
El informático multado se quejó de que la vista se había realizado «sin condiciones mínimas de privacidad, estabilidad técnica ni control judicial, y la vista oral se desarrolló con deficiencias técnicas graves, constantes y objetivas, mala calidad de imagen, interrupciones continuas, distorsión y pérdida de sonido, retardos y falta de sincronización»
MANU RAMOS. (Majadahonda, 6 de mayo de 2026). La noticia insólita del día ha ocurrido en Majadahonda. “Un informático es multado con un millón de euros por fraude fiscal en Vigo. El directivo se quejó de su falta de privacidad en el juicio porque él y su abogado tuvieron que hacer la videoconferencia sentados en un banco público hablando por móvil desde Majadahonda”. Así titulaba este 26 de abril el periodista Enrique Vázquez Pita, redactor en La Voz de Galicia, un suceso ocurrido en los juzgados majariegos. El empresario condenado alegó sin éxito ante la Audiencia que él y su abogado no tuvieron privacidad en el juicio celebrado en Vigo por videoconferencia porque se conectaron con su teléfono móvil sentados en un banco público ya que en Majadahonda era festivo y el juzgado estaba cerrado.
UN JUICIO CON EL MOVIL Y DESDE LA CALLE PORQUE EL JUZGADO DE MAJADAHONDA ESTABA CERRADO POR FIESTA. El informático multado se quejó de que la vista se había realizado «sin condiciones mínimas de privacidad, estabilidad técnica ni control judicial, y la vista oral se desarrolló con deficiencias técnicas graves, constantes y objetivas, mala calidad de imagen, interrupciones continuas, distorsión y pérdida de sonido, retardos y falta de sincronización, lo que impidió al acusado y a su letrado escuchar con claridad las declaraciones de testigos y peritos, seguir adecuadamente el desarrollo de la prueba y ejercer eficazmente su derecho de defensa y contradicción. Insistió en que tales irregularidades no constituyen meros defectos formales, sino vulneraciones sustanciales que generó una situación de indefensión real y efectiva para él».

En Majadahonda era festivo y el juzgado estaba cerrado: el informático condenado declaró por móvil con videoconferencia desde un cercano banco público
UNA MULTA DE 1 MILLÓN DE EUROS POR FACTURAS FALSAS. La Audiencia Provincial le contesta que la jueza y el abogado acordaron celebrar el juicio sin ninguna oposición ni protesta. Además, el letrado, en las conclusiones del juicio, solo se quejó de que tenía dificultades para oír y renunció al trámite. Y tampoco aclaró en qué, concretamente, se sintió perjudicado. Los hechos se remontan al 2012. Hacienda acusó al empresario de determinadas deducciones indebidas de cuotas de IVA. Según el acusado, solo mencionó de forma genérica la utilización de «una trama de personas y empresas» y detallando los importes de las supuestas facturas ficticias emitidas por diversas mercantiles, pero en ningún momento se individualizó una conducta atribuible a él, más allá de su condición formal de administrador de la sociedad. La 5ª sección de la Audiencia de Pontevedra, situada en Vigo, dictó una sentencia el 26 de febrero del 2026 en la que avala sendas multas de 151.000 y 305.000 euros y 6 meses de cárcel por fraude tributario para un empresario informático y 2 empresas. Funcionaban como una trama de «truchas» o sociedades pantalla que emitían facturas falsas para deducir cuotas de IVA sin tener derecho a ello. Fueron condenados Gruispan Informatic 2005 y la persona jurídica Star Hard a indemnizar con 611.966 euros a Hacienda por la cuantía defraudada. La condena fue impuesta por el Juzgado de lo Penal número 3 de Vigo en el 2025.





En Majadahonda hay varias oficinas de alquiler por horas, basta buscar en Internet si se alquilan con todas los condiciones de privacidad.