

–Estamos en una posición en la que cada partido cuenta. Ahora estamos fuera de los puestos de descenso, y tenemos mucha esperanza porque el equipo juega muy bien, lo que ocurre es que por unas cosas o por otras ha sido una temporada un tanto complicada y extraña. Para mí en lo personal, y para el equipo también lógicamente. Pero hemos llegado hasta aquí y si el equipo juega como está jugando ganaremos partidos.

– Nuestro calendario es asequible e invita a pensar que dependemos de nosotros mismos, porque si ganamos a los que nos tenemos que enfrentar, que son rivales directos, pues lo tenemos hecho. Además, son equipos que después de jugar contra nosotros tiene que jugar con el Real Madrid… Pero, lo fundamental es tener la esperanza intacta y sé que nos vamos a quedar en la categoría.
¿Ha cambiado algo en tu forma de tomarte el fútbol desde el infarto que sufriste a finales del año pasado? ¿Te costó estar únicamente como espectador en esos meses que estuviste fuera del banquillo?
– Poco, porque realmente llevo más de 30 años en el fútbol y estoy convencido de que el fútbol, o mi manera de vivirlo, no fue un factor dominante para lo que me pasó. Veo el fútbol igual en el banquillo que en la grada. En otra época de mi vida es verdad que estuve a punto de dejarlo porque sufría muchísimo y justamente fue a raíz de eso, cuando me planteé algo muy sencillo ¿Por qué lo voy a dejar si es lo que me gusta? Y analicé entonces por lo que sufría tanto, descubriendo que era por el miedo a perder. Ahí me di cuenta que es sólo un juego y que lo máximo que puede pasar efectivamente es perder un partido… bueno pues entonces…. habrá que hacer todo lo posible para ganar… y cambié esa manera de verlo. De hecho, al reincorpórarme al banquillo después del infarto, me puse un pulsómetro para controlarme un poco y al final del partido, el pico máximo que había tenido era de 80 pulsaciones ¡y una media de 64 pulsaciones en dos horas de partido!
Por último, Antonio, ¿Qué es lo que te ha enseñado el fútbol y que intentas trasmitir en la escuela, a tus jugadores, en la vida en general?
– El fútbol es una escuela de la vida. He tenido unas experiencias muy importantes que me han hecho también recapacitar, por ejemplo cuando estuve en Japón entrenando. Fue una experiencia vital importante por su filosofía de vida que fue una enseñanza para mí.





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