
J. FEDERICO MTNEZ. San Sebastián, pero no el club de fútbol sino el santo, se «apareció» este domingo 8 de mayo en el Cerro del Espino para dar vida o al menos esperanza al Rayo Majadahonda, que venció al «Sanse» en el minuto 77 de un partido que parecía encaminado al cerocerismo y con ello a desvanecer las todavía posibles esperanzas de «play off» del equipo majariego. Fue una jugada en la que Casado subió como atacante, se posicionó en el lateral izquierdo y tras una sucesiva oleada de ataques rayistas, le llegó un balón manso al pie izquierdo. Desde ahí, escorado como un extremo más, el eterno capitán que tantas mañanas de gloria ha dado en este campo, puso un balón con forma de caramelo a Héctor, que cabecea picado con toda su mala baba e intención haciendo inútil la estirada del portero «sansero».









