«Un calor extrañísimo en Galicia. Un termómetro absurdo pero, y lo digo con orgullo, esta gente joven y brava supo imponerse a la adversidad climática».

VICENTE ARAGUAS. (Majadahonda, 10 de julio de 2026). «Seconda stella a destra». Sí, segunda estrella a la derecha, este es el camino, y no solo hablo de fútbol. Perdonadme la cita tan sentimental, tan italiana, del cantautor Edoardo Bennato, que amo de manera extrema desde que la vi inscrita en forma de libro sobre una tumba en nuestro cementerio de Majadahonda. Y la recupero ahora, con la resaca oblicua del Camino, como los ojos de aquella Capitu, heroína de “Dom Casmurro” de Machado de Assis  De quien es ávida lectora la chiquita brasileña que nos atendió en “A pedra”, ese restorán sencillamente magistral en Santiago de Compostela. Adonde llegué/ llegamos siguiendo esa segunda estrella a la derecha de que nos habla Bennato, bien nacido, sí. Como toda esa gente, joven y brava, que tocó el adoquinado santiagués el lunes 6 del mes en curso. Y Dios sabe bien lo que costó llegar este año, con temperaturas brutales. Que nos torturaron los días 4 y 5 de julio, en las etapas Betanzos-Mesón do Vento y Mesón do Vento-Sigüeiro. 

«Y es la Plaza del Obradoiro, donde todo y todos confluimos llevados por esa búsqueda de la estrella. Y Compostela, ya se sabe, bien pudiera venir de “Campus stellae” (Campo de la estrella) por aquella luz que indicaba la senda hacia los restos del Apóstol».

UN CALOR EXTRAÑÍSIMO EN GALICIA. Un termómetro absurdo, como escapado de unas función de Arrabal o al modo de aquellos cadáveres exquisitos dadaístas. Pero, y lo digo con orgullo, esta gente joven y brava supo imponerse a la adversidad climática. Y los viejos, como yo, apoyado en profes, casi que juvenalia ellos mismos, como son Ana Belén Díaz Raya y Jorge Mora, alzamos la bandera del descontento contra nosotros mismos, si débiles en algún momento, capaces de tirar de nosotros mismo, en esa pugna de intereses que es el Camino. Y lo digo consciente de que hay quien lo emprende con cierto aire de pasaba por aquí. Y nada más. Siendo así que el Camino de Santiago, con el sentido lato que las tres acepciones implican puede tener un sentido religioso (“religare”, unir), espiritual o deportivo. Los tres a la vez, no parece mala idea, pero por separado indican esa segunda estrella a la derecha que canta Edoardo Bennato. Y es la Plaza del Obradoiro, donde todo y todos confluimos llevados por esa búsqueda de la estrella a la derecha del gran Edoardo Bennato. Y Compostela, ya se sabe, bien pudiera venir de “Campus stellae” (Campo de la estrella) por aquella luz que indicaba la senda hacia los restos del Apóstol. Historia tan hermosa como creer en los dones de la Poesía a través del tiempo. Que es lo mismo, por contradecir la canción famosa, amar que ser amado, y las leyendas o las fábulas, si se quiere, suelen ser fundamento para quien quiera creer en el más allá, En “Ultreia, Ultreia” a lo que se responde “Et Suseia, et Suseia” (“Vamos alla” “Y arriba, allende” ). Aunque basta con que nos deseemos “Buen Camino” que es aliento para todos. También para nuestros jóvenes, alarde y tradición de Colegio Logos (Molino de la Hoz), que son la juvenalia que con nosotros va y a nosotros nos lleva y trae en un sinvivir que es vivir, por ser y estar. Y con los que compartimos esa misa del peregrino en la Iglesia de Ánimas, merced del gran José Mogo Castelao director nuestro que fue y del Padre Manuel Barbazán, Tan humilde en gestos como rico en palabras este buen sacerdote quien cierra y abre así ese Camino que marca la segunda estrella a la derecha. Un año más, y van diez, hemos cumplido con nuestra estela, especialmente trabajosa este año pero, el termómetro tan lesivo, quizá por ello mucho más valiosa. Y esa luz de la estrella que nos guía tan abierta, tan llena de esplendor porque: “Si volver es empezar/los que regresan aprenden/ a vivir, a ser y estar./ Santiago es una vuelta/ de la vida y el Camino/ alma y dolor y revuelta”. Dedicado a quien conmigo va. Sí.

Majadahonda Magazin