
Los alumnos del colegio San Pío X de Majadahonda ayudan a los jardineros a combatir las plagas de pulgón y otros insectos en los árboles de su colegio con la implantación de la Antocoriz, conocida popularmente como «Mariquita»
MARIANA BENITO. (Majadahonda, 14 de junio de 2026). Alumnos del colegio San Pío X de Majadahonda están aprendiendo cuál es la función de los depredadores naturales dentro de la estrategia «Fito Cero» puesta en marcha por el Ayuntamiento, que excluye el uso de pesticidas y productos químicos fitosanitarios en sus parques y jardines, informa Telemadrid. Y la noticia añade: «Majadahonda continúa con su estrategia «Fito Cero» que excluye el uso de pesticidas y productos químicos fitosanitarios en sus parques y jardines. Utilizan depredadores naturales, como la “mariquita”, para acabar con el pulgón y otros insectos… También en los centros educativos se informa a los escolares. Los alumnos del colegio San Pío X de este municipio han aprendido cómo es esta lucha biológica». En un vídeo difundido por la emisora de televisión, se afirma que «en Majadahonda su lucha es contra el uso de pesticidas y productos químicos en sus parques y jardines. Su apuesta es utilizar depredadores naturales como la «mariquita». En el proyecto también están involucrados los centros escolares. Nosotros hemos estado con los alumnos del Colegio San Pío X porque en estos laureles del patio han detectado pulgón. «¿Qué hace para que sea malo?», pregunta un técnico municipal. Y los chicos responden: «Matar a las plantas». Y es que estos pequeños están aprendiendo quién es su enemigo natural y quien lo combate: “la Antocoriz o Mariquita… La mariquita es buena», concluye uno de ellos. Esteban Domínguez, jefe de Parques y Jardines del Ayuntamiento, y Javier Jimeno, ingeniero forestal, lo explican así: «Lo que les estamos enseñando es cómo se hace la lucha biológica, cómo traemos nosotros enemigos naturales, que no dejan de ser otros insectos y que vienen vivos en unos botes. Son larvas de mariquitas que las tenemos aquí. Los niños colocan estas cajitas sobre el árbol que tenga el problema y entonces estos insectos salen y buscan su comida».
Una niña lo ha entendido muy bien: «Comen bichos malos». Y es que los alumnos ayudan a los jardineros: «¡Aquí hay dos!. ¡Los vamos a colgar en los árboles!», contestan los niños, al tiempo que aplican el mismo tratamiento en arbustos y olmos: «He puesto adultos y bebés», algo que el técnico municipal les agradece: «Son súper receptivos, son como esponjas. Ellos absorben todo lo que le decimos». Y es que los alumnos aprenden a combatir plagas sin productos químicos y se acostumbran a la presencia de sus nuevos compañeros de patio porque «me asusté cuando se iba a volar. Me da un poquito de miedo», confiesa uno de ellos, que ya se está acostumbrando a la nueva situación.








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