
JOSE M. BABOT. (Majadahonda, 21 de septiembre de 2026). Ser Pencas. Esta palabra, aunque se use como despectivo, no es oro todo lo que reluce. Tiene, como cada casi palabra en español, este magnífico y orondo idioma, distintos y variopintos significados. Yo escojo el que no insulta, pero que se comprende y entiende a la perfección. Yo hablo y mantengo de que la política que nos han metido de clavo como alcalde es un pencas, cuya traducción es «tira de cuero o vaqueta con la que el verdugo azotaba a los delincuentes». Los que no estén duchos en el diccionario de la RAE, se preguntarán, y no les quito la razón: ¿qué narices quiere decir este tío con esa frase?. Pues lo explico. Creo que la prójima que nos han colado de rondón no da ni golpe, pero bien que usa el látigo, bien por no saber, bien no querer, que es lo que yo, a pies juntillas, creo. Y digo eso porque está usando un látigo para «no fare niente» (el placer de no hacer nada) a favor de Majadahonda, y por ende, para los majariegos. Sales a la calle, y te has de apartar de las paredes de esas viviendas cuyos setos, entre sus vividores de esas viviendas que no les sale de ahí el podar sus correspondientes setos, pero sí chillarán si sus vecinos laterales dejan que una simple hoja se pase de la raya, y los peperos del ayuntamiento, con su alcaldesa a la cabeza, se niegan.









