
MANU RAMOS. Parecía que los periodistas se habían olvidado de ejercer su profesión, que es una labor de riesgo por contacto (guerras, sucesos, tribunales, políticos, policías…), pero dos redactores de «El Español» se la han jugado tanto como el personal sanitario o los propios enfermos. Y desafiando al coronavirus se han «colado» en las urgencias de cuatro hospitales madrileños para comprobar de primera mano que está pasando. Han entrevistado al personal, han tomado fotografías y lo han publicado todo. «Mi noche en el infierno de las Urgencias de hospitales de Madrid: “De nuevo a la guerra”, se titula el reportaje. Por eso, el periodista Diego Rodríguez Veiga y el fotógrafo Esteban Palazuelos recorrieron el Puerta de Hierro de Majadahonda. De despedida, una enfermera les concluye: “Lo que más me duele es que van a morir todos solos”. Y además les advierte: “Tenemos coronavirus en 5 unidades mínimo y las habitaciones, que antes eran individuales, ahora son dobles. Y todo es Covid. Serán unas 100 personas aproximadamente”, añade. “Los pacientes son de todas las edades, se ponen igual de malos los jóvenes que los mayores”, comenta.


MÓNICA ARRIZABALAGA. Han pasado ya 40 años, pero es muy posible que en Majadahonda alguno aún recuerde las espeluznantes historias que se contaban sobre una chica que hacía autoestop en la carretera. Un anciano del pueblo relataba cómo un hombre que conducía de noche su vehículo por la carretera se detuvo a recoger a una joven, que le pidió que le llevase a Madrid y se sentó en el asiento trasero. El automóvil reemprendió la marcha por un tramo sinuoso y al aproximarse a una curva pronunciada, la muchacha rogó al conductor que tuviera cuidado y disminuyera la velocidad porque era peligrosa. Éste hizo caso a la joven pero cuando se volvió a decirle algo, se sorprendió al ver que la joven se había evaporado.
MANU RAMOS. «Conducir un camión borracho no es causa suficiente de despido», titula el periodista Alejandro Galisteo una noticia en el diario económico «Expansión«. La sorpresa es que el camión es de la empresa de limpieza Valoriza, que ha obtenido la contrata municipal del Ayuntamiento de Majadahonda. Y el autor del peligroso y reiterado incidente es el empleado de la limpieza que conducía el camión: no era la primera vez, ya que dio positivo por alcohol 21 veces, la última dejó el camión abandonado y se fue de copas con otros 3 empleados, que también dieron positivo. Los 3 eran sindicalistas, por lo que la empresa ha tenido que readmitirlos pese a la gravedad de la falta. Así están las leyes laborales en España. Por tanto, el alto tribunal «no considera como motivo de despido procedente la actuación del conductor, entre las que se encuentran conducir un vehículo bajo los efectos del alcohol, descarga de residuos orgánicos en contenedores destinados a poda de árboles, haber incurrido en embriaguez habitual y siendo advertido al respecto en 2 ocasiones, y reiterados abandonos del puesto de trabajo, entre otros».

ALEJANDRO SALVADOR. Recogemos lo que sembramos… Existe una ley universal llamada Ley de Atracción que dice que los iguales se atraen y de ahí aquello de que el dinero llama al dinero, la miseria no trae más que miseria y la violencia engendra violencia. También sabemos que todos tenemos un determinado carácter que es el que nos hace tener una frecuencia vibratoria personal determinada. Y sabemos que al final, todo se reduce a una cuestión de vibración, como nos enseñó Albert Einstein y a menudo se nos ha dicho que si nuestra vibración es alta atraeremos a nuestras vidas experiencias estupendas y si vibramos bajo, atraeremos experiencias desagradables.

EUROPA PRESS. Agentes de la Policía Nacional se han incautado de 4.600 mascarillas y diverso material sanitario de protección ante el nuevo coronavirus en tiendas de Madrid y Majadahonda y ha sancionado a su propietario por saltarse el estado de alarma y pretender lucrarse con este negocio. En concreto, los efectivos policiales se han aprehendido de 4.600 mascarillas, 127 botes de gel con solución hidroalcohólica, 23 termómetros digitales, 5 cajas de guantes de látex (500 unidades) y 15 gafas de protección ocular, según han informado a Europa Press fuentes de la investigación. El material incautado estaba oculto en tres establecimientos, ubicados en Madrid y Majadahonda, y tras el operativo ha sido puesto a disposición de las autoridades sanitarias. El operativo arrancó este viernes 20. de marzo (2020) cuando la Policía Nacional tuvo conocimiento de la supuesta venta de mascarillas quirúrgicas y geles por parte del propietario de un comercio situado en una céntrica calle de la ciudad de Madrid. Tras varias gestiones, los agentes de este cuerpo han localizado este sábado al propietario de este local, un varón español de 50 años, al que han seguido hasta una farmacia. Una vez allí, el hombre ha intentado negociar la venta de 500 mascarillas con la encargada del establecimiento mostrándole las fotografías de dichos objetos en su teléfono móvil. Al ser requerido por los agentes, el hombre no ha podido justificar su presencia en la farmacia en el marco de las medidas adoptadas en la declaración de estado de alarma por el coronavirus y ha sido sancionado al acudir al mismo únicamente con el objetivo de lucrarse con la venta de este material.
ZACARIAS MTNEZ-MAILLO. Mientras asistimos a diario a declaraciones de ministros, destacados mandos militares, representantes del gobierno regional, miembros de las diferentes oposiciones políticas (unos con mayor acierto y otros con menos) en esta situación excepcional en la que todos nos encontramos como consecuencia de la pandemia del COVID-19, hete aquí que nuestros representantes municipales en el Ayuntamiento de Majadahonda (aquellos mismos que votamos en mayo, tomaron posesión en junio y se fueron de vacaciones en septiembre), se encuentran, todos sin excepción, en paradero desconocido. Precisamente aquellos políticos que tenemos más a mano, que necesitamos sentirlos cerca y cuyo liderazgo más necesitamos, más desaparecidos están. Empezando por el alcalde, siguiendo por su gobierno y terminando por la oposición. En una situación de excepcionalidad como la que vivimos, los vecinos pedimos a nuestros representantes municipales solo dos cosas: información clara y medidas a corto y medio plazo. De la oposición majariega (Ciudadanos y PSOE), salvo para alabar con deleite las intervenciones de sus superiores orgánicos, no podemos esperar gran cosa (a las pruebas me remito). Pero ¿y del equipo de gobierno? Veamos.