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MONTSERRAT SALAS. Como empadronada en Majadahonda, gestora y pagadora de impuestos en este Ayuntamiento, que incluyen la manutención del CICAM y sus perros, quiero expresar mi desacuerdo por el tipo de “adopciones” que se realizan y que en realidad no lo son, por parte de un determinado señor o de otros de la misma índole. Hoy en el CICAM me han confirmado que un señor pasará por el mismo la semana que viene a recoger a «Micky». Ya son cinco perros los que se lleva. Por lo tanto rechazo esta supuesta adopción de «Micky» y de los otros cuatro anteriores. Desde luego «Seven», siendo perro de familia y de piso, no merecía ese destino en el breve tiempo que estuvo esperando un adoptante en el CICAM. Ni el limpiador del CICAM lo recuerda. Tan breve fue su paso… (En la imagen, «Dulce», un perro de Majadahonda). Adoptar un animal es darle un hogar y en este caso lo que se ofrece a estos animales aquí arriba señalados es una nueva perrera con un tiempo límite en las mismas, ya que los perros de trabajo tienen una duración aproximada hasta los seis años de vida. O sea, cambian de perrera y quizás van a peor. A partir de ahí, no se sabe lo que pasa con ellos. Supuestamente estos perros se destinan a labores de explosivos.

J. FEDERICO MTNEZ. La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) decidió la semana pasada suspender la ficha del joven jugador Jorge Escobar, la «perla» de la cantera majariega tras Jorge de Frutos (fichado por el Real Madrid-Castilla), después de comprobar que el futbolista había sido dado de baja en la actual campaña temporada 2018-19. Según fuentes de la RFEF, la pasada semana se presentó en la sede de Las Rozas una persona que dijo ser abogado y representar al Rayo Majadahonda pidiendo que se admitiera de nuevo al jugador Jorge Escobar, ya que se había producido un error «sin mala fe» a cargo de un empleado del club. El citado empleado había dado de baja a Escobar «creyendo que Iriondo no quería contar con él» y cuando finalmente el entrenador dijo que lo quería en la plantilla del primer equipo y no en el filial Tres Cantos, se dieron cuenta de que le había dado la baja. Según esta extraña versión, la RFEF ha tenido que abrir un expediente por parte de los departamentos de afiliaciones y jurídico según el cual el jugador y el club tienen que reconocer por escrito que cometieron un «error» al rescindir supuestamente de mutuo acuerdo el contrato que les ligaba para esta temporada. Después tendrían que presentar esta «rectificación» por correo electrónico a un correo corporativo de la RFEF o realizar una solicitud por Registro Oficial. Fuentes del club consultadas por MJD han reconocido el error: «Estamos esperando respuesta al recurso». Y sobre el hecho de que el jugador aparezca en la convocatoria frente al Mallorca como futbolista número 19 con el dorsal 26 (solo se pueden sentar en el banquillo hasta 18) respondieron: «está ahí por si pudiera haber una resolución favorable, como es lógico».


La web Inforayo.com, que escribe el conocido bloguero de «Por qué Majadahonda», uno de los más antiguos de la ciudad si no el que más, ha publicado un ponderado editorial titulado «El error garrafal de la venta de entradas». Por su interés ofrecemos un amplio extracto del mismo, que comienza así: «Creo sinceramente que pisar el terreno de un lugar en el que nunca has estado, como le sucede a la directiva del Rayo Majadahonda con la Segunda División, no es nada sencillo. Sin embargo, conviene ser prudentes a la hora de explotar la “gallina de los huevos de oro” que es, sin ningún género de dudas, el auge de un club como el Rayo Majadahonda (huelga mencionar el espectacular avance en lo que se refiere a ingresos). Estoy hablando del precio de las entradas, naturalmente».

