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«Abogados Cristianos» piden a Isabel Ayuso (PP) que «salve» el monolito rumano del Cementerio de Majadahonda declarándolo Bien de Interés Cultural o Patrimonial

«Abogados Cristianos» piden a Isabel Ayuso (PP) que «salve» el monolito rumano del Cementerio de Majadahonda declarándolo Bien de Interés Cultural o Patrimonial
Polonia Castellanos, presidenta de la asociación Abogados Cristianos: «Se trata de un monumento levantado en terreno privado y cuyo valor debe ser protegido»

EUROPA PRESS. (Majadahonda, 28 de agosto de 2026). La Fundación Española de Abogados Cristianos ha presentado una reclamación administrativa ante la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid para evitar la demolición del monumento y la cruz conmemorativa situados en la localidad de Majadahonda, ha informado Abogados Cristianos en un comunicado. La organización ha solicitado formalmente la incoación de un expediente para declarar el conjunto Bien de Interés Patrimonial (BIP) o, subsidiariamente, Bien de Interés Cultural (BIC), atendiendo a su antigüedad, su carácter de cruz religiosa anterior a 1950 y su vinculación histórica con los acontecimientos de la Guerra Civil ocurridos en 1937 en el denominado Cerro de la Radio. Abogados Cristianos solicita a la Comunidad protección patrimonial para evitar el derribo de la Cruz de Majadahonda. Abogados Cristianos considera que el valor histórico y religioso del conjunto obliga a estudiar su protección antes de ejecutar cualquier actuación irreversible. Por ello, reclama a la Comunidad de Madrid que acuerde de manera inmediata la suspensión cautelar urgente de cualquier licencia, orden, ejecución o actuación material dirigida a su demolición o retirada, comunicando además esta decisión al Ayuntamiento de Majadahonda y al Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática.

«El monumento fue construido en 1948 en recuerdo de los ciudadanos rumanos Ion Mota y Vasile Marín, fallecidos en el Cerro de la Radio de Majadahonda durante la Guerra Civil española. Su construcción no fue financiada por el Estado español, sino mediante aportaciones privadas de rumanos exiliados que habían huido del régimen comunista instaurado en su país tras la Segunda Guerra Mundial»

La Fundación advierte que el conjunto se encuentra en terreno de titularidad privada, anexo al cementerio parroquial de la localidad; por lo que considera que cualquier intervención unilateral para demolerlo o alterarlo sin los procedimientos y autorizaciones correspondientes constituiría una vía de hecho administrativa. La presidenta de Abogados Cristianos, Polonia Castellanos, ha señalado que «no se puede permitir que el Gobierno utilice la memoria de la historia de todos los españoles como excusa para derribar una cruz cristiana. Se trata de un monumento levantado en terreno privado y cuyo valor debe ser protegido. La Comunidad de Madrid tiene la responsabilidad de impedir su destrucción y defender nuestro patrimonio histórico y religioso frente a quienes pretenden hacerlo desaparecer», ha agregado. En junio de 2026, el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática ha incorporado este monumento al Catálogo de símbolos y elementos contrarios a la memoria democrática, ordenando su inmediata retirada o demolición al considerarlo un elemento de exaltación del franquismo y del fascismo europeo. El monumento fue construido en 1948 en recuerdo de los ciudadanos rumanos Ion Mota y Vasile Marín, fallecidos en el Cerro de la Radio de Majadahonda durante la Guerra Civil española. Su construcción no fue financiada por el Estado español, sino mediante aportaciones privadas de rumanos exiliados que habían huido del régimen comunista instaurado en su país tras la Segunda Guerra Mundial.

El periodista Andrés Bartolomé recuerda en La Razón que «Murieron solo unos días después por el impacto de un obús republicano en el frente de Majadahonda (en la carretera hacia Boadilla del Monte)».

LA RAZÓN (Andrés Bartolomé). «Petición de amparo para evitar el derribo de la cruz en memoria de dos voluntarios rumanos caídos en la Guerra Civil. Abogados Cristianos urge protección a la Comunidad de Madrid en favor del monumento levantado en 1948. Detrás del cementerio de Majadahonda, en zona de combates durante la Guerra Civil, se levantó una cruz en memoria de dos combatientes: los rumanos Ionel Moța y Vasile Marin, caídos en la lucha el 13 de enero de 1937. Ambos, miembros destacados de la Guardia de Hierro rumana, se incorporaron a la 21 compañía de la VI Bandera de la Legión en defensa de sus ideales cristianos y en contra del bando republicano. Llegaron a España a principios de 1937 junto a un pequeño grupo de legionarios rumanos para luchar a favor del bando sublevado, al que consideraban defensor de la civilización cristiana contra el comunismo. Según dejó escrito Mota, “porque en España se ametrallaba la faz de Cristo y se bamboleaba el fundamento cristiano del mundo. ¿Podíamos permanecer impasibles? ¿No es un gran triunfo espiritual para la vida futura haber caído en defensa de Cristo? Así he comprendido el deber de mi vida ¡He amado a Cristo y he marchado feliz a la muerte por él!”. Murieron solo unos días después por el impacto de un obús republicano en el frente de Majadahonda (en la carretera hacia Boadilla del Monte)».

Grupos memorialistas y partidos como Izquierda Unida y Más Madrid han pedido la retirada del conjunto en piedra coronado por la cruz en aplicación de la memoria histórica, mientras que colectivos afines -la Fundación Profesor George Manu y FE de las JONS-La Falange- han llevado a cabo concentraciones en el lugar (oficialmente Monumento a los Rumanos Caídos) y organizaciones como Abogados Cristianos reclaman su protección jurídica. El Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática ha incluido oficialmente la estructura en el catálogo estatal de símbolos contrarios a la memoria democrática. El Gobierno central ha emplazado al Ayuntamiento de Majadahonda a ejecutar la demolición del monumento antes del 31 de diciembre de este mismo año. Además, agrupaciones de izquierda han acudido a la Fiscalía de Sala de Derechos Humanos y Memoria Democrática para exigir que se prohíban las concentraciones que colectivos de derechas realizan en el lugar cada mes de enero, aniversario de la muerte de los caídos. Asimismo, se ha solicitado la disolución judicial de las asociaciones encargadas de la custodia y mantenimiento del recinto. Ahora, la propia Fundación Española de Abogados Cristianos ha presentado una reclamación administrativa ante la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid para evitar la demolición del monumento y la cruz conmemorativa. La organización ha solicitado formalmente la incoación de un expediente para declarar el conjunto Bien de Interés Patrimonial (BIP) o, subsidiariamente, Bien de Interés Cultural (BIC), atendiendo a su antigüedad, su carácter de cruz religiosa anterior a 1950 y su vinculación histórica con los acontecimientos de la Guerra Civil ocurridos en 1937 en el denominado Cerro de la Radio.

Inmediata retirada o demolición: En junio de 2026, el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática ha incorporado este monumento al Catálogo de símbolos y elementos contrarios a la memoria democrática, ordenando su inmediata retirada o demolición al considerarlo un elemento de exaltación del franquismo y del fascismo europeo. El monumento fue construido en 1948. Su construcción no fue financiada por el Estado español, sino mediante aportaciones privadas de rumanos exiliados que habían huido del régimen comunista instaurado en su país tras la Segunda Guerra Mundial. El terreno fue donado por María de los Ángeles Millán y su hijo Arturo Sanz.

«El conocido como Monumento a los Rumanos Caídos recuerda a dos miembros de la Guardia de Hierro de Rumanía, Ion Mota y Vasile Marin, que murieron en la Batalla de la Carretera de la Coruña el 13 de enero de 1937. Ese día, una escuadrilla de cazas rusos atacó a muy baja altura el Cerro de la Radio, al sur del municipio de Majadahonda, en el inicio de la antigua carretera de Boadilla del Monte, posición que defendían un grupo de soldados entre los que estaban Mota y Marin, que perdieron la vida por el impacto de un obús soviético»

EL DEBATE (Santiago Alonso). La historia de la cruz de Madrid dedicada a dos rumanos caídos en la Guerra Civil que quieren demoler por «franquista». Campaña para salvar la cruz de Majadahonda que quiere demoler Sánchez: piden a Ayuso que la declare BIC. Nunca ha gozado de excesiva popularidad, pero en las últimas semanas el monumento ubicado detrás del cementerio municipal del municipio madrileño de Majadahonda ha saltado a la palestra de la actualidad después de que el pasado mes de junio el Gobierno de Pedro Sánchez anunciara su intención de demolerlo por «exaltar la figura de Francisco Franco». El conocido como Monumento a los Rumanos Caídos recuerda a dos miembros de la Guardia de Hierro de Rumanía, Ion Mota y Vasile Marin, que murieron en la Batalla de la Carretera de la Coruña el 13 de enero de 1937. Ese día, una escuadrilla de cazas rusos atacó a muy baja altura el Cerro de la Radio, al sur del municipio de Majadahonda, en el inicio de la antigua carretera de Boadilla del Monte, posición que defendían un grupo de soldados entre los que estaban Mota y Marin, que perdieron la vida por el impacto de un obús soviético. El monumento en su honor fue erigido tiempo después, en 1970, en el lugar donde tuvo lugar la batalla. Se levantó en un terreno privado y con la financiación exclusiva de rumanos exiliados que habían huido del régimen comunista instaurado en su país tras la Segunda Guerra Mundial. Compuesto por 4 arcos de piedra, toda la estructura esta rematada en su parte superior por una gran cruz, en cuyo pedestal puede leerse: «A Ion Mota y Vasile Marin caídos por Dios, España y Rumanía». Además, en la base del conjunto hay grabadas dos frases atribuidas a los caídos: «He amado a Cristo y he marchado feliz a la muerte por él» (Mota) y «Lo he hecho con el mismo amor con el que lo hubiera hecho por mi Patria» (Marin).

«Compuesto por 4 arcos de piedra, toda la estructura esta rematada en su parte superior por una gran cruz, en cuyo pedestal puede leerse: «A Ion Mota y Vasile Marin caídos por Dios, España y Rumanía». Además, en la base del conjunto hay grabadas dos frases atribuidas a los caídos: «He amado a Cristo y he marchado feliz a la muerte por él» (Mota) y «Lo he hecho con el mismo amor con el que lo hubiera hecho por mi Patria»

Más de medio siglo después de su construcción, el Gobierno la ha incluido ahora en su Catálogo de símbolos y elementos contrarios a la memoria democrática porque, a su juicio, constituye «una exaltación del fascismo europeo y del franquismo y que, además, durante décadas ha sido lugar de concentración y homenaje por parte de grupos de extrema derecha». Pero esta no es la primera vez que tratan de hacer desaparecer este monumento. En el año 2015, el Pleno del Ayuntamiento de Majadahonda acordó su derribo por estar vinculado a «grupos fascistas». Se trataba de una moción, basada en la Ley de Memoria Histórica, que contó con el apoyo de PSOE, Izquierda Unida, Ciudadanos y Somos Majadahonda y la abstención de PP y Centristas. Finalmente, ese derribo nunca se llevó a cabo. Y es que la Asociación para la Custodia del Monumento a los Legionarios Rumanos Caídos en Majadahonda, propietaria del terreno en el que se ubica el monumento, recordó que estaba al corriente en todos los pagos y tributos y que no era de «exaltación personal o colectiva de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la dictadura», tal y como rezaba la moción, sino que se trata de un «homenaje a unos rumanos que vinieron a combatir en España contra el comunismo estalinista y que ahí murieron». Sin embargo, más de una década después de ese intento infructuoso de derribo, la amenaza vuelve a cernirse sobre el conjunto monumental, aunque, nuevamente, la discordia está servida. En esta ocasión, la Fundación Española de Abogados Cristianos ha reclamado al Gobierno de Isabel Díaz Ayuso que declare Bien de Interés Patrimonial (BIP) o, subsidiariamente, Bien de Interés Cultural (BIC) el monumento para evitar su derribo. La asociación considera que el valor histórico y religioso del conjunto obliga a estudiar su protección antes de ejecutar cualquier actuación irreversible.

 

1 comentario

  1. La desmemoria democratica es una argucia partidista para exaltar asesinos de izquierdas en la Guerra Civil. Por que no demoler las chekas?
    Una cruz cristiana representa los valores de la mayoria de los españoles creyentes. La cruz esta en un solar privado
    Que los promotores de esta ignominia comienzen a espurgar en sus conciencias sectarias

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