
Amalia (94 años), maestra, 69 años casada con José Mª Babot (93 años), ambos vecinos de Majadahonda: «Han pasado los años y muchos ya estamos tan mal acostumbrados que solemos olvidarnos del pasado y nos volvemos apáticos. Y como mucho, las damos un beso en la frente (¡qué pecado si se lo damos en la boca!). ¡Viva San Valentín!»
JOSE Mª BABOT. (Majadahonda, 14 de febrero de 2026). La Festividad de San Valentín. Parece mentira los años y años que han pasado desde que se hizo célebre esta onomástica y no cejamos los humanos en deleitarnos con esta fiesta tan señalada, tanto que no dejamos, desde un par de semanas antes como mínimo, el ir buscando el qué podemos hacer para tener contentos y en el candelero a nuestros seres más queridos, sean padres, novios o novias, etc, etc, Y por supuesto, la parte contraria también. Pero en los años que llevo con los pies en la tierra ha quedado más que demostrado que siempre son ellas las que, en esas cosas de regalos por este santo día, se llevan la palma y nos dejan pequeños a su lado. Ellas son las protagonistas y nosotros solemos aprender de ellas. Ya las podemos regalar el oro y el moro que ellas salen con otras cosas que nos suelen dejar sorprendidos (esto es lo regular, porque ya sé que hay otras en la que los humanos, no las humanas, les damos sopa con honda, pero no es el caso).
ECHANDO LA VISTA ATRÁS, RECORDEMOS NUESTROS NOVIAZGOS. Éramos todo miel, todo dulzura, todo amor… Han pasado los años y muchos, la mayoría de los humanos, ya estamos tan mal acostumbrados que solemos olvidarnos del pasado y nos volvemos apáticos. Y como mucho, las damos un beso en la frente (¡qué pecado si se lo damos en la boca!). Recordemos tiempos pasados, si no es mucho pedir, y rememoremos lo juguetones que éramos, y lo bien que nos sentaba estar por ellas en todo momento. Y con los años, parece mentira pero se van perdiendo las buenas actuaciones. Ellas se merecen siempre que estemos en el San Valentín de nuestros años jóvenes. Por eso proclamo con sinceridad y alegría ¡Viva San Valentín!






“Qué bonito ver a Amalia y José Mª recordarnos que el amor también se celebra en los gestos sencillos. Ojalá todos mantengamos viva esa ternura que no entiende de edades ni de costumbres. Que nunca falten los besos bien dados y las ganas de quererse. ¡Feliz San Valentín!”
Estimado Don Jose Mª:
Hay veces que leerte me cansa, por monotemático, insistente y casi obstinado. Pero hoy no.
Hoy veo esa foto con tu mujer Amalia, y me he desarmado. Veo dos rostros que han vivido. Dos manos que han resistido al tiempo. Hay arrugas, sí. Pero también hay una ternura que no se fabrica.
Me gusta mucho esa foto.
A veces te he leído con impaciencia, hoy te leo con respeto. Y una sonrisa porque hay amores que merecen ser monotemáticos. Sigue repitiendo su nombre. Me gusta
Feliz San Valentín!
Ana