
«Pero es que para llegar allí he tenido que pasar por unas calles con setos, los cuales me han empapado, ya que aparte de la lluvia, al pasar por ellos salpican y escurren el agua y me han duchado durante casi todo el paseo. Supongo que cuando esta prójima que nos han metido como alcaldesa lea esto le llegará la sonrisa de oreja a oreja al pensar en el remojón que me he dado»
JOSE Mª BABOT. *Vecino de Majadahonda y ex concejal de Alianza Popular (AP), origen del PP en Cataluña. (Majadahonda, 10 de febrero de 2026). Esta semana, aún lloviendo, he tenido que salir a mis cosas, y ¡cómo no! he pasado, casi sin mirar, por lo que es nuestra Joya de la Corona (Gran Vía) y no se me ha caído el corazón al suelo, porque lo tengo muy bien sujeto por dentro. Sin embargo, el alma sí se me ha caído a los pies, como siempre me pasa, al ver el letrero de hierro oxidado que me ha dicho que estoy en Majadahonda, cosa que por lo visto casi nadie sabe. El caso es que, como ya dije en su día, el letrero de esta ciudad tiene la «J» y las dos «D» al revés. Siguiendo la caminata, he llegado a la zona de los parterres y ya no se cómo expresar mi desasosiego y desilusión. Entonces se me han caído los sombrajos del paraguas al suelo de la tan decepcionante vista que ofrecen los parterres de la mencionada Gran Vía. Eso no son parterres. Eso es la selva pura y dura puesta, con un poquito de orden, en el centro de una ciudad que se llama Majadahonda, con la J y las dos Ds al revés, por cómo se leen los letreros. ¿Tanto dineral cuesta poner las letras al derecho? ¿Es que tanto la alcaldesa, esa prójima que nos han metido de clavo con algunos de sus acólitos, no saben leer?

A Babot y Estribor, la columna sobre asuntos de Majadahonda de José María Babot Vizcaíno, ex concejal de AP en Cataluña (hoy PP) y ahora vecino majariego,
¿ES QUE HACEN FALTA MÁS IMPUESTOS PARA ARREGLAR LOS DESAGUISADOS?. Estoy casi completamente seguro que, si es por falta de dinero, podrían ponernos otro impuesto más a los majariegos, aunque sea chiquirritín, ya que no puede costar mucho cambiar tres letritas. Podría ser una tasa de 0,05 euros, esa monedita de cobre por familia, y así los majariegos diríamos que adelante con los faroles. Esto supongo, claro. Pero es que para llegar allí he tenido que pasar por unas calles con setos, los cuales me han empapado, ya que aparte de la lluvia, al pasar por ellos salpican y escurren el agua y me han duchado durante casi todo el paseo. Supongo que cuando esta prójima que nos han metido como alcaldesa lea esto le llegará la sonrisa de oreja a oreja al pensar en el remojón que me he dado. Esto de la Gran Vía ¿no tendrá nunca solución durante este mandato? ¿y los acólitos no piensan adecentar la Joya de nuestra Corona?. Si esto es así, que me lo temo, hay que reconocer que esto es la pera en bicicleta. ¡Ah!. Y por supuesto, los pasos de cebra, con la lluvia desaparecen de la vista. ¿Han comprado la pintura en los chinos?

Félix Pedroche: «Sabemos de la conveniencia de promover la jubilación activa con actividades lúdicas para nuestros mayores, combatiendo su soledad, y como antídoto contra enfermedades, lo cual supone un importante ahorro en Sanidad. El presupuesto municipal excedentario en ingresos lo permite. Por lo tanto, si el Ayuntamiento no actúa para resolver la saturación del Centro de Mayores, y no por falta de medios materiales, se debe a un problema de falta de voluntad y por lo tanto de dejadez«.
NO ACABA DE DEFINIRSE. SÍ SEÑORES, NUESTRA PRÓJIMA, LA QUE NOS METIERON DE CLAVO EN SUSTITUCIÓN DEL ANTERIOR NEFASTO ALCALDE QUE TUVIMOS AQUÍ, sigue sin hacer ni puñetero caso de nuestras quejas, sean pequeñas o grandes, y sus lacayos concejales siguen el mismito camino que la que les ordena lo que sea. O por lo menos, esa es la opinión que dan respecto a nuestras quejas un día sí y el otro también. El otro día, Félix García Pedroche, vecino majariego, economista cualificado, afiliado al PP y colaborador de este mismo periódico, se quejaba de que hay en Majadahonda al menos tres edificios municipales para poder albergar un lugar para los jubilados, que han reunido 104 firmas para protestar y mostrar su enfado por el retraso en las obras de su nuevo edificio de ampliación, así como por el trato que reciben de la alcaldesa, que por fin los ha recibido. Y yo le digo al señor Pedroche y a todos los jubilados que si es que no es uno de los 3 que menciona en su comentario, hay un edificio más, bien céntrico y que cada día pasamos por delante de él. Es, ni más ni menos, ese edificio totalmente desalojado, en plena Gran Vía, de color rosa su fachada, y situado al lado de una joyería, y creo que por otro lado, junto al estanco, que se desalojó, hace años, creo que fue por peligro de derrumbe y que en la actualidad sigue en pie. Lo digo porque a pesar de ese supuesto peligro no se ha caído ni un desconchón. Y si ese peligro fuera cierto, este mismo edificio no está ni cercado para no pasar cerca de él ni nada que se le parezca. Y nosotros, –todos los vecinos que deambulamos por allí– pasamos pegados a su fachada como si nada. El día que ocurra lo que dicen, habrá tal cataclismo que va a arder Majadahonda, que no Troya, y lamentaremos toda la vida el desastre que el Ayuntamiento actual y los anteriores no quisieron arreglar. No les salió de los caireles aportar lo necesario para que no ocurran desgracias, y por tanto, la que cobra más será siempre la persona responsable porque, en esas fechas, estaría al mando del Ayuntamiento. Y ojalá no ocurra nada de nada.

Félix Pedroche: «Actualmente hay 3 edificios disponibles, sin utilizar en Majadahonda. A saber: 1. El auditorio Alfredo Kraus (abajo), que fue mal diseñado para audiciones. 2. El edificio de la Tesorería de la Seguridad Social (arriba, derecha), actualmente cerrado, y 3. El antiguo cuartel de la Policia Local Rosa Agazzi, también cerrado» (arriba, izquierda)
LOS TRES EDIFICIOS QUE HA DESCUBIERTO FELIX PEDROCHE. Ese podría ser otro edificio más, si es que está habitable. Y si se escarba un poco, seguro que salen más edificios municipales en desuso. Lo que no salen son las ganas de hacer caso a los majariegos por parte de esta prójima. Y lo mismo que sucede con los setos ocurre con los mayores. En cualquier caso, existen esos tres edificios que decía el Sr. Pedroche pero no les da la real gana, ni a ellos (concejales del Equipo de Gobierno) ni a los subalternos (funcionarios del área correspondiente) de solucionar esta carencia de espacio. Igual ocurre con otros residentes que viven o trabajan en otras viviendas u oficinas que deberían arreglar lo que han dejado desarreglar, como ocurre con la celebérrima vivienda en calle Velázquez, frente a la entrada lateral del supermercado. Su indecencia es más que notable, y la desidia de la mandamás del Instituto Carlos III se produce porque sus adornos salen a través de la cerca para que no pase nadie. Sin embargo, sí pueden pasar las plantas y los árboles a través de su valla metálica hasta la vecina parcela peatonal. Tal y como se comportan todos los que intervienen en estos indecentes hechos, yo me pregunto: ¿dónde habrán estudiado, desde la alcaldesa hasta el vecino indolente, pasando por la mandamás del Carlos III? Porque si no les han enseñado decencia en sus centros de enseñanza, no se les puede criticar mucho, pero si existen otros concejales que estarían dispuestos a seguir esas enseñanzas habría que recordar esa locución, mandamiento, bienaventuranza o lo que se parezca, que dice: «enseñar al que no sabe». Pues eso.






Otro gran artículo del Señor Babot, enhorabuena por su valentía
Muchas gracias, pero no es valentía. Es decir las cosas como son y llamarlas por su nombre