

Y es que el sector de la jardinería, más allá de los riesgos generales, conlleva una serie de riesgos laborales específicos que todas las personas implicadas en tareas de jardinería deberían tener en cuenta a la hora de practicar su trabajo. Los riesgos laborales específicos más comunes son aquellos que hacen referencia a las tareas propias de la profesión de jardinero y que tienen que ver con actividades como el podar, plantar, injertar, aplicar productos fitosanitarios, eliminar malas hierbas, limpiar terrenos, etc. En este sentido los riesgos, de mayor a menor gravedad, a los que se enfrentan este tipo de profesionales son:
Accidentes o caídas de altura de árboles, escaleras o zanjas
Riesgos derivados del uso de herramientas y equipos de trabajo (golpes, cortes y pinchazos, y atrapamientos).
Exposición a sustancias químicas peligrosas como consecuencia de la manipulación de productos fitosanitarios que puede llevar a episodios de intoxicación, lesiones de la piel y alteraciones del sistema nervioso y respiratorio.
Riesgos asociados a sobreesfuerzos y movimientos repetitivos como consecuencia del trabajo, principalmente lumbalgias, lesiones cervicales y tendinitis, entre otros.
PREVENCIÓN Y CONCIENCIACIÓN: Para evitar este tipo de accidentes es fundamental que los trabajadores reciban una completa información sobre estos riesgos laborales específicos de su sector, así como recibir formación periódica sobre buenas prácticas de trabajo en tareas específicas (manejo de herramientas, educación postural, técnicas de poda, etcétera.). Asimismo, se evitarían muchos accidentes si antes de llevar a cabo cualquier tarea se destinase un tiempo mínimo a Organizar el trabajo considerando cambios posturales e intentando reducir aquellos movimientos que puedan resultar perjudiciales. Revisar el buen estado de las herramientas que se vayan a utilizar Verificar las escaleras antes de su uso, con el fin de detectar anomalías que afecten su seguridad. Comprobar si se dispone de los equipos de protección adecuados a cada tarea.
Desarrollar un plan de acción en el caso de que se vayan a utilizar productos fitosanitarios considerando métodos seguros de trabajo, higiene y limpieza, transporte y eliminación. Asegurarse de que el trabajador tiene los conocimientos básicos para el uso de determinadas maquinarias como cortacésped, motosierra, etc… Examinar la carga (materiales, troncos, ramas..) antes de su manipulación con el objetivo de localizar elementos que puedan resultar peligrosos en el momento de su agarre así como valorar si es necesario que la carga deba manejarse entre dos o más personas y/o con la ayudas mecánicas como carretillas. Con estos sencillos consejos considerando las medidas básicas de prevención y protección que todas las personas implicadas en trabajos de jardinería deberían tener en cuenta y prestándoles la atención y tiempo que merecen antes de iniciar cualquier tarea, se podrían evitar accidentes como los descritos anteriormente y revertir la tendencia actual de incremento de accidentes laborales en el sector de la jardinería.
Descargue el Manual de Prevención de Riesgos Laborales en Jardinería




Aquí un profesional: un avance de la obra ya iniciada en una finca de la Avenida de España en Majadahonda. A destacar ser una #obra de gran dimensión donde el trabajo se realiza mediante #descuelgue colocando #aislamiento térmico y tegola ¡Todo un reto para @verticaliafachadas ! #construcción. Verticaliafachadas
https://twitter.com/Verticaliaobras/status/1097879161740423168