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Rayo Majadahonda rozó el empate en Riazor: celebración polémica de Lucas, gritos racistas a Zozulia y dudas posicionales en el gol, lo más destacado del partido

FEDERICO MTNEZ. El Rayo Majadahonda logró contener durante 75 minutos al Deportivo de la Coruña, que terminó pidiendo la hora este sábado 21 de enero (2023) en un partido en el que los rayistas mostraron una gran solidez defensiva pero estuvieron muy limitados en ataque, hasta el punto de que no dispararon ni una sola vez entre los 3 palos del meta suplente deportivista, que se fue inédito. Quizás eso fue lo que decidió que el Rayo no obtuviese un punto en este encuentro, algo que acarició dado su buen hacer en el control defensivo del juego. Todos los espectadores sabían que si el Depor marcaba un gol,  sería muy difícil que la escuadra majariega igualase la contienda. Y eso fue lo que ocurrió. Fue el goleador Lucas Pérez, quien si no, el que desequilibró la pugna en la única jugada en la que la zaga le dejó pasar. Y como tendrían de desquiciado los majariegos al efectivo delantero coruñés que viene de la Primera División, que una vez marcado el tanto la emprendió contra el, una vez más, grandioso portero Lucho, que tuvo que quitárselo de encima ante esta enloquecida celebración. Y es que si no llega a marcar ese gol, al Depor se le hubiera escapado el tren del ascenso directo tras la anterior derrota en Alcorcón.


J. Federico Mtnez

Del partido el Rayo obtuvo muchas cosas positivas, a pesar del resultado: supo cambiar rápidamente la salida de balón jugado cuando vio que el Depor le robaba casi siempre en las inmediaciones del área, lo que demuestra que desde el banquillo Alfredo Santaelena sabe leer los partidos y los adapta al rival. Acertó igualmente el Rayo en la alineación y el estilo de juego, trenzando colectivamente, pugnando con valentía y brío ante los casi 20.000 espectadores que jaleaban a su equipo, sin una brizna de miedo escénico y realizando una presión alta al Depor que a partir del minuto 20 se tornó muy efectiva.

Lo único que no salió fue la labor de ataque, no tanto por la capacidad de llegar al área rival, que sí la demostró, sino en la acción del último pase y el disparo a puerta, suertes decisivas en el fútbol que tampoco se ejecutaron. Y ni siquiera los arriesgados cambios, casi todos atacantes, lograron cambiar la tendencia, salvo en el caso de Alayeto, que dejó una vez más impronta de su clase. Tampoco fue efectivo el balón parado, pues todos los corners y faltas no lograron el objetivo, quizás por falta de alternancia en el jugador elegido que, una vez que se ve que no es su día, debería dar paso a otras opciones. Sea lo que fuere, en un partido que no es de nuestra liga, los rayistas dejaron el pabellón más que alto. Y eso es toda una esperanza ante el próximo rival, que sí que es directo: Unionistas de Salamanca, acompañado de su correosa y cercana afición salmantina, que el próximo sábado 28 de enero a las 7 de la tarde convertirá de nuevo el Cerro del Espino en otra final anticipada. Rayo Majadahonda: Lucho (MVP3), Aldalur (2), Félix Ofoli (MVP3), Pinillos (3), Rahim (3); Javi Ros (1), Mario (1), Ozkoidi (1); Nando (1), David Rodríguez (2), Néstor Albiach (2). Segunda parte: Sergio Llamas (1), Alayeto (2), Zozulya (1), Iriondo (1), Jeisson (1). 

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