
VICENTE ARAGUAS (Majadahonda, 28 de septiembre de 2026). Limpiando La Majada. Mañanita de domingo. Un grupo, bastante numeroso, de alegres majariegos, algunos con ya medio siglo de residencia aquí, tomó los bártulos de aseo y centró el ánimo en las lomas, “son de la Loma”, como en el son cubano (pleonasmo, que se lo pregunten a Lorca, presente, sigue vivo, pasen y vean “La bola negra”), y en las barranqueras que hacen más agreste el paisaje de los bajos del camposanto municipal. Doy fe porque con ellos estuve hasta que me llamaron otros quehaceres, y pude comprobar la cantidad de basura acumulada por el tiempo que hace que por allí no pasaba ni Zeus, ni –desde luego– ningún barredor, a pie o motorizado, del municipio. No, no pretendo acusar ni dar lecciones a nadie. Sí, decir, con don Miguel de Cervantes, que “llaneza, muchacho, no te encumbres, que toda afectación es mala”. Y añadir, esto sí de la cosecha popular, que siendo las mayorías malas, las absolutas lo son absolutamente malas. Y soberbias. Así que, ojito, vecindario majariego, que el año que viene hay elecciones. Y los concejales y ediles cuneros están ya aprestando las armas. Las de los recolectores de basura de esta mañana, bien poco belicosas. De géneros y edades diversas. Sin otra intención que dejar el paisaje limpio luego después de las batallas. Alguna de la guerra civil, que por aquí pasó, a juzgar por la antigüedad de algunas botellas, vacías, naturalmente, que poblaban el suelo de las barranquillas, rotas algunas, otras con las etiquetas en estado putrefacto.

PLÁSTICOS, YA SE SABE, vetustos como el Oviedo de Leopoldo Alas “Clarin”. Plásticos, casi, de cuando se hicieron masivos. Y ya se sabe cuánto puede llegar a vivir un plástico: con medio siglo de existencia he llegado a verlos, tan vivitos y envenenando. Lo que tiene. A nuestra vista, igualmente, neumáticos, trozos de algodón, y no en rama, precisamente, baldosas, baldosines y algún que otro ladrillo. También latas de cerveza, casi siempre de la “etiqueta verde” de Mahou, las más asequibles. Y, vaya por Eros, alguna “camisinha de Venus”, que dicen los portugueses y me viene al pelo para la licencia poética, que dejaron detrás de ellos quienes practican el amor a campo abierto. Por más que el lugar por donde se aplicaba la patrulla limpiadora tenga poco de bucólico.


Y AHORA ME PONGO TRISTE al ver que ya arriba, por donde el cenotafio de Marín & Mota, los rumanos que vinieron aquí a morir, alturas de “Radio Argentina”, encontré a una mujer de fuera. ¿De dónde?, qué más da, todo es mundo. Apañándolos en su bolsa, buscándole utilidad a los objetos perdidos que para nosotros no eran sino material de desecho. Y allí, junto a la cruz de los rumanos, un manojo de llaves, que llevé, como es natural, a la policía municipal de la carretera del Pardillo, aunque me atendió un amabilísimo policía nacional, las cosas como son. De “Radio Argentina” ya no queda ni el rastro, y eso es una pena; lo hablaba con Federico Martínez Utrera, los dos disfrutones con el dato que al otro se le fue en una competición incruenta de eruditos a la violeta.


DESPUÉS DE LA LIMPIEZA, UN DOMINGO DE LECTURAS A PROPÓSITO DE «LA BOLA NEGRA». Ahora a leer a Álvaro Retana, “Las locas de postín” y “A Sodoma en tren botijo”, otra historia que, diría Rudyard Kipling, merecería otro lugar para ser contada. Y en cuanto a la “barrida” de hoy, me dicen, me cuentan que otros lugares de Majadahonda van a contar con esta atención vecinal, voluntaria y hecha, solo faltaría, “gratis et amore”. Así que quien deba saberlo, que lo sepa, sin lecciones de nadie, aunque, eso sí, “Llaneza, muchach@, no te encumbres…”. O más dura será la caída. Sí.


Eso creo yo también, María Teresa, palabras, palabras, palabras. Gracias y un abrazo.
Ojalá haya mas, lástima que me la perdí. Gracias vecinos!
Gracias a ti, por ser tan receptiva.
Así se hace una auténtica campaña electoral. Los mítines al lado de esto son milongas.
Majadahonda se puede cambiar entre todos, gracias Vicente
Gracias a ti, por ser tan receptivo.
Enhorabuena por ayudarnos a todos
A ti, por estar atento. Habrá más.
Gracias por la pequeñita parte que me toca. Saludos con afecto.
Me ha parecido una idea estupenda, gracias por informar señor Araguas
Y a usted por seguirnos. Saludos, Hipólito.
Buen trabajo de campo, nunca mejor dicho, gracias Magazin por informar
Gracias por seguirnos. Abiertos a todo y todos.
Me gustaría ayudar la próxima vez y conoceros mejor, me gustan también vuestras intervenciones e iniciativas en los plenos y quedo en deuda con todos los que limpiaron la Dehesa
Así da gusto. Gracias, Majariega.
Por fin Majadahonda recupera su dignidad, gracias.
Gracias, José. Falta hacía, sí.
¿Por que no dejasteis la basura en la puerta del ayuntamiento y así saben lo que se está cociendo en Majadahonda?. Muchas gracias amigos y vecinos
No es mala idea, no. Gracias.
Necesitamos más campañas de concienciación de que «Majadahonda es de todos» pero este Ayuntamiento vive al margen de la ciudad, una pena.
Totalmente. Gracias,Sol.
Y más contenedores, que la tasa de basuras ya nos sangra bien.
Por supuesto. Saludos.
Resulta lamentable que una zona como la Dehesa de Majadahonda permanezca abandonada y acumule basura mientras la Corporación Municipal parece mirar hacia otro lado. La limpieza y el mantenimiento de los espacios públicos no deberían depender de que los vecinos tengan que denunciar constantemente su estado.
Majadahonda merece una gestión responsable y un Ayuntamiento que cuide todos sus espacios, no solo aquellos que están más a la vista. La Dehesa también es Majadahonda y sus vecinos tienen derecho a encontrarla limpia, cuidada y en condiciones.
Muy bien, Falete. Todo es Majadahonda, naturalmente. Abrazos.
Gracias majariegos todos como dijo alguien
Todos, sí.
Gracias
Gracias, Vicente, por dar visibilidad a esta iniciativa. Los majariegos, una vez más, muy por encima del nivel de sus gobernantes.
Este tipo de acciones hacen ciudad y unen a los vecinos; seguro que no es la última…
El cambio se acerca y es inevitable.
Majadahonda es de sus vecinos!