
FRANCISCO CERRO, periodista y académico. (Majadahonda, 16 de septiembre de 2026). El puente de Majadahonda que nadie usa. Yo, que circulo y vivo prácticamente al lado de Majadahonda, aunque soy de Boadilla del Monte, pueblo al que le tengo mucho cariño y del que fui alcalde, no puedo dejar de preguntarme por la utilidad de algunas obras que se realizan con el dinero de los contribuyentes. Me da pena que un puente que, al principio, podía ser muy interesante, se cayera, se volviera a poner y, en cambio, vea que no pasa nadie. Las veces que he pasado por allí, prácticamente no pasa nadie. En cambio, la rotonda, donde habría sido muy interesante hacer un paso subterráneo para unir las dos carreteras, está hecha una porquería y no se hace nada. Es una pena, de verdad, que antes de hacer las cosas con el dinero de los contribuyentes no se pudiera hacer un análisis de las necesidades. Ese puente queda muy bonito, pero no se ve para nada porque no pasa ningún peatón. La alcaldesa, si viviera en Majadahonda y pasara por allí, lo vería. Y también es importante que los alcaldes utilicen menos el despacho y tengan más contacto con los vecinos, siempre que puedan tenerlo. Hay algunos dirigentes que no pueden salir a la calle. Lo recuerdo, porque llevo más de 50 años viviendo por esta zona, cuando conocí Majadahonda: era un pueblo de labranza y un pueblo ganadero, de ovejas y demás.









