El F1 en miniatura que han creado 8 estudiantes de 3º de la ESO del IES José Saramago en Majadahonda

LIDIA GARCÍA. (Majadahonda, 23 de febrero de 2026). «Somos un grupo de estudiantes de 3º de la ESO del Instituto José Saramago, ubicado en Majadahonda. Actualmente estamos desarrollando un proyecto educativo apasionante: diseñar y construir un coche de Fórmula 1 a escala, como parte de una iniciativa que combina ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM). Este proyecto no solo nos permite aplicar los conocimientos adquiridos en clase, sino también fomentar el trabajo en equipo, la creatividad y la resolución de problemas reales. Sin embargo, para llevarlo a cabo de la mejor manera posible, necesitamos apoyo externo que nos ayude a conseguir ganar visibilidad». Con este email enviado el 27 de mayo de 2025 a la redacción de MJD Magazin el grupo de alumnos denominado «Revolution X» informaba de su proyecto de investigación tecnológica. 9 meses después, con mucha tenacidad y esfuerzo, lo han convertido en realidad y han sido protagonistas de 2 grandes reportajes en «El Mundo» y «El Español», recogidos además por la web MSN.

Arriba, de izda. a dcha., Yago, Víctor, Ibrahim y Martín. Abajo, Claudia, Martina, Saúl y Álvaro.

EL ESPAÑOL (Daniel Nieva): «La proeza de 8 alumnos madrileños excelentes: con 14 y 15 años han creado un coche de Fórmula 1 y una escudería. Saúl, Martín, Martina, Víctor, Yago, Álvaro, Claudia e Ibrahim son los creadores de esta obra de ingeniería que compite en la competición STEM Racing. En una sociedad donde cada vez es más necesario estar bien preparados de cara al futuro, hay numerosos jóvenes que no dejan de aprender y demostrar sus capacidades. Este es el caso de estos ocho chicos y chicas: Ibrahim, Saúl, Víctor, Martín, Claudia, Martina, Yago y Álvaro, los cuales han ideado un coche de Fórmula 1 en miniatura que funciona a partir de cartuchos de aire comprimido. Todos ellos son alumnos de 3.º y 4.º de la ESO en el IES José Saramago de Majadahonda. Con tan solo 14 y 15 años, no solo han sido capaces de idear un coche que puede llegar a alcanzar los 55 kilómetros por hora aproximadamente, sino que, además, han formado una escudería con un organigrama deportivo bien definido y que incluye un túnel de viento para desarrollar aerodinámicamente el coche. Esta iniciativa pertenece al programa STEM Racing, una competición en la cual jóvenes de las mismas edades compiten con el objetivo de ser la mejor escudería. Este programa nace con la intención no solo de acercar a estos chicos y chicas a la Fórmula 1, sino que, además, pretende formarles personalmente para potenciar las habilidades de cada uno de ellos.

LOS 8 ‘NIÑOS EXCELENTES’ Y LOS PROFESORES DE ALTO NIVEL: Gracias a su talento y al apoyo de Iván Pinzás Balesteiro, su profesor de tecnología, «estos alumnos han podido desarrollar sus capacidades técnicas. Los ocho han creado la escudería ‘Revolution X’ y cada uno de ellos cumple una función específica. El equipo está dividido entre varios departamentos. Saúl Morán es el jefe de proyectos y Martín Cendra el Team Manager. En cuanto a la parte técnica, Martina Corredor se encarga de la estrategia, ingeniería y relaciones públicas, Víctor Jiménez de la ingeniería de diseño, Álvaro Cardona es el ingeniero de fabricación e Ibrahim Aharrar es el ayudante de ingeniería. Por otra parte, la escudería necesita un organigrama empresarial, entre los cuales Yago Álvarez se encarga de la comunicación y redes sociales y Claudia De Paz es la encargada de ayudar en la gestión de empresa. Todos ellos han participado en la creación del coche. Con el modelo del año pasado, consiguieron alcanzar el tercer puesto a nivel nacional. Este año, la competición regional se disputará a finales de abril y el objetivo de todos ellos es claro: «Tenemos que clasificar entre los tres primeros de nuestra categoría para llegar a las nacionales. Una vez ahí, en las nacionales, de nuevo tenemos que quedar entre el podio para poder llegar a las finales internacionales».

«Tenemos que clasificar entre los 3 primeros de nuestra categoría para llegar a las nacionales. Una vez ahí, de nuevo tenemos que llegar al podio para ir a las finales internacionales».

LLEGAR A ESA FINAL INTERNACIONAL ES EL SUEÑO DE MUCHOS DE ELLOS, YA QUE SE REALIZARÁ EN SINGAPUR, durante la celebración del Gran Premio de Fórmula 1. Gracias a STEM Racing, si consiguen clasificarse, muchos de ellos podrán llegar a formar parte de la academia de muchas escuderías de la parrilla. No obstante, el objetivo de todos ellos es seguir intentando desarrollar al máximo el proyecto. La edad límite para la competición es 18 años; hasta entonces, todos siguen manteniendo la misma ilusión por conseguir el primer lugar: «Intentaremos continuar con el proyecto en la medida en que nos lo permitan los estudios hasta que agotemos nuestro tiempo en el instituto. Siempre se busca el tiempo necesario para hacer este proyecto, porque aparte de ser creativo, nos deja pensar, nos deja ser libres y decidir lo que queramos». Sin embargo, pese al gran trabajo que han realizado, cada uno de ellos sigue teniendo sus diferentes motivaciones. Por ejemplo, el sueño de Claudia está orientado a la psicología deportiva; Víctor e Ibrahim quieren orientarse al desarrollo de videojuegos.

SAÚL QUIERE LLEGAR A SER FÍSICO, MIENTRAS QUE MARTINA, MARTÍN Y YAGO DESEAN HACER ALGUNA RAMA DENTRO DE LA INGENIERÍA. Martina, por ejemplo, está interesada en la ingeniería aeroespacial; Martín, por su parte, desea compaginar la ingeniería con las matemáticas, y Yago tiene claro que desea realizar una ingeniería, sea de la rama que sea. Álvaro sigue manteniendo su sueño intacto y le encantaría trabajar en una escudería de Fórmula 1, aunque también se ha mostrado interesado en otras categorías automovilísticas como los Hypercars. Todos ellos, al igual que otros tantos jóvenes, son el futuro de nuestro país. Ya han sido capaces de conseguir grandes cosas, por lo que habrá que seguir la pista de estos chicos y chicas brillantes para ver lo que son capaces de conseguir.

El equipo Revolution X, compuesto por Martina, Claudia, Álvaro, Saúl, Víctor, Ibrahim, Yago y Martín, estudiantes todos de 3º y 4º de la ESO del IES José Saramago seleccionados por su excelencia académica y pasión por la ingeniería

EL MUNDO (Celia González). El futuro de la ingeniería de la F1 está en Majadahonda: un grupo de estudiantes de ESO crea una miniatura de coche de competición con aire comprimido. Estudiantes del IES José Saramago, seleccionados por su talento, han diseñado y creado un coche con el que han participado a nivel nacional en la prueba F1 in School tras vencer a todos sus competidores a nivel regional. Perseverancia, tesón y esfuerzo son las constantes de un grupo de compañeros y amigos de entre 14 y 15 años de un instituto de Majadahonda que han decidido unir sus fuerzas con un propósito: diseñar y construir su propio coche de Fórmula 1 -a escala, en miniatura y propulsado por cartuchos de aire comprimido-, un proyecto con el que han ido subiendo peldaños en la competición F1 in Schools Madrid. Esta labor, unida al liderazgo y el trabajo en equipo, ha conseguido reforzar sus habilidades en temas como Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas y, quizá, abrir una puerta hacia su futuro o el de alguna de las grandes escuderías que hoy dirigen este deporte. El equipo Revolution X, compuesto por Martina, Claudia, Álvaro, Saúl, Víctor, Ibrahim, Yago y Martín, estudiantes todos de 3º y 4º de la ESO del IES José Saramago seleccionados por su excelencia académica y pasión por la ingeniería, representó a finales del pasado año a la Comunidad de Madrid en la competición nacional F1 in Schools, donde obtuvo el tercer puesto en la categoría entry (iniciación). Antes, había logrado el primer puesto en la prueba regional. Su meta para este 2026, además del deseo de seguir aprendiendo, es poder medirse en el ámbito profesional, otra de las categorías de esta prueba. A ella no dudó Martina Corredor en inscribirse, promovida por la inquietud de un profesor que dio clase en su instituto, José Ramón Berzosa. «Desde pequeña me apasiona la Fórmula 1, así que no me lo pensé dos veces», comentó la joven. A la estudiante de 3º de la ESO Claudia de Paz le encanta el mundo del márketing y este trabajo, según expresó, representa su mayor reto. Su compañero Álvaro Cardona, sin embargo, tiene claro que quiere aprovechar sus «habilidades de diseño y conocimientos de mecánica» para unirse en el futuro a un equipo real de F1. «Son un grupo muy potente, excelentes a nivel académico. Este proyecto fomenta la iniciativa y la autonomía y supone un gran desafío para ellos», destacó sobre todos ellos su mentor actual, Iván Pinzás.

Gracias a su talento y al apoyo de Iván Pinzás Balesteiro, su profesor de tecnología, estos alumnos han podido desarrollar sus capacidades técnicas.

UN ROL PARA CADA UNO: Cada miembro del equipo Revolution X desempeña un rol específico, clave para el éxito, simulando el funcionamiento de una entidad corporativa. Saúl es el jefe de proyectos, Víctor se encarga de la innovación y del diseño, Ibrahim supervisa la impresión en 3D y el mantenimiento de los equipos, Yago es el director de márketing, Martina desarrolla la gestión de recursos y administra los presupuestos, Claudia se ocupa de las redes sociales, Martín de la simulación y las pruebas virtuales y Álvaro es el ingeniero de apoyo dando soporte técnico y solucionando problemas. Tareas todas imprescindibles, porque en F1 in Schools Madrid, además de diseñar y crear con sus manos su propio coche, los participantes compiten activamente con él en una carrera en línea recta con contrincantes de otros centros educativos. Aunque antes de eso, tienen que asegurarse de cumplir con una serie de requisitos del reglamento que define las medidas exactas, el peso, los materiales y la aerodinámica del vehículo, porque incumplir la normativa les penaliza en el concurso. El resultado final no es posible sin el esfuerzo, la diversidad de perfiles y las habilidades que tienen cada uno de ellos, ya que, tal y como apunta Yago Álvarez, «en Revolution X hay un lugar para todos». Un proyecto que, además de divertirles, les aporta visibilidad y recursos para enfrentarse al mundo fuera de las aulas.

FINANCIACIÓN. La financiación y la búsqueda de patrocinadores es otro de los aspectos a los que tienen que enfrentarse durante el proyecto, ya que estos chicos requieren de ayuda económica de empresas locales -a las que a cambio dan a conocer en sus redes sociales-, para poder adquirir los materiales necesarios para la construcción de su vehículo. Formar parte de Revolution X ha ayudado a estas jóvenes promesas a averiguar dónde quieren encaminar sus pasos. Todos sueñan con desarrollar sus futuras carreras profesionales fuera de España, pero antes tendrán que superar el Bachillerato Internacional, que les abrirá las puertas a prestigiosas universidades extranjeras. Para Martín Cendra, otro de los integrantes de este equipo, acceder a este programa le hace ilusionarse con cursar una ingeniería, una de sus «aspiraciones más grandes»; igual que para Víctor Jiménez, y todo ello, sin dejar de pasárselo bien, como destaca su compañero Saúl Morán. El próximo objetivo de grupo de amigos es dar otro paso de gigante y conseguir la categoría profesional de F1 in Schools Madrid a nivel internacional y poder llegar a las finales mundiales. Lo cierto es que el esfuerzo conjunto que hacen cada día estos jóvenes estudiantes de Majadahonda hace augurarles un brillante futuro profesional. Ojalá no haya una fuga de talentos y consigamos entre todos que lo bueno permanezca en casa. Y que la ingeniería que mueve la Fórmula 1 lleve algún día impresa la marca Madrid.

Majadahonda Magazin