El concejal del PP, Ignacio Silván, se sacó un abanico cuando intervenía una vecina en el turno de «ruegos y preguntas», otro gesto de desconsideración que fue muy comentado después del pleno al causar bochorno

MANU RAMOS. (Majadahonda, 26 de mayo de 2026). El incidente provocado por el concejal Ignacio Silván (PP) en el último pleno del Ayuntamiento de Majadahonda celebrado el miércoles 29 de abril tuvo como consecuencia que el portavoz socialista David Rodríguez, fuera expulsado en la misma sesión plenaria por mencionar las «habilidades dramáticas» de Silván, según reveló MJD Magazin este lunes 25 de mayo. El portavoz socialista lamentó que «el histrionismo del señor Silván nos está empezando a preocupar cada día más, esa búsqueda banal, frugal y cuasi bufonil de intentar llamar la atención permanentemente…». Fue entonces cuando la alcaldesa saltó como un resorte desde su escaño para interrumpir su discurso: «¡No voy a consentirlo! ¿Le ha faltado al respeto el señor Silván?». Y Cabrera se lo confirmó: «Me ha faltado al respeto a mí y a «Vecinos por Majadahonda«. La alcaldesa replicó: «¿Le parece que usar la palabra «bufonil» es de un estilo adecuado?». Y el concejal le rogó entonces que «modere el pleno con la misma objetividad para todos por favor», continuando con su discurso. 

Manu Ramos

EXPULSADO POR DEFINIR LA ACTITUD DE UN CONCEJAL DEL PP COMO «CUASI BUFONIL». Como entonces David Cabrera repitió las dos palabras («cuasi bufonil«), la alcaldesa lo expulsó del salón de plenos, a lo que el socialista solo pudo exclamar: «Es lamentable lo que acaba de hacer usted vulnerando los derechos de los concejales de esta corporación». El portavoz le dijo a sus otros 2 concejales: «vámonos todos» y le sugirió a los demás ediles de la Oposición: «os animo a abandonar la sala». El primero en levantarse fue el portavoz de Vecinos por Majadahonda, Carlos Bonet, al alimón con el portavoz adjunto, Federico Martínez. Y a continuación le siguió el portavoz de MM-IU, Daniel Pérez. Fue entonces cuando el portavoz de Vox, Pablo Pérez Gallardo, solicitó a la alcaldesa una reunión de la Junta de Portavoces «para ver como se continua el pleno, porque me parece que lo más importante es mantener la representación de los vecinos en el pleno y esto habría que solucionarlo».

El pleno fue suspendido durante 20 minutos por el altercado entre la alcaldesa y el portavoz socialista al prohibirle usar las palabras «cuasi bufonil» para definir sus insultos, gestos y desconsideraciones

RELACION DE INSULTOS DEL PP A LA OPOSICIÓN: UNA LARGA LISTA. El portavoz de Vox le pidió entonces al concejal Federico Martínez una copia de la retahila de insultos del PP que había podido documentar en los distintos plenos y con este informe se presentó en la Junta de Portavoces. Unos 20 minutos después se reanudó el pleno con la presencia de todos los concejales con un acuerdo: se anulaba la expulsión de David Cabrera y éste se comprometía a no repetir las palabras «cuasi bufonil». Lo inaudito ocurrió cuando la alcaldesa María Dolores Moreno Molino pidió «borrar» del vídeo y del acta el incidente, como así le pidió a la Secretaria General del Ayuntamiento, Celia Alcalá: «reunida la Junta de Portavoces, se va a solicitar a la señora secretaria general que la anterior intervención del señor Rodríguez Cabrera sea retirada del acta y del videoacta…». La Secretaria General, el más alto cargo institucional por oposición que debe garantizar la legalidad de las decisiones que toman los políticos y los funcionarios en el Ayuntamiento, hizo entonces gestos ostensibles con la cabeza negando que eso pudiera hacerse. «Ahora le cedo la palabra, señora Secretaria«, dijo la alcaldesa, que al parecer no le había consultado antes su petición a la secretaria. Y continuó: «Ruego a los miembros de la Corporación que en lo sucesivo nos refiramos unos a otros evitando cualquier tipo de alusión personal o falta de respeto».

La Secretaria General del Ayuntamiento de Majadahonda, Celia Alcalá, se negó a borrar del acta el incidente, tal y como le pidió la alcaldesa

LA SECRETARIA SE NIEGA A «BORRAR» EL ACTA, COMO LE PIDE LA ALCALDESA. Y la sorpresa se produjo cuando la Secretaria General del Ayuntamiento de Majadahonda, Celia Alcalá, pudo tomar la palabra y sentenció: «No considero posible borrar la videoacta porque es lo que ha pasado en el pleno. Luego habrán pasado otras cosas y pasarán las que tengan que pasar. Lo que ha pasado es lo que ha quedado grabado y yo no puedo firmar que el acta está íntegra quitando partes de ella». Y es que algunos concejales de la Oposición recuerdan que el PP, abusando de su mayoría absoluta, ha pedido algunas veces a los secretarios de las comisiones (cargos desempeñados por funcionarios de carrera) que no consten en acta sus palabras o reflexiones. Y lo más sorprendente es que algunos de ellos han accedido a la petición. En este caso, el «chasco» de la alcaldesa fue ostensible y es que no es la primera vez que la primera edil corta a los intervinientes o a los propios vecinos cuando están hablando en el pleno, prohibiéndoles el uso de determinadas palabras. En este último caso fue la palabra «bufonil«, al que la Real Academia Española de la Lengua (RAE) define como «propio de un bufón: Personaje cómico encargado de divertir a reyes y cortesanos con chocarrerías y gestos. Truhan que se ocupa en hacer reír». 

Ignacio Silván (PP) con su abanico que se «sacó de la manga» cuando intervenía una vecina en los «ruegos y preguntas»: algunos otros concejales del PP comienzan a avergonzarse en privado de la frecuente actitud desconsiderada su portavoz adjunto hacia vecinos y ediles de la Oposición

PROHIBIDO DECIR LAS PALABRAS «CHORRADA», «JABALÍES» Y «COCHE ESCOBA». La alcaldesa había prohibido en otra ocasión al portavoz de Vox, Pablo Pérez, usar la palabra «chorrada», al que su portavoz adjunto, José Rodríguez, le pasó la definición que hace la Real Academia Española (RAE): «dicho o hecho necio, cosa de poca entidad o importancia». Y al concejal Federico Martínez (Vecinos por Majadahonda), le prohibió usar las palabras «coche escoba» (símil ciclista para definir al concejal portavoz que interviene en nombre de los responsables de otras Concejalías) o ediles «jabalíes» (término que usó el filósofo Ortega y Gasset para definir el radicalismo de ciertos parlamentarios, caracterizándolos como feroces o exaltados, similar a la naturaleza salvaje de un jabalí). La propia alcaldesa comparó a una vecina que intervenía en el pleno con una «marmota«, aludiendo al Día de la Marmota porque sus preguntas le parecía que eran reiteradas. Sin embargo, ahí se permitió su propia «licencia» y no «llamó al orden» a sí misma. Y la Plataforma de la Educación Pública de Majadahonda también ha protestado por que la alcaldesa les «cortó la palabra» en el turno de ruegos y preguntas de los vecinos.

Majadahonda Magazin