«Los dos patitos» de marzo. Hay días del calendario que, sin estar asociados a una sola gran leyenda como los Idus de marzo, reúnen una sorprendente mezcla de acontecimientos científicos, naturales y culturales. El 22 de marzo es uno de ellos.

MIGUEL SANCHIZ. (Majadahonda, 22 de marzo de 2026). “El calendario curioso”. 22 de marzo: agua, terremotos y el nacimiento de la televisión moderna. Hay días del calendario que, sin estar asociados a una sola gran leyenda como los Idus de marzo, reúnen una sorprendente mezcla de acontecimientos científicos, naturales y culturales. El 22 de marzo es uno de ellos. A lo largo de los siglos esta fecha ha quedado ligada al agua, a grandes catástrofes naturales y también a avances tecnológicos que cambiaron la forma en que vemos el mundo. Desde 1993, el 22 de marzo se celebra en todo el planeta el Día Mundial del Agua, una iniciativa impulsada por las Naciones Unidas para recordar la importancia de uno de los recursos más esenciales para la vida. La elección de esta fecha no fue casual. A comienzos de los años noventa crecía la preocupación internacional por la escasez de agua potable, la contaminación de ríos y acuíferos y el acceso desigual a este recurso.

Miguel Sanchiz y sus Encuentros con la Historia

HOY DÍA MUNDIAL DEL AGUA sirve para recordar una realidad que a menudo pasa desapercibida en los países desarrollados: más de dos mil millones de personas en el mundo carecen todavía de acceso seguro a agua potable. Cada año la jornada se dedica a un tema específico —como la gestión sostenible, los glaciares o el saneamiento— y se convierte en un recordatorio de que algo tan cotidiano como abrir un grifo es, en muchas partes del planeta, un auténtico lujo. Pero el 22 de marzo también está asociado a uno de los fenómenos naturales más poderosos y devastadores: los terremotos. En 1964, esta fecha quedó marcada por el llamado Gran terremoto de Alaska, uno de los más fuertes jamás registrados en la historia moderna. El seísmo alcanzó una magnitud de 9,2 en la escala de momento sísmico y sacudió durante más de cuatro minutos la región de Prince William Sound. La violencia del temblor provocó enormes deslizamientos de tierra, colapsos de infraestructuras y un tsunami que afectó no solo a Alaska, sino también a la costa oeste de Canadá y de Estados Unidos. Varias localidades quedaron gravemente dañadas y el puerto de Anchorage sufrió importantes destrozos. Aunque el número de víctimas fue relativamente bajo para un terremoto de esa magnitud —alrededor de 130 personas—, el evento transformó profundamente el estudio científico de los terremotos y mejoró los sistemas de alerta y construcción antisísmica en muchas regiones del mundo.

NACIMIENTO DE LA TELEVISIÓN. En un registro completamente distinto, el 22 de marzo también tiene un lugar en la historia de la tecnología audiovisual. Ese día de 1935 se realizaron en Alemania algunas de las primeras emisiones regulares de televisión pública del mundo. Aunque las imágenes eran todavía rudimentarias y la audiencia muy reducida, aquellas transmisiones marcaron el inicio de una nueva era en la comunicación. La televisión, que apenas estaba dando sus primeros pasos, acabaría convirtiéndose en uno de los medios más influyentes del siglo XX. Lo que comenzó como experimentos técnicos en laboratorios y pequeñas salas de proyección terminaría transformando la política, la cultura popular y la manera en que las sociedades se informan y se entretienen.

EL 22 DE MARZO TAMBIÉN APARECE EN LA HISTORIA DE LA LITERATURA Y DEL PENSAMIENTO. En 1963 falleció ese día el escritor y pensador británico Aldous Huxley… aunque su muerte quedó casi eclipsada por otro acontecimiento ocurrido pocas horas antes: el asesinato del presidente John F. Kennedy. Curiosamente, Huxley había sido uno de los grandes críticos de las sociedades hipercontroladas y tecnificadas en su famosa novela Un mundo feliz, publicada en 1932. Entre las curiosidades del calendario, el 22 de marzo coincide además con un momento cercano al equinoccio de primavera en el hemisferio norte. Durante estos días el planeta experimenta uno de los equilibrios más simbólicos del año: el día y la noche tienen duraciones muy similares. En muchas culturas antiguas este periodo marcaba el inicio de ciclos agrícolas, festividades y celebraciones vinculadas al renacimiento de la naturaleza tras el invierno. Así, entre la importancia vital del agua, la fuerza imprevisible de la naturaleza y los primeros pasos de la televisión, el 22 de marzo demuestra que incluso los días aparentemente tranquilos del calendario esconden historias capaces de conectar ciencia, cultura y vida cotidiana. Porque si algo revela este recorrido por las fechas es que cada día guarda pequeñas piezas de la historia del mundo. Y como detalle final: el terremoto de Alaska del 22 de marzo de 1964 fue tan potente que hizo oscilar la Tierra entera y los sismógrafos registraron su onda sísmica dando varias vueltas completas alrededor del planeta. El 22 de marzo de 1964 fue domingo, como hoy.

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