«Vivo en Majadahonda, ciudad multicultural e interracial con árabes y latinos como los 2 millones de españoles que trabajan fuera»

«No puedo sino agradecer la presencia de gente tan foránea como nosotros cuando, primeros años 60 del siglo pasado (podría remontarme aun más lejos) mandamos 2 millones de personas a trabajar fuera de España. “Vente a Alemania, Pepe”, ¿recuerdan esta película, apoteosis del landismo? Y, acabo: puesto que la gente que podría es muy poco reproductora necesitamos, en los próximos 20 años, remesas y remesas de personal de fuera. Que el sistema se va al “carallo”…»

VICENTE ARAGUAS. (Majadahonda, 5 de abril de 2026). Mamarrachos. No tenía mayor interés en ver el partido España-Egipto pues me parecía una pachanguita (luego bien se vio que no). Pero encendí el televisor a la hora de los himnos porque, soy bastante antiguo, pensaba que el himno nacional egipcio tenía que ver con “Aida”, tema egipciano, como se sabe, y –naturalmente- mi amadísimo Verdi. Pero no, claro, eso fue hace mucho. El de ahora es un himno facilón y pegadizo que repite algo así como “biladi” (“mi país”, por lo visto) una y otra vez. Pero mi sorpresa fue el abucheo generalizado del personal aposentado en Cornellá. Que los estadios, dada su capacidad, acogen todo tipo de gente, es obvio. Que en tal número hay chusma, canalla grosera e insípida, blasfema (en un país donde hay libertad religiosa cierto tipo de defecaciones carecen de sentido) y carente de los modales más básicos. Y aquí incluyo esa gente grosera que en las finales de Copa abuchean la “Marcha Real”. Verán: ya no es cuestión de afinidades o discrepancias, se trata de respeto y buena educación. Esa, por cierto, de la que carecen muchos diputados y senadores del gallinero nacional y –también- nacionalista. Porque en Cataluña, suponiendo que los del abucheo y de los insultos racistas no fuesen también del gremio, hay un sector del nacionalismo abiertamente contrario a los inmigrantes. leer más…

Desde Majadahonda: cuando el 5 de abril coincide con el Domingo de Pascua surgen misterios, filósofos, líderes y música

Cuando se observa con atención, cada día del año esconde fragmentos sorprendentes del pasado. Y como detalle final: cuando el navegante Jacob Roggeveen divisó por primera vez la Isla de Pascua el 5 de abril de 1722, aquel día era Domingo de Pascua, el origen del nombre con el que hoy conocemos esa misteriosa isla del Pacífico.

MIGUEL SANCHIZ. (Majadahonda, 5 de abril de 2026). “El calendario curioso”: 5 de abril: una isla misteriosa, filósofos, líderes y la voz de una generación. El calendario es una especie de archivo silencioso donde cada día guarda fragmentos de la historia del mundo. A veces se trata de descubrimientos geográficos inesperados, otras de personajes que marcaron la política internacional o de artistas que cambiaron la cultura popular. El 5 de abril es una de esas fechas en las que confluyen exploraciones lejanas, pensamiento filosófico, grandes líderes del siglo XX y momentos que dejaron huella en la música contemporánea. Uno de los acontecimientos más sorprendentes asociados a este día ocurrió en 1722, cuando el navegante neerlandés Jacob Roggeveen avistó por primera vez para Europa una pequeña isla perdida en medio del océano Pacífico. Era el Domingo de Pascua, motivo por el que la expedición decidió bautizarla como Isla de Pascua. leer más…

Audiencia MJD 2026 1,4 millones de lectores 4000 diarios audiencias
convenios Convenios 50 asociaciones con Majadahonda Magazin

Actualidad

Comentarios

Majadahonda Magazin