MANU RAMOS. «Conducir un camión borracho no es causa suficiente de despido», titula el periodista Alejandro Galisteo una noticia en el diario económico «Expansión«. La sorpresa es que el camión es de la empresa de limpieza Valoriza, que ha obtenido la contrata municipal del Ayuntamiento de Majadahonda. Y el autor del peligroso y reiterado incidente es el empleado de la limpieza que conducía el camión: no era la primera vez, ya que dio positivo por alcohol 21 veces, la última dejó el camión abandonado y se fue de copas con otros 3 empleados, que también dieron positivo. Los 3 eran sindicalistas, por lo que la empresa ha tenido que readmitirlos pese a la gravedad de la falta. Así están las leyes laborales en España. Por tanto, el alto tribunal «no considera como motivo de despido procedente la actuación del conductor, entre las que se encuentran conducir un vehículo bajo los efectos del alcohol, descarga de residuos orgánicos en contenedores destinados a poda de árboles, haber incurrido en embriaguez habitual y siendo advertido al respecto en 2 ocasiones, y reiterados abandonos del puesto de trabajo, entre otros».

«Hasta en 21 ocasiones, el conductor de un camión de recogida de residuos detuvo su vehículo durante su ruta habitual para realizar parones de entre 35 y 9 minutos. Pero estos supuestos descansos, acompañados de ligeros desvíos de la trayectoria marcada por su empresa, llegaron a su fin el día 7 de abril de 2016. La Policía Municipal de Majadahonda, advirtiendo que el camión se encontraba vacío, buscó a su responsable y lo sometió a un control de alcoholemia. El resultado del conductor, junto al de otros tres compañeros, fue positivo», cuenta el periodista, que aclara que el Tribunal Supremo indica en su sentencia que «la actuación del empleado puede ser sancionada pero que no supone un perjuicio tan grave para considerar procedente su cese. La empresa, que durante esa noche fue avisada por la policía para que se hiciera cargo del camión, se dio cuenta de las repetitivas pausas de este vehículo, siempre dirigido por el mismo empleado durante los meses de marzo y abril de 2016. Y lo hizo gracias al dispositivo GPS instalado. Con todas estas pruebas, en junio de ese año, la compañía decidió despedir al trabajador, como a los otros 3 compañeros que lo acompañaban ese jornada, algunos de los cuales fueron posteriormente readmitidos por su condición de representantes legales de los trabajadores», ya que eran miembros del sindicato.





Pues vaya, borracho y con suerte, y los jueces de la señorita Pepis ¡¡
¡Qué vergüenza de JUSTICIA!
Cómo!!!! Se han vuelto g*** en el Tribunal Supremo???
Esto debe ser culpa de la derecha que son muy suyos.