
JOSE MATEOS MARISCAL. La fuerte sequía en ríos de Alemania está dejando al descubierto las llamadas Hungersteine (Piedras del Hambre) que contienen advertencias, en algunos casos centenarias, relacionadas con el peligro de hambrunas que traían en el pasado el bajo nivel de los ríos. «Si me ves, llora», dice la inscripción en algunas de las piedras que otra vez pueden verse y que forman parte de una tradición que se remonta hasta el siglo XV. Esa leyenda aparece por ejemplo en una piedra encontrada en el río Elba, que data de 1616. En el siglo XIX muchos viajeros, en momentos de sequía, registraron las Hungersteine y escribieron sobre ellas. Actualmente, el problema no es tanto la amenaza que implica la sequía para la agricultura como los problemas que el bajo nivel de los ríos trae para el transporte fluvial. Según la Confederación de la Industria Alemana (BDI), es una amenaza para las cadenas de suministro, lo que puede afectar a toda la actividad económica. Además de los problemas para la industria, la sequía y el bajo nivel de los ríos representan una amenaza ecológica. Por eso la frase «Si me ves, llora» ha sido relacionada con el hecho de que una de las consecuencias de la sequía era que hubiese malas cosechas, lo que a su vez podía desembocar en hambrunas.









