
MIGUEL SANCHIZ. (Majadahonda, 31 de marzo de 2026). Cuando el incivismo aparca demasiado cerca. Este viernes 13 de marzo (2026) tuve un accidente con el coche. Por fortuna estoy bien. No lo conducía, pero el automóvil quedó machacado. Me he animado a escribir un articulillo sobre la colaboración de los vecinos y la eficacia y profesionalidad de la policía K-28 de Las Rozas. Y es que la escena se repite con una frecuencia desesperante: conductores que estacionan su vehículo pegado al de al lado, como si el espacio público fuera una extensión de su propio garaje. Ese gesto, tan común como irritante, revela una preocupante falta de civismo. No se trata solo de incomodidad: es una muestra de desconsideración hacia los demás y una forma de convertir un simple trayecto hasta tu coche en una prueba de paciencia. La convivencia en la vía pública exige respeto, y quienes aparcan sin pensar en el otro lo olvidan con demasiada facilidad.









