Nacido el 25 de enero de 1967, acababa de cumplir 59 años. Aunque no se ha practicado la autopsia, todo indica que pudo ser víctima de un infarto mientras corría por este conocido paraje medioambiental majariego.

MANU RAMOS. (Majadahonda, 24 de febrero de 2026). Enrique Ortiz Sierra, abogado granadino y vecino de Majadahonda desde hace más de 30 años, poeta (fue Accésit del Premio Adonais, 1992) y afiliado a «Vecinos por Majadahonda«, fue encontrado muerto este domingo 22 de febrero (2026) en el Monte del Pilar cuando practicaba deporte. Nacido el 25 de enero de 1967, acababa de cumplir 59 años y un reciente chequeo practicado en el mes de enero no había detectado señales de alarma sobre su salud. Aunque no se ha practicado la autopsia, todo indica que pudo ser víctima de un infarto mientras corría por este conocido paraje medioambiental majariego. Enrique Ortiz había estado toda la mañana con su pareja y cuando, tras comer y descansar, se dirigía al Monte del Pilar, sufrió un pinchazo en las ruedas de su automóvil. Finalmente logró reparar la avería y se dispuso a practicar su tiempo de deporte que realizaba todos los domingos. Su cuerpo fue encontrado por dos senderistas en torno a las 16.00 horas y nada se pudo hacer ya por su vida.

Manu Ramos

Tanto en Majadahonda (Madrid) como en Granada la repentina muerte del letrado Enrique Ortiz Sierra ha causado una honda conmoción, tanto en el mundo de la Justicia, donde abogados, jueces y procuradores lo conocían y apreciaban profundamente, como en Madrid y Andalucía, ya que llevaba numerosos asuntos relacionados con empresas, laborales y de todo tipo tras ganarse la confianza de sus clientes por su prestigio y solvencia. El funeral se celebra esta tarde a las 19.00 horas en Granada aunque sus compañeros de su famoso bufete en el segundo piso de la calle Puerto de los Leones número 2, Ester Fuentes, Esteban Verdes, Estefanía Ruiz y Arancha Pastor, también han reservado con el sacerdote una misa funeral para el martes 3 de marzo a las 20:15 horas en la Parroquia de Santa María, Avenida de España 47, Majadahonda.

Compañeros de bufete Ester Fuentes, Esteban Verdes, Estefanía Ruiz y Arancha Pastor: funeral este martes 3 de marzo a las 20:15 en la Parroquia Santa María (Majadahonda)

JUAN CARLOS FRIEBE (In Memoriam): «Quiero que Quique esté aquí». Escrito en una servilleta durante una borrachera cuando Quique ya vivía en Madrid. Con el más hondo de mis abrazos y las más tristes de mis lágrimas, con cuánto dolor, para su madre, sus hermanas, mi Eduardo y mi Manolo, que me envió esta foto para decírmelo». Otros amigos han expresado su pésame con estas palabras: Justa Gómez Navajas: «Siento tu pérdida. El alma siempre recuerda lo vivido y querido y así se consuela. En la tuya y en la de quienes le quisieron sigue y seguirá quien se ha ido. Descanse en paz». Inmaculada Trapero Martín: «Descanse en paz, un abrazo muy fuerte Carla«. Eugenio Navarro: «¡Qué pena! Lo admiraba muchísimo y seguí su magnífico blog mucho tiempo. Guardo su “Tormenta alrededor de una fotografía” como oro en paño. Me he quedado helado. Qué tristeza». Cristóbal Píñar Vico: «Gunter, siento un pesar tan intenso con esta noticia… Que descanse en paz, el hombre que era amigo de sus amigos, un gran profesional del derecho y un magnífico poeta. Abrazo intenso para todos». Salvador Perpiñá: «Qué belleza de poema». César de Requesens: «Lo siento. Un abrazo». Tina Fibiger: «Te mando un abrazo inmenso, cariño».

Funeral este martes a las 19.00 horas en Granada, donde se ha trasladado su cadáver y vivía su madre, a la que visitaba con frecuencia

Rogelio Martín Soler: «Aún sin conocerlo, leyendo su poema ya sé que se fue una persona exquisita. Mucho ánimo para tí y su familia, D.E.P.». Juan Vinuesa Ortega: «Abrazo enorme». Maria Jose Garcia Larios: «El poema es una maravilla. Se hace como tuyo cuando lo lees, refleja un sentir colectivo. Lo siento mucho. Un abrazo grande». José Luis López Recio: «Lo siento mucho». Marta Badia: «Lo siento amiga. Un abrazo fuerte». Marina Tapia: «Lo siento mucho… de verdad. Te abrazo muy fuerte, Carla». Javier Ruiz: «Mantenía contacto con él en Twitter, mientras duró Twitter. Lo siento muchísimo». Encuy Carrasco: «¡Ay, pobre Quique, qué pena más grande!, lo siento muchísimo, era un primor. Un fuerte abrazo». Gerardo Rodriguez-Salas: «Lo siento muchísimo. Un abrazo inmenso». Dori Hernández Montalbán: «Lo siento. Un abrazo». Chelo Araque Jiménez: «Lo siento muchísimo». José Miguel Gómez Acosta: «Abrazo enorme». Trinidad Gan: «Lo siento, querida. Abrazo grande». José Manuel Ramón: «Que el tránsito le sea leve. Un abrazo grande». Rai Iañez Alcalá: «Mi más sentido pésame». Josefina Martos Peregrin: «Un gran poema. Lo siento mucho. Recibe mi abrazo». Miguel Ángel Contreras: «Lo siento muchísimo, querida Carla. Un abrazo muy grande». Sergio Mayor: «Te abrazo, Carla».

Afiliado a «Vecinos por Majadahonda», fue encontrado muerto este domingo 22 de febrero

UN POEMA PREMONITORIO
Fe de Vida: «El papel que comprende, asiente». Enrique Ortiz (enero, 1967-febrero, 2026). De «Extraño abordaje». Accésit del Premio Adonais, 1992.
No sé por qué costumbre todavía
deshoja margaritas la ilusión
o pedimos deseos a los astros
cuando fugaces al surcar la noche
recuerdan nuestro paso por la vida.
Ni sé por qué licencia tan dudosa
—los años que se van nos vuelven justos,
los años que vendrán van siendo ajenos—
resulta más sencillo perdonarnos
sin piedad que querernos con pasión.

Lo intentamos de nuevo, sin embargo:
deshojamos la flor, y cerramos los ojos
—tal vez sí, tal vez no— y soplamos las velas,
y una vez más pedimos que se cumpla
que este breve hábito de estar aún vivos
nos colme de sentir que hemos vivido.
Nos aferramos a ese sueño insomne
de que mañana habrá otro mañana
igual que desde siempre ha sido siempre
como nunca será nunca jamás.

Mas fruncimos el ceño, si lo consideramos:
tal vez sí. Tal vez no: entre siempre y jamás
vivir es un aún que podría bastarnos.
No sé por qué rutina o qué querencia
celebro ya los años por vosotros:
porque estáis bien y el mundo, en lo que vale,
seguirá siendo hermoso en tanto os tenga.

«Con el más hondo de mis abrazos y las más tristes de mis lágrimas, con cuánto dolor, para su madre, sus hermanas, mi Eduardo y mi Manolo, que me envió esta foto para decírmelo»

Qué importa lo demás, si algo importase.
Haber mañana habría, ya se dijo
¿mas qué alegría entonces sin teneros?
Son tan tristes los besos mordidos en los labios.
Tan solos los abrazos de alma adentro.
No… No sé por qué usanza revenida
me da por recordar antes de tiempo
que faltan invitados a esta copa,
que haber llegado aquí es privilegio.
No logro separar los pétalos del cáliz.
No consigo entender el cielo sin estrellas.
Haber sido querido no se paga.
Haber sido feliz jamás se olvida.
Guardad este poema como prenda.
EL BLOG LITERARIO DE ENRIQUE ORTIZ SIERRA PINCHANDO AQUI

Majadahonda Magazin