Domingo 22 de febrero: CD Tenerife-Rayo Majadahonda: «Y como somos delicados, y no hay que cabrearse nunca, ¿verdad, Paqui, eficaz secretaria del Rayito?, voy a pedirle a los nuestros, técnicos y jugadores, tensión, pero que mucha tensión en los partidos venideros».

VICENTE ARAGUAS. (Majadahonda, 20 de febrero de 2026). Venga Tensión. Conocí una vez una muchacha a la que llamábamos Tensi. Guapa, resuelta, jacarandosa, dispuesta a cualquier cosa que se saliese de lo consabido. No sé qué habrá sido de ella, tan lejos ya todo, también aquellos guateques en los que Tensi era la estrella, la reina, el no va más. Tensi, ¡para qué engañarnos!, era el hipocorístico de Hortensia. Pero, ahora que lo pienso, bien podría haberse llamado Tensión. Si es que existiese, y si no bien estaría el inventársela, una “Vírgen de la Tensión”. Tensión: ¿y por qué no si en mi entorno hay chiquitas, o no tanto, que se llaman Vega, Prado, Puerto, Peña y échale hilo a la cometa de los nombres alusivos a aquellos comunes presentes en los lugares de nacimiento o adopción de las susodichas? Tensión, pues, la que voy a dpedir para nuestro primer equipo del Rayo Majadahonda, tan atmosféricamente agresivo, tan potencialmente belicoso, tan abierto a lo inesperado, pero ¡ay!, tan empanado en los dos últimos partidos en el Cerro. Cierto que el de Las Palmas me lo contaron, pero el del MoscardóMosca!, ¡Mosca!, gritaban sus aficionados) me lo tragué en primera, y muy decepcionada, persona.

«Falete Pena, delegado de cadetes, con esa sonrisa educada de quien nos representa. Y Manolo, el gran Manolo, con la vista puesta, aún, en Cuenca o en Coria (sin el bobo velazqueño, naturalmente)»

HASTA ME INDIGNÉ UN POCO ANTE EL DESPILFARRO DE MEDIOCRIDADES QUE NADABA POR EL CÉSPED DE NUESTRO CAMPO MUNICIPAL, que sigue siéndolo, ¡ay esa cubierta que habita donde el olvido cernudiano!, ¿a quién culpar?. Mis convecinos, y amigos, de localidad perdidos en los Cerros, más que del Espino, de Úbeda. Juan Carlos y Jesús, a la búsqueda siempre de la portería rival, esperando –me parece– la llegada del Santo Advenimiento. Milen, semiperdido en los taxis que van al Metropolitano o a las playas del Mar Negro. Falete Pena, delegado de cadetes, con esa sonrisa educada de quien nos representa. Y Manolo, el gran Manolo, con la vista puesta, aún, en Cuenca o en Coria (sin el bobo velazqueño, naturalmente). Detrás de mí alguien, irritado con las artimañas de un jugador rubiales del Moscardó, nombre tan belicoso, tan de desmemoria histórica, en vez de dedicarle exabruptos radicales se limitaba a gritarle. ¡querube! Ni siquiera querubín; simplemente querube, Que así somos de educados los rayistas, incluso a la hora de insultar. Y como somos delicados, y no hay que cabrearse nunca, ¿verdad, Paqui, eficaz secretaria del Rayito?, voy a pedirle a los nuestros, técnicos y jugadores, tensión, pero que mucha tensión en los partidos venideros.

«Detrás de mí alguien, irritado con las artimañas de un jugador rubiales del Moscardó, nombre tan belicoso, tan de desmemoria histórica, en vez de dedicarle exabruptos radicales se limitaba a gritarle. ¡querube! Ni siquiera querubín; simplemente querube, Que así somos de educados los rayistas, incluso a la hora de insultar.»

Otra sanción de la RFEF al ex futbolista Poves, presidente y ex entrenador del Moscardó: 2 años de inhabilitación y multa de 3.500 € por insultar al árbitro y jugadores rayistas. «Hasta me indigné un poco ante el despilfarro de mediocridades que nadaba por el césped de nuestro campo municipal» (Vicente Araguas)

QUEREMOS SUBIR A LA CATEGORÍA PRIMERA DEL EMBROLLO EN QUE NOS HALLAMOS ACTUALMENTE. Una ciudad con la mitad de sus habitantes y no solo los chavales, uniformados del Rayo Majadahonda, merece lo mejor de lo mejor. Y es evidente que si el ascenso es directo, eso que llevamos ganado. Tres puntos (y uno más, “de gracia” o “gratis et amore” como consecuencia del “goal average” que nos es favorable) es la ventaja actual. Ascenso directo: eso queremos, que luego sale un Avilés, por ejemplo, y nos deshace el pasodoble centrado ante el Sant Andreu, el año pasado. El año pasado por agua como este, que nos hace pedir con más anhelo, todavía, esa cubierta que nos está siendo negada por la prepotencia de los querubes, voy a ponerme tan fino como mi compañero de grada, que no están moviendo ni un dedo para solucionarlo, en gesto que los deshonra, Si nuestro Ayuntamiento, por desleales. Si el Atlético de Madrid, arrendatarios del estadio municipal del Cerro del Espino, por ingratos. Tensión, también, para ellos. Tensión en la mano que hacia ellos tiendo a manera de higa, contrayendo los dedos anular y corazón, mientras que índice y meñique se alzan, beligerantes, a modo de rayo o rayito. Tensión, amigos, tensión. Sí.

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