
Urbano Sánchez defendió a los divorciados sin conflicto «que habían cumplido» con el anterior matrimonio y con la Iglesia
MANU RAMOS. «En mi vida de teólogo han estado presente las inquietudes del protagonista, los criterios del trabajo de Alberto con los enfermos en el hospital, muchas de las opiniones de los sacerdotes en las tres reuniones…Las aparentes anécdotas son pedazos sueltos de mi vida que logré insertar dentro de la historia de un pintor, sacerdote, teólogo, revolucionario y últimamente un místico coherente. Como es lógico puse en boca de los protagonistas muchos de los criterios y de las experiencias personales». Así se definía como personaje de su novela «Peldaños hacia Dios«, el sacerdote, novelista y «bloguero» Urbano Sánchez (04/11/1934–29/01/2021), que falleció por Covid a los 87 años de edad en la Residencia «Hogar Mosén Sol» de Majadahonda y autor del blog «Ser y vivir hoy«. Polémico, controvertido y librepensador dentrio de los cánones de la Iglesia, sostenía que «de 100 bautizados, ahora con más de 20 años no llegan a 20 los medianamente cristianos. Con más claridad, el 80% de los bautizados se pasa al sector de los que podemos llamar paganos».

Su hermana política, Carmen Guirao y sus sobrinos agradecieron las condolencias recibidas pero ee lo llevó la Covid a los 87 años. «Se fue como vivió: sin hacer ruido y con la sonrisa en los labios. El sacerdote operario padre Urbano Sánchez era autor del blog ‘Ser y vivir hoy’, que comenzó allá por el año 2008 y mantuvo, con regularidad metódica durante más de 10 años. Con giros inesperados, porque, en la última etapa dedicó su bitácora a publicar una novela por entregas. «Discípulo del gran teólogo moralista Bernard Häring, fue todo un especialista en la dirección espiritual, en la que procuraba orientar a la gente, especialmente a los seminaristas, sin echar sobre sus conciencias losas pesadas. Su sacerdocio fue su corona de gloria. Como solía decir, “intenté ser un sacerdote con ilusión y vivir ‘coherentemente con muchas incoherencias’. Siempre constante y entregado, llegó un poco tarde a la Red, pero supo ponerse al día con tesón y humildad. Pidiendo perdón cada vez que nos llamaba o nos escribía para pedirnos algún consejo técnico. Después de haberlo intentado muchas veces. Pero lo último era molestar», indican sus editores.

Los diversos ministerios en varios países me permitieron unir a la misión docente y de escritor, la tarea evangelizadora con laicos, especialmente con movimientos familiares. Y en estos últimos años, como jubilado “imperfecto”, realizo tareas de domingo a domingo en el Templo de reparación de Santa Catalina (Murcia), y presto servicios ocasionales tanto en la confesión como a diferentes movimientos apostólicos. Pero, ¿qué es lo más importante de mi “currículum”? Que a lo largo de mi vida, ignoro hasta qué punto, intenté ser un sacerdote con ilusión y vivir “coherentemente con muchas incoherencias” lo que hoy pide la dignidad de una persona que se confiesa creyente en la fe cristiana, que ama y sirve como sacerdote en la Iglesia católica». APUNTE BIOGRÁFICO: Urbano Sánchez García nació en La Paca-Lorca (Murcia) el 2 de febrero de 1934. Después de realizar los estudios de Filosofía en el Seminario diocesano de Murcia ingresó en el Aspirantado de Tortosa en octubre de 1954 para incorporarse al curso de Espiritualidad. Estudió Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca, donde obtuvo la licenciatura en Teología en 1959. Logró el doctorado en Teología Dogmática por la Facultad de Teología de Lima (Perú) en 1971.








Gran pérdida, que se une a la de nuestros queridos mayores, que estamos perdiendo de forma tan rápida, DEP