J. FEDERICO MTNEZ. «El Rayo Majadahonda dejará de ser un equipo controlado por dos centenares y poco de socios. La Junta Directiva del recién ascendido a LaLiga 1|2|3 ha convocado una Asamblea extraordinaria para el próximo 19 de julio, en el que el único punto en el orden del día es la conversión del club en Sociedad Anónima Deportiva (SAD). Dicho de otra manera, los socios necesitan encontrar a inversores que aporten 3.246.203,55 euros durante los próximos nueve meses si quiere cumplir con los requerimientos de la Ley del Deporte. Al iniciarse el proceso de forma voluntaria, la entidad deportiva tendrá prácticamente todo un año para trabajar la llegada de accionistas con el músculo económico necesario para asegurar que el equipo podría seguir en LaLiga de forma legal en caso de permanencia. Por el momento, se desconoce si se han establecido contactos con potenciales socios o si se baraja la creación de una fundación que posea la mayoría accionarial, como han hecho entidades como la SD Huesca». La revista Palco 23, que se presenta como «diario líder en información económica del negocio del deporte en España» publica una noticia sobre la «reconversión» del Rayo Majadahonda. Y la publicación que dirige Marc Menchén, periodista con una amplia trayectoria en publicaciones económicas de ámbito nacional y licenciado en Periodismo por la Universidad Ramon Llull, sugiere que la transformación en Sociedad Anónima no es irremediable, ya que se puede hacer como el Huesca, un equipo de primera división gobernado por los socios constituidos en Fundación sin ánimo de lucro.



¿Puede el Rayo Majadahonda convertirse en Fundación en lugar de Sociedad Anónima? «Palco 23″cree que sí y añade que «a diferencia de otros casos, el Rayo Majadahonda no dispone de un elevado volumen de recursos propios. Según diversos medios locales, la temporada 2016-2017 se cerró con un ligero superávit de 9.000 euros, tras facturar 1,13 millones de euros. Se desconoce cuáles han sido los resultados de 2017-2018, si bien las primas por el ascenso al fútbol profesional se habrían podido compensar con los 2 millones de euros que cobró por derechos de formación tras la venta de Theo Hernández del Atlético de Madrid al Real Madrid. Se da la circunstancia de que en noviembre se modificaron los estatutos del club para blindarse precisamente de terceros, estableciendo que cualquier candidato a presidente tuviera un mínimo de antigüedad de seis años como socio del club; los directivos deberían llevar al menos tres años asociados», concluye Palco 23.


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