Ha sido sin duda una de las protagonistas de los plenos en esta legislatura, pero la «montaña rusa» en que ha convertido su vida política a nivel municipal e interno ha acabado por pasarle factura a 1 año de las elecciones. Irene Salcedo, la concejala de Somos que nunca quiso integrarse en Podemos Majadahonda, sacaba de quicio a algunos ediles en los plenos con su risa nerviosa y sus discursos en los que alude a sus adversarios en femenino. Pero además ha sido cuestionada socialmente a nivel interno: el Círculo Feminista ya no contó con ella para protagonizar la huelga convocada en Majadahonda y al atril con megáfono y pancarta se subió en cambio Lola Sánchez, la dirigente de IU. Las fotografías oficiales de la última convocatoria difundidas por este Círculo tampoco recogen su presencia. Y todo ello le ha llevado a «confesar» recientemente a una alta autoridad eclesiástica de la ciudad que no repetiría en la próxima legislatura. La declaración se produjo en un encuentro informal, que ha sido confirmado, aunque ella ahora lo matiza, según fuentes próximas a la edil: «echa de menos su trabajo” y «quiere continuar con su profesión» porque «su trayectoria política tiene fecha de caducidad». Y ahora está estudiando un máster de posgrado de políticas publicas en materias de género «que le puede valer para su trabajo como concejala así como en su profesión fuera de la corporación».

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