
«Llevamos mucho tiempo soportando grupos de personas bebiendo en los portales y en la calle a cualquier hora del día, todos los días de la semana, de lunes a domingo. La situación se ha vuelto insostenible por el ruido, la suciedad y la inseguridad que genera. Vivimos con miedo y no nos gusta nada que nuestros hijos, algunos de 1 año de edad, tengan que ver estas situaciones y la ansiedad con la que vivimos»
MANU RAMOS. (Majadahonda, 21 de mayo de 2026). Un grupo de vecinos de Majadahonda ha querido trasladar «la situación que estamos sufriendo» en la calle Santa María de la Cabeza: «Llevamos mucho tiempo soportando grupos de personas bebiendo en los portales y en la calle a cualquier hora del día, todos los días de la semana, de lunes a domingo. La situación se ha vuelto insostenible por el ruido, la suciedad y la inseguridad que genera. Vivimos con miedo y no nos gusta nada que nuestros hijos, algunos de 1 año de edad, tengan que ver estas situaciones y el miedo y la ansiedad con la que vivimos». Y revelan que el sábado 9 de mayo se produjo una pelea con navajas alrededor de las 21:00 horas y otra más a las 5:00 de la mañana.
«Los vecinos estamos muy preocupados y pedimos más vigilancia y medidas urgentes para solucionar este problema antes de que ocurra algo más grave». Y este sábado 16 de mayo se repitió la situación: «dos personas estuvieron bebiendo en la calle desde las 2.00 hasta las 5.00 de la mañana. Estuvieron gritando y haciendo ruidos como si fuera un perro durante más de 3 horas. Despertaron a mi bebé dos veces. Llame a la policía y pasaron dos ocasiones en coche y ni pararon», según revela un vídeo grabado por los vecinos. En otra foto del mismo día se ve a un grupo de borrachos bebiendo también junto al portal de uno de los edificios de la calle y cuando a uno de ellos le pasó algo vino una ambulancia para atenderle. «La policia ve a gente bebiendo y ni se para. ¿En Majadahonda se puede beber en el calle y en el resto de Madrid no?», se preguntan los afectados.
Los vecinos afirman que las llamadas a la Policía Local se suceden «porque había varias personas bebiendo encima de un coche pero nos dijeron que “no estaban haciendo nada malo”. Les preguntamos desde cuándo se puede beber en la vía pública y a cualquier hora o día de la semana y no hubo respuesta. Sabemos perfectamente que vivimos cerca de muchos bares, pero el problema no son los clientes de los bares, sino de gente que compra alcohol en el «chino«, que además cierra cuando le da la gana, y se quedan bebiendo y gritando en la calle durante horas. Por ejemplo, todos los lunes al mediodía se ponen a beber, y cuando pasas ni siquiera se apartan. La policía lo ve igual que cualquier vecino y no les dice nada. La situación se está poniendo cada vez más fea, ya ha habido peleas y sinceramente creemos que un día va a pasar algo grave si no se actúa antes».

En esta foto del sábado 16 de mayo se ve a un grupo de borrachos bebiendo también junto al portal de uno de los edificios de la calle Santa María de la Cabeza y cuando a uno de ellos le pasó algo vino una ambulancia para atenderle. «La policia ve a gente bebiendo y ni se para. ¿En Majadahonda se puede beber en el calle y en el resto de Madrid no?», se preguntan los afectados.

Los concejales de «Vecinos por Majadahonda», Carlos Bonet y Federico Martínez, recibieron a estos vecinos en su despacho municipal y han grabado un vídeo en la misma calle Santa María de la Cabeza en el que se hacen eco de las denuncias
Los concejales de «Vecinos por Majadahonda», Carlos Bonet y Federico Martínez, recibieron a estos vecinos en su despacho municipal y han grabado un vídeo en la misma calle Santa María de la Cabeza en el que se hacen eco de lo que «unos vecinos nos denuncian, porque hay unos problemas de seguridad tremendos, hay alcohol que se vende por la calle, drogas y por las noches altercados y por eso estamos aquí», señalan. «Parece ser que es una zona bastante conflictiva, hay mucha bebida en horas nocturnas, meten mucho ruido». Y añaden que «la Policía tendría que venir y controlar, pasar de vez en cuando para tratar de que los vecinos vivan en las mejores condiciones y no que estén bastante atemorizados y no puedan salir a la calle por las noches, porque están muy preocupados». Los dos concejales han comprobado como los vecinos «han avisado también a la Policía Local y Guardia Civil. La Policía Local a veces no viene, la Guardia Civil les exige que pongan denuncia, lógicamente, pero están hartos de ponerlas y que no se haga absolutamente nada. Por tanto, es un problema de orden público, de prioridad, que hay que atajar inmediatamente».

«Se están cerrando negocios por culpa de esta situación y por tanto hay que atajarla inmediatamente»
Y concluyen: «es una pena porque la calle es muy peatonal y aunque pasan coches, está aquí el Mercado de Majadahonda o Mercado de Sanabria, que es muy popular. También hay una librería-papelería bastante conocida, la tienda de Sandra Márquez y una tienda de muebles. El Ayuntamiento debe tomar las medidas oportunas e intentar que la Policía Municipal venga más a menudo para poder solucionar este problema. Nos han llegado comentarios vecinales que verifican que hay trapicheo de drogas, por lo que se deben poner los medios oportunos para que esto se corte radicalmente». Y es que la calle Santa María de la Cabeza «es de las más conocidas y transitadas de Majadahonda, es una calle en la que se vive muy bien, los vecinos son absolutamente pacíficos y amigables pero se están cerrando negocios por culpa de esta situación y por tanto hay que atajarla inmediatamente».








No es la única, en el Bulevar es vergonzoso como beben, mean, hay venta de drogas, las Norias a la altura del bar marisol, borracheras y peleas continuas. La policía conoce muy bien lo que está pasado
En la zona del Bulevar pasa lo mismo, sobre todo por el chiringuito abandonado y Pizarro. Por la mañana, por la tarde y por la noche hay gente en los bancos borracha, drogada, montando escándalo y acercándose a los transeúntes a pedirles dinero de forma violenta. La policía no hace NADA, es inútil llamar. A ver si quitan de una vez los bancos, que en esa zona los únicos que los usan son estos delincuentes, y tiran el chiringuito.