
Pedro San Martín Carrión: «En mis más de 20 años de servicio en el Ayuntamiento de Majadahonda, mi conclusión es que se adquiere una mayor experiencia profesional, ya que es muy diferente trabajar en una empresa privada que en una pública, donde las actividades y gestiones son más variadas y requieren mayor control. Los expedientes pasan por muchos controles hasta que son aprobados por el pleno municipal»
MIGUEL SANCHIZ. (Majadahonda, 9 de marzo de 2026). Pedro San Martín Carrión. Alto funcionario del Ayuntamiento de Majadahonda, ya jubilado y majariego de adopción, se ha convertido en un personaje de esta sección de «Gente Maja que se Moja» por méritos propios. «Nací en Madrid en 1938, en plena Guerra Civil. Dos fueron las razones que me trajeron a Majadahonda: la primera, en los años 60, sus huertas y su mercadillo; y la segunda, en los años 80, el trabajo y la posibilidad de ampliar mis conocimientos profesionales. Soy vecino de Majadahonda desde finales de la década de los ochenta y mis primeros momentos de llegada a la ciudad –entonces pueblo– fueron muy buenos, muy tranquilos. Salía del mundanal ruido de la gran ciudad; me encantaba aparcar sin problemas, cómodamente, y respirar aire limpio». No obstante, echa en falta algo: «Quizás un polígono industrial que permitiera crear más empleo para los jóvenes».
Sabemos que ha ocupado un alto cargo en el Ayuntamiento de Majadahonda. ¿Cuál ha sido su experiencia y qué conclusiones ha sacado? –Efectivamente, en mis más de 20 años de servicio en el Ayuntamiento, mi conclusión es que se adquiere una mayor experiencia profesional, ya que es muy diferente trabajar en una empresa privada que en una pública, donde las actividades y gestiones son más variadas y requieren mayor control. Los expedientes pasan por muchos controles hasta que son aprobados por el pleno municipal. ¿Cómo es su vida diaria? –Desde que me jubilé, mi mujer y yo nos dedicamos a viajar, hacer ejercicio, actividades recreativas y culturales, leer y cuidarnos mutuamente. También las reuniones familiares son más frecuentes. ¿Cómo ve la ciudad? ¿Le gusta? –Sí, ha crecido mucho en todos los aspectos. Que no se puedan edificar más de tres alturas con plazas de garaje me parece un gran acierto.
¿Qué es lo que más le gusta? –Su gran vía peatonal, sus parques y jardines, y muchas otras cosas: la Casa de la Cultura, el Centro de Mayores, el Hospital Puerta de Hierro, etc. ¿Y lo que más le disgusta? –Nada. Es una ciudad muy bonita para vivir, muy cálida y tranquila. ¿Cómo es la relación con sus vecinos? –Magnífica, inmejorable. ¿Cree que su ciudad tiene los servicios necesarios? –Sí, tenemos de todo: comercios, sanidad, industria, restauración, deportes, cultura y educación, seguridad, buenas comunicaciones y un mercadillo dos días a la semana que atrae a mucha gente de fuera. ¿Utiliza los servicios sociales de mayores? –Sí, suelo utilizarlos. Son magníficos y variados: restauración, viajes, escuelas de música, baile, actividades culturales, exposiciones, etc. El Centro de Mayores tiene mucha vida. Creo que el gobierno municipal está proyectando su ampliación. ¿Cuál utiliza con más frecuencia? –Ahora, los juegos de mesa, los viajes al mar y el baile. ¿Un consejo a todos los majariegos? –No soy quien para dar consejos; quizás que sean felices y que disfruten de su ciudad, que es muy bonita, y de sus gentes, que no tienen precio.







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