Esta misma mañana, he pasado por nuestra preciosa que era Gran Vía (la Joya de la Corona), y vergüenza, asco y oprobio me ha dado de ver cómo están esos parterres que antes eran bellos, bonitos, y daba alegría verlos. Ahora hay que ver cómo los mantiene nuestra prójima, ya que la concejala responsable –que también vive fuera de Majadahonda– confiesa que está “cansada” y se ha liado una buena en el pueblo.

JOSE Mª BABOT. (Majadahonda, 30 de abril de 2026). Las quejas de los majariegos. Recién leído el Magazin de Majadahonda, yo personalmente me alegro de que los vecinos por fin se quejen y reclamen cosas más que justas. Y todo ello a pesar de que a quien nos han metido de clavo como alcalde, nuestra prójima de Leganés, se ríe a mandíbula batiente de nuestras protestas, sean cualesquiera que sean, ya que le importan a ella y a sus lacayos concejales un verdadero y gigantesco pito. Los vecinos se quejan, con toda la razón, del cambio de pista de voleybol abierta y libre a pista de pádel cerrada y con candado en el Parque Cerro del Aire. Se pide por ello una mejor infraestructura deportiva y se pide también lo de la tan traída y llevada piscina de Huerta Vieja. Se habla de pistas deportivas en La Granadilla con goteras, con su olor fuerte y desagradable, pero todo esto, y muchas cosas más que hay desarregladas, no se van a arreglar ni siquiera cuando se acerquen las próximas elecciones. La que es de por sí «la mandona de Leganés» (no hay más que oírla y verla en los plenos) es una dictadora de la palabra y de la gestión, ya que no atiende a razones ni hace caso de las críticas, ni admite diálogos con los majariegos que van a los plenos ni con los concejales de la Oposición. Y cuanto más nos quejamos, más fuerte es su negativa a recomponer Majadahonda.

A Babot y Estribor, la columna de José María Babot Vizcaíno sobre asuntos de Majadahonda

Esta misma mañana, he pasado por nuestra preciosa que era Gran Vía (la Joya de la Corona), y vergüenza, asco y oprobio me ha dado de ver cómo están esos parterres que antes eran bellos, bonitos, y daba alegría verlos. Ahora hay que ver cómo los mantiene nuestra prójima, ya que la concejala responsable –que también vive fuera de Majadahonda– confiesa que está “cansada” y se ha liado una buena en el pueblo. Los vecinos también solicitan el arreglo del parking en el gimnasio del Valle de la Oliva. Y es que los majariegos piden y pedimos tantas cosas necesarias y el comportamiento de nuestra prójima es tan indiferente, que estamos condenados a seguir así hasta que en las próximas elecciones cambiemos el panorama político y votemos a quien verdaderamente nos puede sacar de esta desvergüenza en la que nos ha colocado esta señora.

Yo apuesto por el partido majariego por antonomasia, que es «Vecinos por Majadahonda» (VpMJ), que al menos escucha y atiende. No veo otra solución, ya que los otros partidos nacionales dependen de las centrales españolas, mientras que los concejales de aquí son independientes. Espero que, aparte de seguir quejándonos de los males que nos aquejan en nuestra ciudad, tengamos esto presente en las próximas elecciones. Que nadie dude de que a partir de ahora será una carrera contrarreloj y nos presentarán las posibles enmiendas y mejoras que estos peperos van a intentar meternos por los ojos para conseguir el voto en las próximas elecciones. ¡No caigamos en el cepo, no pisemos el queso que se pone para cazar ratones, noooooo!. Por ello, sigo invitando a todos los majariegos a que llenen nuestro Ayuntamiento de quejas reales, bien pensadas, documentadas y acreditadas, para ver si así se reblandece el corazón de la «dictadora de Leganés«.

Majadahonda Magazin