
En tiempos donde el ocio tiende a individualizarse –pantallas, auriculares, actividades solitarias– la petanca reivindica lo contrario: el aire libre, la conversación sin prisa, la espera paciente del turno propio. Tiene algo de escuela cívica. Se aprende a medir, a esperar, a aceptar la derrota con elegancia y la victoria con humildad.
MIGUEL SANCHIZ. (Majadahonda, 26 de febrero de 2026). La Liga de los Pueblos: la petanca como puente entre vecinos. Este jueves 26 de febrero comienza una nueva edición de la Liga de los Pueblos, un campeonato que reune esta temporada a los clubes de petanca de Las Rozas, Majadahonda y Galapagar. La primera cita enfrenta al Club de Petanca Las Rozas y al Club de Petanca Majadahonda en las pistas roceñas, en un encuentro que promete algo más que competición: convivencia. La fórmula es sencilla y atractiva. Cada club presenta 3 parejas, se juega a doble vuelta y, como criterio general, los partidos se disputan los últimos jueves de cada mes. En el encuentro final se celebra la entrega de trofeos y un aperitivo compartido por los socios de los 3 clubes. Un detalle que revela el espíritu del torneo: competir sí, pero sobre todo encontrarse. La petanca tiene algo de ceremonia tranquila. 3 bolas, 1 boliche y 1 terreno abierto bastan para convertir una tarde cualquiera en un espacio de estrategia, precisión y charla. No requiere una condición física extraordinaria ni equipamiento sofisticado. Es un deporte accesible, democrático, casi doméstico. Quizá por eso conserva una virtud que otros han ido perdiendo: la capacidad de reunir generaciones distintas alrededor de un mismo juego.
LA PETANCA ES CÁLCULO MENTAL, CONTROL DEL PULSO, LECTURA DEL TERRENO Y, SOBRE TODO, COMPAÑERISMO. Se juega en parejas, lo que obliga a coordinarse, a confiar en el otro, a compartir aciertos y errores. Es una metáfora discreta de la vida en comunidad. Durante años, la petanca fue considerada un entretenimiento de jubilados en parques soleados, pero esa imagen es reducida. La Liga de los Pueblos no solo enfrenta equipos; acerca municipios vecinos que comparten calles, comercios, colegios y amistades. Las Rozas, Majadahonda y Galapagar se encuentran ahora también en las pistas, en esa frontera amable donde el deporte sustituye cualquier rivalidad por respeto. En tiempos donde el ocio tiende a individualizarse –pantallas, auriculares, actividades solitarias– la petanca reivindica lo contrario: el aire libre, la conversación sin prisa, la espera paciente del turno propio. Tiene algo de escuela cívica. Se aprende a medir, a esperar, a aceptar la derrota con elegancia y la victoria con humildad.

La petanca conserva intacta esa esencia. 3 bolas lanzadas sobre la arena pueden parecer poca cosa. Sin embargo, alrededor de ellas se construyen amistades, se comparten historias y se mantiene viva una forma de convivencia que no necesita focos ni grandes estadios.
EL ENCUENTRO DE ESTE JUEVES DÍA 26 ES EL PRIMERO DE UNA TEMPORADA QUE CULMINA CON CELEBRACIÓN CONJUNTA. No es un gran evento mediático ni pretende serlo. Es precisamente su dimensión humana la que lo hace valioso. Un torneo local puede parecer pequeño, pero en esa escala cercana se tejen vínculos que fortalecen el tejido social. Tal vez convenga recordar que muchos deportes nacieron como juegos sencillos entre vecinos. La petanca conserva intacta esa esencia. 3 bolas lanzadas sobre la arena pueden parecer poca cosa. Sin embargo, alrededor de ellas se construyen amistades, se comparten historias y se mantiene viva una forma de convivencia que no necesita focos ni grandes estadios. La Liga de los Pueblos comienza este 26 de febrero de 2026. Y, más allá del marcador, lo que está en juego es algo tan antiguo como necesario: el placer de encontrarse.







Una iniciativa genial para jóvenes y menos jóvenes, ya esta bien de consumo individualista de pantallas que idiotizan!, es una actividad social, humana y deportiva. Felicidades a los organizadores
La «Liga de los Pueblos» vuelve a recordarnos que los juegos de siempre siguen más vivos que nunca. O al menos, que deberían seguir más vivos que nunca!!! …ya que este tipo de juegos crea convivencia. Mientras jugamos, charlamos; mientras competimos, nos encontramos. En un mundo lleno de pantallas y de conexión (que lleva forzosamente a la desconexión), la petanca demuestra que lo esencial sigue siendo reunirnos. Más que un deporte, es un pequeño puente entre personas. Y eso nunca debería pasar de moda.
Enhorabuena por estos pueblos que lo hacen posible!!!!
La petanca no solo como deporte, sino como nexo de unión entre personas de diferentes generaciones y condición física, y como puente entre diferentes poblaciones; favoreciendo las relaciones personales, al margen del individualismo del momento que vivimos.
La Asociación de petanca de Las Rozas se fundó en 2017, y en la actualidad somos más de 70 asociados.
A pesar de que una amplia mayoría de la sociedad considere que es una actividad «para mayores», es un deporte que se puede practicar desde edades muy tempranas, como en las Olimpiadas Infantiles que se realizan en Las Rozas cada año.
Tiene tres grandes «motores» para que puedas vivir más y mejor.
– Se realiza al aire libre
– Actividad física
– Sociabilizar con los demás jugadores
Y una cuarta característica, aquí no existen diferencias entre hombre y mujer a la hora de formar las duplas o tripletas para jugar.
Este torneo de nuestros pueblos es una excelente muestra de convivencia, amistad y deporte de nuestros municipios.
Desde aquí animo a que probéis este deporte, no se necesita ningún conocimiento, porque es muy fácil de aprender y para eso estamos nosotros. Además conoceréis a muchas personas como Miguel, un tipo extraordinario.
Buenos días Miguel,
por tu estimulante crónica y las respuestas a la misma solo me queda dar la Enhorabuena a los organizadores de la Liga, animar a los jugadores de Majadahonda y preguntar : se aceptan mujeres ????
Un saludo cariñoso
Es un juego que fomenta la amistad y la coordinación en equipo. Ideal para todas las edades, lo que fomenta la competición entre diversas edades.
Todo son ventajas, se práctica al aire libre…Deberíamos practicarlo todos como excusa para pasar el día en familia.
Los comentarios coinciden en la convivencia entre generaciones de una actividad al aire libre que propicia intercambios personales y que permite unir 3 comunidades. Enhorabuena por dar a conocer esta actividad al alcance de todos sin discriminación de sexto ni edad.
Enhorabuena las playas Francesas las familias juegan a la petanca en cuanto baja la marea. Es muy divertido y muy familiar.
Gracias Miguel por tu artículo permitiendo la divulgación de esta actividad.