto de encuentro, un espacio de convivencia y, sobre todo, un lugar donde cada día se demuestra que la edad no está reñida con la actividad, la amistad y la ilusión.

Atlas de Geografía Humana, por el periodista Miguel Sanchiz

EL CENTRO DESTACA POR UNA ORGANIZACIÓN EJEMPLAR Y POR LA VARIEDAD DE SERVICIOS QUE OFRECE. Viajes, Talleres, actividades culturales, espacios de reunión y atención personalizada hacen que cada jornada esté llena de propuestas para mantenerse activo física y mentalmente. Todo ello gestionado con una profesionalidad y una dedicación que merecen ser reconocidas. Muchos municipios cuentan con centros para mayores, pero no todos pueden presumir de un nivel de funcionamiento y de participación como el que tiene Majadahonda. MENCIÓN ESPECIAL MERECE EL SERVICIO DE RESTAURANTE DEL CENTRO, uno de los aspectos más valorados por sus usuarios. Allí se puede desayunar y almorzar a precios verdaderamente increíbles, algo especialmente importante para muchas personas mayores. Pero no es solo una cuestión de precio: la calidad del servicio y la atención son dignas de destacar. Quienes trabajan allí son auténticos profesionales de la hostelería, que atienden cada día con cercanía, eficacia y una sonrisa, convirtiendo cada comida en un momento agradable de encuentro y conversación. También merece un reconocimiento muy especial Conchita Ruiz, gestora de las actividades del Centro, que con acierto y un profundo conocimiento de los deseos y necesidades de los mayores sabe organizar la vida diaria del Centro con una sensibilidad admirable. Gracias a su dedicación se programan viajes, talleres, cursos y múltiples actividades que facilitan la participación de todos. Siempre procurando dar las mayores facilidades posibles, consigue que muchos vecinos encuentren nuevas ilusiones, aprendan cosas nuevas y disfruten plenamente de una etapa de la vida que también puede estar llena de proyectos, alegría y compañerismo.

OTRO DE LOS GRANDES ATRACTIVOS DEL CENTRO ES SU FAMOSO BINGO, que se ha convertido en una auténtica institución. Cada sesión reúne a decenas de participantes, no solo de Majadahonda, sino también de Madrid y de muchas poblaciones del noroeste. El ambiente que se crea es único: expectación, compañerismo, bromas y esa pequeña tensión que se vive cuando los números van saliendo uno tras otro. Y es ahí donde surge una reflexión inevitable. Cuando uno mira alrededor durante una de esas partidas, se da cuenta de algo extraordinario: quizá haya allí concentrados más de 7.000 años de vida. 7.000 años de experiencias, de trabajo, de ilusiones cumplidas y de sueños que se quedaron por el camino; años de alegrías, de desengaños, de esfuerzo y de cariño. Todo ese caudal de vida está, por unos minutos, concentrado en la atención a un número del bingo. Pero lo importante no es el premio. El cartón cuesta apenas veinte céntimos. La verdadera recompensa es otra: la ilusión del éxito, la emoción del momento, la posibilidad de gritar con una sonrisa que ilumina toda la sala: ¡Bingo! Quizá esa sea la verdadera grandeza del Centro de Mayores Reina Sofía de Majadahonda: recordarnos que la ilusión no tiene edad y que compartirla, en compañía de otros, es uno de los mayores lujos que puede ofrecer una ciudad a quienes tanto han dado por ella.

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