
MANU RAMOS. La ciudad de Majadahonda en particular y todo el Oeste de Madrid en general están sufriendo temperaturas por debajo de los cero grados en este final de año que se acaba. Las previsiones municipales suelen acabar casi siempre en un «fiasco» y como prueba de ello ahí queda para la posteridad aquella caricaturesca fotografía oficial de un alcalde rodeado de cuatro saquitos de sal para tranquilizar a la población ante la llegada de aquella histórica borrasca llamada «Filomena«. Aunque el invierno acaba de comenzar (teóricamente la estación comienza el 21 de diciembre) y aún no se ha medido la eficacia en la gestión, en esta ocasión el Ayuntamiento de Majadahonda ha elaborado su «primer Plan de Actuación Municipal ante el Riesgo de Inclemencias Invernales» que ha resumido así: «La propuesta prevé la coordinación de actuaciones y el dispositivo necesario para hacer frente a posibles situaciones de emergencia en la ciudad por nieve, hielo o bajas temperaturas. El dispositivo cuenta con medios humanos y materiales de Policía Local, Protección Civil y el servicio municipal de limpieza«. No ha sido el único: «Majadahonda comienza el reparto de sal entre vecinos y comerciantes para hacer frente al invierno», señala otra nota municipal, que indica que «cada persona podrá retirar 15 kilos como máximo, y cada comunidad de vecinos, hasta 50 kilos de sal». El comunicado municipal prosigue diciendo que los vecinos «podrán recogerla, provistos de sacas o cubos en la nave municipal situada junto al SEPE, martes, jueves y sábados». Por último, el consistorio también ha repartido «10.000 folletos informativos y 2.000 cubos marrones para concienciar sobre la recogida de basura orgánica. El reparto de material informativo y para la recogida de residuos orgánicos se suma al desarrollo de charlas y talleres, tanto en la vía pública como en colegios y centros cívicos».









