
DR. FRANCISCO ORENGO GARCÍA. *Médico psiquiatra (Majadahonda). 30 de noviembre de 2024. Con el paso de actitudes radicales al plano de la discusión y el intercambio político, se ha establecido una práctica consistente en bombardear constantemente a la población con una mezcla de noticias falsas, medias verdades y verdades. A esta práctica perversa la conocemos desde siempre en el ámbito de la psiquiatría por el nombre de “hacer luz de gas a alguien”, de acuerdo con la extraordinaria película “Gaslight” de 1944 dirigida por George Cukor e interpretada por Ingrid Bergman (1). Todo este ataque perverso se lleva a cabo con total intencionalidad y sin necesidad alguna por esforzarse en demostrar lo que se dice, lo que se postula sobre otras personas. En esa actividad, ciertos medios de comunicación reproducen con frecuencia estos mensajes sin filtro alguno, con una clara intención sensacionalista y manipulativa. En algunos casos son los propios medios de comunicación o las agencias estatales de algunos países concretos los que generan este clima para “desinformar” al enemigo y vencerle.









