«Los trapos sucios se lavan en casa y ha llegado el momento de ponernos muy serios. Viene el Quintanar del Rey, provincia de Cuenca, un pueblo de 7.000 habitantes, al que me imagino ha de costar bastante esfuerzo mantener un equipo de fútbol en la división que compartimos. Majadahonda, 10 veces mayor en población, es merecedora de un equipo en categorías superiores»

VICENTE ARAGUAS. (Majadahonda, 11 de abril de 2026). ¿Usque Tandem; Catilina?. Se trata del equipo “de casa”, porque el Rayo Majadahonda es para nosotros, majariegos, mucho más que un club, claro. Es algo tan familiar como era la mesa camilla de los tiempos aquellos en que cubríamos las piernas con sus faldas, dispuestos a percibir el calorcillo del brasero y, desde luego, de la conversación familiar en torno a ella. Quieto decir con ello que el Rayito, así en diminutivo, es algo tan nuestro, que hasta cuesta trabajo llamarle la atención. Tanto como al chico de la casa, mal estudiante, pero tan simpático, que se hace duro castigarle sin la paga semanal a la vista de que no pega palo al agua. Y aun así, luego de que nuestro Rayo Majadahonda haya dilapidado, cual hijo pródigo, la ventaja de ¡7 puntos!, que teníamos sobre el Sanse, quien ahora nos lleva 3, sin demasiados visos de enjuague, parece que ha llegado el momento de dar un toque a quien corresponda, jugadores, sobre todo, y equipo técnico. A los gestores, también, pero más adelante. (De momento insisto en preguntar qué ha sido de mis 2 acciones, compradas cuando una ampliación luego anulada, de lo que me enteré al aire de una asamblea no muy lejana.) Bien: lanzo este “Usque tándem, Catilina, abutere patientia nostra?” (¿Hasta cuando, Catilina, abusarás de nuestra paciencia?) harto de los últimos 5 partidos en el Cerro del Espino, contra “monstruos” de la categoría de Las Palmas Atlético, Moscardó, Getafe B, Socuéllamos y RSD Alcalá. 3 puntos sobre 15 posibles, lo que nos convierte eh unos de los peores equipos de la categoría cuando se juega en casa.

Vicente Araguas

Lo que me lleva de nuevo a esa familiaridad de la que hablaba al principio. Y me hace pensar que, precisamente porque los trapos sucios se lavan en casa, como dice el dicho, probablemente ha llegado el momento de ponernos muy serios. Viene el Quintanar. De Quintanar del Rey, provincia de Cuenca, un pueblo de 7.000 habitantes, al que me imagino ha de costar bastante esfuerzo mantener un equipo de fútbol, en la división que compartimos. Majadahonda, 10 veces mayor en población, con todo lo que ello implica, es merecedora de un equipo en categorías superiores, como aquella efímera Segunda, que nos llevó –por cierto– a perder la cubierta: ¿quién sería el cerebrito que no tomó las medidas necesarias para disponer de tal aditamento, cuya ausencia convierte nuestro flamante estadio en una suerte de parodia o pantomima tercermundista? Si bien, no quiero engañarme en este pleito de familia, sorprende el poco arraigo del club entre muchos recién llegados a nuestra ciudad.

«Percances del Sanse aparte, que no parece, pidamos al Rayito una actitud, una presencia, un rendimiento “en casa” que nos haga sentir a gusto»

Es cierto que entre los más jóvenes, incorporados a la Majada, empiezo a apreciar un cierto entusiasmo por el club, pero los mayores, muchos de ellos merengues o colchoneros, hacen caso omiso de un asunto tan integrador como es un equipo de fútbol. Ahora, y vuelvo a la catilinaria que mueve mi artículo, hacen falta resultados e ilusiones que atraigan al personal al Cerro del Espino. La deriva de los últimos 5 partidos no es en absoluto ilusionante. Sino que hace pensar en una función del teatro del absurdo. O en algo tan “pánico” como inspirado por el Maestro Fernando Arrabal. Plántense ajos en las porterías, como sugerí en su momento, o pídanse responsabilidades a los incapaces que comienzan a abusar de nuestra paciencia, Es decir: percances del Sanse aparte, que no parece, pidamos al Rayito una actitud, una presencia, un rendimiento “en casa” que nos haga sentir a gusto en esa mesa camilla de la que hablé al principio. Caso contrario, apaga el brasero y vámonos. Con otro proyecto, técnicos, jugadores, digo, ESCUCHE LA TERTULIA DE LA OLIVA CON RUBEN MURCIA (CD QUINTANAR) Y CON ILLIES FAURE (RAYO MAJADAHONDA) PINCHANDO AQUI.

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