El embarazo es una etapa de grandes cambios físicos y emocionales, y con ellos surgen muchas preguntas sobre lo que es seguro o no para la salud de la madre y del bebé. Una de las dudas más frecuentes gira en torno a las vacunas: ¿pueden administrarse durante la gestación? ¿Son necesarias? ¿Existen riesgos? Junto al equipo de apuestas de futbol chile, abordamos con claridad qué vacunas son seguras, cuáles deben evitarse y por qué son fundamentales para una gestación saludable.
Vacunas durante el embarazo: ¿por qué son importantes?
Durante el embarazo, el sistema inmunológico de la mujer cambia, lo que puede aumentar el riesgo de infecciones graves. Además, algunas enfermedades pueden afectar no solo a la madre, sino también al feto o al recién nacido. Las vacunas recomendadas en esta etapa tienen el objetivo de proteger a ambos, especialmente durante los primeros meses de vida del bebé, cuando aún no puede recibir ciertas inmunizaciones por sí mismo.
Vacunas recomendadas durante el embarazo
Hay dos vacunas que suelen ser recomendadas de manera universal durante el embarazo, siempre bajo orientación médica:
- Vacuna contra la influenza (gripe):
Segura en cualquier trimestre del embarazo, protege a la madre de complicaciones graves y al bebé durante los primeros meses de vida. - Vacuna Tdap (tétanos, difteria y tos ferina acelular):
Se recomienda entre las semanas 27 y 36 de gestación, idealmente en cada embarazo. Es crucial para prevenir la tos ferina en el recién nacido, una enfermedad que puede ser mortal en los primeros meses.
En ciertos casos, y dependiendo del historial médico y las condiciones epidemiológicas del lugar, pueden considerarse otras vacunas como:
- Vacuna contra la hepatitis B:
Indicada si la madre tiene factores de riesgo. - Vacuna contra el COVID-19:
Estudios recientes han confirmado su seguridad y eficacia durante el embarazo, además de ofrecer protección al bebé a través de anticuerpos transferidos por la placenta.
Vacunas que deben evitarse durante el embarazo
Existen vacunas que están contraindicadas durante la gestación, principalmente aquellas que contienen virus vivos atenuados, debido al posible riesgo para el feto. Entre ellas se incluyen:
- Triple viral (sarampión, paperas y rubéola)
- Varicela
- Fiebre amarilla (solo se aplica si el riesgo de exposición es alto y no hay alternativas)
Si una mujer recibe alguna de estas vacunas antes de saber que está embarazada, no siempre se recomienda interrumpir la gestación, pero debe consultar a su médico para una evaluación personalizada.
Planificación previa: una estrategia clave
Idealmente, la vacunación debe formar parte de la planificación del embarazo. Consultar con un profesional de salud antes de concebir permite actualizar el esquema de vacunación y garantizar una protección óptima desde el inicio de la gestación.
Mitos comunes sobre vacunas en el embarazo
- “Las vacunas causan malformaciones”: Falso. Las vacunas recomendadas durante el embarazo han sido ampliamente estudiadas y son seguras.
- “No necesito vacunarme si estoy sana”: Estar sana no garantiza inmunidad. La prevención es la mejor protección tanto para la madre como para el bebé.
- “Las vacunas pueden provocar abortos”: No hay evidencia científica que respalde este mito en relación con vacunas recomendadas durante el embarazo.
Conclusión: la vacunación como acto de cuidado
Vacunarse durante el embarazo no solo es posible y seguro en muchos casos, sino también necesario. Es una de las formas más efectivas de proteger al bebé desde antes de nacer. Con asesoría médica adecuada, la inmunización se convierte en una aliada clave para una maternidad tranquila y saludable.



