400 alumnos del Insituto Saramago de Majadahonda corren contra el SIDA

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JULIA BACHILLER. El pasado día 22 de diciembre, coincidiendo con el día que comenzaban las vacaciones de Navidad, el Instituto José Saramago realizó la Primera Edición de la Milla Solidaria del Saramago. Además de una pequeña aportación económica, los participantes recorrieron 1 milla, cuya salida y meta comenzaba en la calle Santo Tomas (frente al polideportivo Municipal Cerro de la Mina) y rodeaba el parque por las calles San Jaime y Miguel Hernández. Participaron alumnos de 1º, 2º, 3º y 4º de la ESO, así como algunos profesores que también colaboraron con la causa. En total unos 400 participantes, los cuales llegaron a la meta agotados después de realizar 2 vueltas a este recorrido, pero eso sí, con la satisfacción de haberlo realizado. Destacar la colaboración de la Policía Municipal, que cortó el tramo de carretera para preparar la Salida y Llegada de la carrera, y señalizó algunos tramos del recorrido. Estuvieron pendientes en todo momento de que los corredores estuvieran seguros y que no hubiera ningún accidente. Todas las aportaciones recogidas se donarán a la la fundación BASIDA cuyo objetivo es la lucha contra esta enfermedad.
BASIDA nace en 1989 como una asociación de carácter benéfico y asistencial, sin ánimo de lucro, para intentar dar respuesta al grave problema socio-sanitario que la enfermedad del SIDA planteó a nivel mundial desde su aparición, a principio de los años 80. En 1990, BASIDA se pone en funcionamiento en Aranjuez y  en 1995 pone en marcha una nueva Casa de Acogida en Manzanares. Un año más tarde se pondrá en funcionamiento la Residencia BASIDA Navahondilla con el objetivo de aliviar la gran lista de espera existente para ingresar en las Casas de Acogida que gestionaba la entidad. BASIDA, en definitiva, pretende ofrecer un hogar y una familia a aquellas personas que precisen de una atención que mejore su calidad de vida, y en los casos que fuera necesario, de una dignidad y acompañamiento en el momento de la muerte. Pero también pretende ser la voz de los sin voz para concienciar a la sociedad de que ser solidarios con las personas portadoras y enfermos de SIDA es una forma de ser solidarios con nosotros mismos.

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